El Bachiller Juan Fernández de la Higuera, cura y vicario del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a su primo Francisco Fernández de la Higuera, vecino de esta provincia, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar de cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere y cobrare, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan; especialmente para que cobre de Cristóbal de Viruega y Andrés Meléndez, vecinos de la ciudad de Los Ángeles, los pesos de oro que le debieren de los réditos corridos de dos capellanías, una de 200 pesos, de Pedro Navarro, y la otra, de 66 pesos, de María de Arteaga, difunta.
Pedro Navarro, vecino de Orizaba, arrienda a Isabel de Soto, mujer de Juan Alonso, una casa que linda con casa de Juan Sánchez, por tiempo de un año y por precio de 42 pesos de oro común.\n
Pedro Navarro, señor de su recua, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga a pagar a Gabriel de Caravantes, vecino de la ciudad de México, 225 pesos de oro común de resto de 487 pesos, que son el principal de costas de una fianza que el susodicho por hacer bien y buena obra hizo, cuya cantidad se obliga a pagar la mitad en tres meses y la otra mitad a los tres meses siguientes.\n\n
Francisco Pedro, indio natural de Tecamachalco, se asienta a servicio y soldada con Pedro Navarro, para servirle como pastor durante dos años, al precio de 18 pesos de oro común anuales, de los cuales han recibido 22 pesos siete reales.
Pedro Navarro, vecino de esta provincia, y Juan Bautista Forniel, vecino de Jalapa, formaron una compañía para vender mercaderías, en esta manera: Pedro Navarro puso 500 pesos de oro común de caudal y el segundo, la industria, solicitud, cuidado y trabajo de su persona; durante dos años, al término de los cuales, Pedro Navarro sacará los 500 pesos de principal y las ganancias se partirán por mitad.
Bartolomé de Contreras, vecino de esta provincia, en virtud de que Juan Bautista Forniel, mercader, vecino de Jalapa, otorgó una carta de compañía por 500 pesos de oro común, con Pedro Navarro, criado de don Andrés Pérez de la Higuera, y porque el susodicho le pide fianza de que Juan Bautista no se ausentará; el citado Bartolomé de Contreras, haciendo de deuda ajena suya propia, se obligó a que Juan Bautista Forniel no se ausentará sin antes haber pagado los referidos 500 pesos de oro común.
Alonso de la Torre, vecino de las minas de Pachuca, estante en este pueblo de Orizaba, otorga poder general a Pedro Navarro.\n
Pedro González, de color de benbrillo cocho [sic], arriero, dijo que entraba a servicio y soldada con Pedro Navarro, señor de su recua por tiempo y espacio de tres meses y medio, por precio de 8 pesos de oro común, cada uno.\n
Pedro Sánchez Galeote, herrador, vende a Pedro Navarro y a Isabel Gómez Maldonado, su mujer, un solar y casa que tiene en este pueblo; linda con casas de Juan Sánchez y casas de Antonio [Antón] de Palma. Dicha casa Sánchez Galeote la compró de Damián, indio natural de este pueblo. La vende por precio de 60 pesos de oro común.
Querella, que Gabriel Caravante[s] como fiador de Diego de Coria, sigue contra Pedro Navarro, arriero, por el robo de unas preseas y mercaderías de Castilla. \n