María Domínguez Muñiz, viuda de Gregorio Cruz Alegre, vecina del pueblo de Naolinco, vende a Domingo Palmeros, de la misma vecindad, una esclava llamada Margarita, achinada de 7 años de edad. La venta se hace con todas sus faltas y defectos públicos y secretos que pueda tener, en 130 pesos de oro común, libre de alcabala que le ha entregado.
María Domínguez Muñiz, vecina de Naolinco, viuda de Gregorio Cruz Alegre, le otorga escritura de venta al Bachiller Pedro Domínguez Muñiz, su hermano, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del partido de Misantla y albacea de su madre María Ortiz de Zárate, por una negra esclava llamada Micaela Antonia, de 4 años más o menos en 160 pesos, por deberle 100 pesos que en varias ocasiones le dio para sustento de sus hijos menores, se la entregó sin escriturarla, cuya venta queda formalizada.
Cristóbal de Zárate, vecino de Jalapa, natural del ingenio nombrado Tenampa, hijo legítimo de Juan Ortiz de Zárate y de Sebastiana Díaz, otorga su testamento donde declara lo siguiente: contrajo matrimonio con María Domínguez Muñiz, quien trajo como dote 4 mulas aparejadas. Declara tener entre sus bienes 7 vacas, 3 toretes, 1 becerra, una yunta de bueyes, 1 caballo, 1 yegua, 1 potro. Tuvo cierta dependencia de un rancho que compró a María de Estupiñán en 600 pesos, del que se obligó a la paga de 30 pesos que corresponden al principal, que llegó este débito a la cantidad de 1, 250 pesos, por no haber pagado los réditos y como doña María dejó por herederos al Convento y religiosos del Carmen de la Ciudad de México, quienes trabaron ejecución por dicha cantidad y procedieron al remate del rancho. Nombra por sus albaceas a sus hijos Diego y Antonio.