Juan Hernández, vecino de esta villa de Córdoba, vende a don Agustín José Bocarando Hidalgo, vecino del pueblo de Orizaba, medio solar de tierra que tiene y posee por propio en dicho pueblo, mitad de uno que compró a los herederos de Antonio Olazaba. Dicho medio solar está en la calle Real, con 25 varas de frente y 50 de fondo, que por una parte linda con casa de los hijos y herederos de Bartolomé Bocarando, difunto, y por la otra con el otro medio solar expresado, y por el fondo con solar de Diego Martínez Vanegas y hace frente, la calle Real en medio, con casas de Rafael de Ayala. Lo vende libre de empeño, enajenación e hipoteca, al precio de 200 pesos.
MANUEL DE ROSAS, JUEZ RECEPTORDon Francisco Pibot y Tapia, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de trapiche de hacer azúcar en su jurisdicción, en voz y nombre de don Francisco García de Acevedo, vecino de la ciudad de Cádiz en los reinos de Castilla, en virtud del poder general que éste le otorgó a don Gaspar de Bedriñana y a don Felipe de Hoyos, vecino del pueblo de Orizaba, su fecha en la ciudad de la Veracruz los 21 de mayo de 1716, por ante Francisco Javier de Luna, Escribano de Su Majestad, y que le fue sustituido en el otorgante por don Gaspar de Bedriñana en esta villa de Córdoba el 22 de marzo pasado. Usando de dicho poder, otorga que vende a José González Moreno, vecino del pueblo de Orizaba, una casa baja de cal y canto cubierta de teja, en la calle Real de dicho pueblo de Orizaba, la cual hace frente y esquina, calle en medio, con casa de Rafael de Ayala; por otro lado, calle en medio, con casa de Miguel de Lorza; por otro lado con casa de Agustín de Bocarando; y por el fondo con solar de los herederos de Diego Martín; edificada en medio solar de 25 varas de frente y 50 de fondo; cuya casa compró don Francisco García de Acevedo a Juan Hernández, difunto, en dicho pueblo de Orizaba el 13 de noviembre de 1713. La vende en precio de 3 000 pesos [ilegible] que quedan cargados a censo sobre dicha casa, a favor de la capellanía que mando fundar dicho Juan Hernández a favor de Manuel Hernández, su hijo, quien se halla [ilegible] en la ciudad de los Ángeles, con obligación de pagar sus réditos del 5 por ciento anual, cuya cantidad se destinará para la ayuda de los estudios de Manuel Hernández y en caso de que éste cumpla veinticinco años y no se haya ordenado, el comprador se obliga a pagar los 3 000 pesos y sus réditos. Por otro lado, José González Moreno, por él y por doña María Márquez, su legítima mujer, otorga que acepta lo dicho en esta escritura y para seguridad de los 3 000 pesos hipoteca dicha casa y otra que poseen en dicho pueblo de Orizaba.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOSebastián de la Peña, Escribano Público de Jalapa vende a Rafael de Ayala, vecino de Orizaba, una negra esclava nombrada Micaela, de 26 años más o menos, que compró a Antonio Piñón, también vecino de Orizaba; se la vende sujeta a cautiverio y servidumbre y por mujer casada con Juan Díaz de Morales, español, libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de ningún vicio, tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta en 355 pesos de oro común que se da por entregado.
Don Antonio Hernández, maestro de herrador, vecino de esta villa de Córdoba, vende a don Agustín José Bocarando Hidalgo, vecino del pueblo de Orizaba, medio solar de tierra que posee por propio en el pueblo de Orizaba, en la calle nueva, con 25 varas de frente y 50 de fondo, que por una parte linda con casa de los hijos de los herederos de Bartolomé Bocarando, difunto; y por la otra, con medio solar de Juan Hernández, su hermano; y por el fondo, con solar de Diego Martínez Vanegas; y al frente, la calle Real, en medio, con casas de Rafael de Ayala, vecino del dicho pueblo de Orizaba. Lo vende libre de empeño, enajenación e hipoteca, al precio de 200 pesos.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALJuan Fernández de Ávila, vecino del pueblo de San Lorenzo Serralvo [Cerralvo], jurisdicción de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en ella, por él y en voz y nombre del Señor Coronel de Caballería Corazas don Francisco de Aguirre y Gomendio, don Agustín Pérez de Olmedo, don Tomás García Fernández, vecinos de la Nueva ciudad de la Veracruz, y Rafael de Ayala, vecino del pueblo de Orizaba, en virtud de los poderes que le otorgaron, dijo que como mejor postor se le remató en él la hacienda nombrada Nuestra Señora del Rosario, alias Venta de Parada, que quedó por bienes del Capitán Antonio Sebastián Pérez Padrón, difunto, por la Real Justicia de esta villa en precio de 9 000 pesos, de los cuales 1 000 pagó de contado y de los 8 000 pesos restantes pagará 2 000 pesos cada año, y por cuanto el alcalde ordinario de esta villa le ha pedido otorgue escritura de obligación y fianza; por la presente otorga, él como principal y los susodichos como sus fiadores y principales pagadores, que deben y se obligan a pagar a los bienes y albacea del difunto Antonio Sebastián Pérez Padrón, a saber 8 000 pesos de oro común en reales, procedidos del remate de dicha hacienda, los cuales pagará en un plazo de 4 años a razón de 2 000 pesos anuales. Y como seguro de la deuda hipoteca unas casas que está fabricando de piedra y madera en esta villa, en la calle que sale de la plaza Pública, por el mesón, para el camino de la Nueva ciudad de la Veracruz, asimismo, hipoteca dicha hacienda con todo lo que le pertenece.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO