Miguel de Mafara, vecino de Jalapa, dijo que como padre y legítimo administrador de las personas y bienes de Miguel Jerónimo y Juana de la Cruz, sus hijos y de Josefa Martín de Castro, su mujer difunta, quien dijo en su testamento se instituya una capellanía de misas con el principal de 1, 000 pesos que habían de redituar 50 pesos anuales, la cual revoca por la última disposición que otorgó en el pueblo nombrado el Plantanar, que había impuesto sobre esas tierras, ubicadas en las orillas de la barranca de Chocamán, del que le pagó réditos el Capitán Lope de Iribas y apercibieron Antonio Martín de Castro y María de los Santos, asimismo sus hijos; por tanto, en nombre de sus hijos acepta la herencia que le toca, y de esta forma otorga poder especial a Miguel Gómez, para que en su representación reciba, demande y cobre el rédito que se les debe de 9 años a la fecha de los 1, 000 pesos que les toca.
El Capitán Joseph [José] de Nares, pardo libre, mercader y vecino de esta villa de Córdoba, dijo que compró al Capitán don Lope de Yribas [Iribas], vecino y Alcalde Ordinario de esta villa, una negra esclava nombrada Rosa María, de la cual no le otorgó el Capitán Yribas [Iribas] escritura en forma. Asimismo, dijo que dicha esclava la cambió con el Capitán Martín de Aranguti, vecino y mercader [de la ciudad] de los Ángeles, por una esclava mulatilla [roto] nombrada Jacinta de la Cruz, de la cual en ese momento tampoco otorgó escritura en forma. Y por cuanto ha vendido a la dicha esclava, Jacinta de la Cruz, a Agustín Domínguez, [pardo], vecino del pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec], éste le ha pedido escritura en forma, por lo cual declara que ha vendido dicha esclava a Agustín Domínguez en precio de 200 pesos de oro común.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Capitán don Lope de Yribas [Iribas], vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda de fabricar azúcar en su jurisdicción, como albacea y tenedor de bienes de su mujer doña Ana González de Belilla Blanco, difunta, vende a Juan de Soto Noguera, vecino de esta villa, [roto] Mayor del Santo Tribunal de la Inquisición [de] México en esta jurisdicción, [una esclava negra] nombrada Dominga, [roto] hija de Juan [García]. La vende en precio de 300 pesos de a 8 reales de oro común.
SEBASTIÁN DE LA PEÑA, ESCRIBANO REALEl Alférez Juan García del Castillo, vecino de esta villa de Córdoba, como albacea testamentario y tenedor de bienes de don Lope de Yribas [Iribas], dijo que al presente se halla entendiendo en dicho albaceazgo y se ha procedido a inventarios, avalúos y otras diligencias que se están haciendo en esta villa por ante la Real Justicia de ella, en orden a los citados bienes; igualmente se ha procedido a traerlos a pregón para su remate y dar cumplimiento a las últimas voluntades, legados y disposiciones de Nicolás Blanco, difunto, y de dicho don Lope de Yribas [Iribas]. Por tanto, para mayor justificación de las dependencias, deudas y gravámenes en que se hallan dichos bienes con diferentes acreedores, y para que ocurran ante el presente juzgado a representar el derecho que tuvieren, se despachó carta citatoria por el juez del conocimiento de los autos, y respecto a que esta carta debe ser presentada por parte legítima para que se le dé cumplimiento, “siéndolo yo”, para que haya persona que lo represente y lo pueda hacer, otorga que da su poder a Manuel Pérez de la Paz, residente en esta villa y vecino de la ciudad de los Ángeles, para que en su nombre parezca ante los jueces y justicias del Rey Nuestro Señor en la Real Audiencia de esta Nueva España y ante jueces ordinarios de dicha ciudad, Puebla de los Ángeles, Oaxaca, Veracruz y demás partes donde se hallaren acreedores a los bienes de los citados Blanco e Yribas [Iribas], que constan nominados por memoria en dicha carta de su justicia citatoria, la cual presente y haga en su conformidad se citen para que ocurran al juzgado de esta villa y se ponga por diligencia para que conste.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REALEl Capitán Juan Jiménez, Escribano de Su Majestad, que es del despacho de oficio público de esta villa de Córdoba, otorga que vende al Capitán don Francisco de Santa Ana, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, un negrito esclavo nombrado Manuel, criollo, de edad de doce años poco más o menos, que es el mismo que hubo y compró del Alférez Juan García del Castillo, albacea testamentario y tenedor de bienes del Capitán don Lope de Iribas, difunto, cuyo esclavo lo vende por sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre por libre de empeño, por precio y cantidad de 250 pesos de oro común en reales de contado.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Capitán don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa y dueño de haciendas del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, otorga debe y se obliga a pagar a don Antonio de Carvajal, a doña María Teresa [de Carvajal] y a doña María Nicolasa [de Carvajal], menores hijas y herederas del Regidor don Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente y de doña Gertrudis Jaimes Navarro, difuntos, 2 000 pesos de oro común en reales, los mismos que le tiene entregados el Bachiller don Nicolás Ruiz Buencuchillo, su tío, tutor y curador ad bona de dichos menores; cuya cantidad se obliga a pagar luego que tengan edad competente o tomen estado, pagando en el ínterin sus réditos a razón de 5 por ciento anual.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOBenito Gómez Salguero, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la Puebla de Guzmán en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Benito Gómez y de doña Constanza Ramírez, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara ser casado con María de la Calle, vecina de esta villa, durante su matrimonio han tenido por hijos a Domingo de cuatro años, Manuel de dos y María de cuatro meses. Declara por sus bienes un rancho de tabaco en tierra de esta villa, de que hace reconocimiento con dos casas de palos y zacate, una cocina y corral de gallinas, cuatro siguiscoles, dos machetes, una hacha y diez agujas de ensartar tabaco, todo de fierro, dos caballos ensillados y enfrenados, una fanega de frijol de sembradura y tres cuartillas de maíz, un plantanar [sic] de ciento veinte pies, una escopeta con su funda, una espada [ilegible], cinco mil cabezadas de tabaco en pila y abriéndose, tres pieza de calzones, dos armadores blancos uno de coleta y otro con encajes y botones de estaño, un capote de paño, dos gabanes, dos piezas de medias, una caja de cedro y en ella la ropa blanca; una asa de cal y canto cubierta de teja. Declara que le deben las personas siguientes: José Márquez, Francisco Carrillo, Marcos Alejo, Diego de Osses, Francisco Velázquez, Francisco Porrúa y Peña y el Capitán don Lope de Iribas. Declara les debe a las siguientes personas: al Capitán Juan José Fernández, Juan de la Cuadra, General Francisco Sigler [del Rebollar], Diego de Rojas, Alonso Bueno, Nicolás Rodríguez, José Rodríguez, Miguel Limón y a Bartolomé de Estrada. Nombra albaceas testamentarios a su mujer María de la Calle y al Sargento Antonio de Villavicencio, y como tenedora y albacea testamentaria a su mujer. Por último, nombra como herederos a su mujer e hijos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán don Lope de Yribas [Iribas], vecino de esta villa de Córdoba, albacea testamentario y tenedor de bienes de doña Ana Gonsalez de Belilla Blanco, otorga que vende a don Francisco José Escudero, Teniente de Alcalde Mayor del partido de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec], una negra de las que quedaron por bienes de dicha difunta, criolla, nombrada Josepha [Josefa], de veinte años de edad, “la cual vendo por esclava cautiva, sujeta a cautiverio y servidumbre, por libre todo empeño, enajenación e hipoteca […] de ninguna tacha ni enfermedad, vicio, ni defecto”. La vende en precio de 300 pesos.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Lope de Yribas [Iribas], vecino de esta villa, otorga poder especial a Juan Leonardo de Sevilla, Procurador del Número de la Real Audiencia, para que en su nombre otorgue escritura de fianza a favor de don Balthazar [Baltazar] González de Velilla Blanco “en que entregándosele el trapiche de hacer azúcar nombrado Nuestra Señora de Guía”, que el susodicho tiene en esta jurisdicción, que se halla ejecutado a pedimento del Licenciado Diego Peláez Sánchez, Racionero de Santa Iglesia Catedral de la ciudad de los Ángeles, “lo tendría de manifiesto y pagaría a dicho licenciado los réditos que corresponden a la cantidad de pesos que sobre él tiene cargados a censo redimible”.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOBernardo de Roxas [Rojas], vecino de esta villa de Córdoba, y natural de San Pedro de Quemades [sic] a Raya [Frontera] de Galicia y Portugal, hijo de Agustín Rodríguez y Cathalina [Catalina] Domínguez, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda que se cuerpo sea amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa. Ítem manda que de sus bienes se den 4 pesos para la obra material del convento de San Antonio que está en esta villa. Declara que fue casado con Melchora de los Reyes, quien llevó de dote al matrimonio cuatro machos aparejados, que valían 100 pesos, y él tenía de caudal hasta 500 pesos. Durante el matrimonio procrearon a Isabel de Rojas la cual puso en estado con Juan López de Villardoy. Ítem declara por sus bienes la casa de su morada de piedra y madera, con medio solar en que está edificada, con 25 varas de frente y 50 de fondo; tres esclavos; dos pilas de tabaco; [roto] cargas de harina; una tiendecilla de géneros comestibles; un rancho en el que tiene dos caballos y una mula, jacales de vivienda, herramientas, una troje de maíz mazorca que tendrá 80 o 90 fanegas poco más o menos. También declara por más bienes 400 pesos en reales que tiene en su caja, su ropa de vestir y trajes. Declara como sus deudores a Juan de la Cruz de cargas de tabaco; a Salvador de Urieta de 24 pesos; al Alguacil Mayor Juan de Soto Noguera de 40 pesos; a Juan de Alcalá de 40 pesos; al Capitán Lope de Yribas [Iribas] de 100 pesos, y a otras personas más, a los que manda se les cobre. Señala que él solamente le debe 8 pesos a la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, sita en el convento de Santo Domingo de la ciudad de los Ángeles. Nombra por albacea testamentario, cumplidores y pagadores a Isabel de Roxas [Rojas], su hija, a Juan López de Villardoy y a Francisco Machado, sus nietos, a quienes también les da poder de albaceazgo. Por último nombra por su universal heredera a Isabel de Roxas [Rojas]
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO