Francisco Hernández de la Higuera y su mujer, María González, se obligan de pagar a Jerónimo Pérez de Salazar o a Juan Fernández de Alfaro, vecinos de la Puebla de los Ángeles, 5 580 pesos de oro común, el valor de doce negros esclavos.
Juan Fernández de Alfaro en nombre de Jerónimo Pérez de Salazar, vende a Juan Díaz Matamoros y a su mujer, Magdalena Díaz, un sitio de estancia de ganado mayor con las vacas, novillos, y toros, situado en términos del pueblo de Atezca, por el valor de 1 350 pesos de oro común.
Juan Fernández de Alfaro en nombre de Jerónimo Pérez de Salazar, vende a Francisco Hernández de la Higuera, dueño del ingenio de la Santísima Trinidad, doce negros esclavos de diferentes tierras, en 5 580 pesos de oro común.
Juan Fernández de Alfaro en nombre de Jerónimo Pérez de Salazar, se concertó con Juan Gallego para que salga éste del arrendamiento de la Venta de Lencero, y en su lugar entre Beatriz González.
Jerónimo Pérez de Salazar, vecino de la Puebla de los Ángeles, dio carta poder a Juan Fernández de Alfaro, vecino de la dicha ciudad, para que en su nombre administre la Venta de Lencero, tierras, esclavos, y la fábrica de un ingenio de azúcar en sus terrenos.
Sebastián Méndez, natural de la villa de Villanueva de Portiman, residente en esta provincia, recibe de sus suegros Juan Fernández de Alfaro y Catalina García, un cañaveral valuado en 200 pesos de oro común como la dote de su esposa.