María Ortíz de Zárate, viuda de Francisco Domínguez Muñiz, vecina del pueblo de Naolinco, otorga su testamento donde declara tener como bienes la casa de su morada, una esclava llamada Micaela de 3 años que compró a su hija María Ortiz en 100 pesos; tiene 200 pesos por la venta de un negro llamado Alonso Marcos que vendió en 325 pesos, pero 125 pertenecen a Bernardo de los Reyes; tiene también 125 pesos por la venta de unas vacas que le hizo a su hijo el Licenciado Pedro Domínguez Muñiz; tiene un potrero llamado Zapoapa que compró a Diego Martín de los Reyes, entre otros bienes. Asimismo declara nació en su casa un mulato llamado Prudencio de 23 años más o menos, cuya madre es su esclava Clara de Villegas y su padre es un hijo de la otorgante que murió; dicho esclavo se lo deja a su hijo Francisco Domínguez para que lo asista y le sirva por todos los días de su vida y al morir su hijo, el esclavo quede libre. Nombra como albaceas a Miguel y a Francisco Domínguez, sus hijos.
MX UV.USBIX ANX-P-0014-PX_0014_0304
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Pièce
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23/12/1706
Fait partie de Archivo Notarial de Xalapa
MX UV.USBIX ANX-P-0015-PX_0015_0063
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Pièce
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23/05/1708
Fait partie de Archivo Notarial de Xalapa
Francisco Domínguez Muñiz, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo, albacea y uno de los herederos de María Ortiz de Zárate, dijo que en una de las cláusulas del testamento de su madre, declara que nació en su casa un mulato nombrado Prudencio de 23 años más o menos, hijo de Clara de Villegas, su esclava difunta, quien es hermano suyo y por esa razón no podría ser vendido, lo tendría en su compañía y después de muerto quedaría libre y horro; pero atendiendo a que la libertad es amada y estimada por todos, y por hacerle buena obra, otorga que horra y liberta graciosamente del cautiverio a que está sujeto.