Don Pedro Picaño, natural de Sevilla en los Reinos de Castilla, Doctor en Medicina, hijo legítimo de Juan Antonio Picaño y de María de Cervantes, otorga su testamento donde declara ser casado en Cádiz con doña Francisca de Bocanegra y Ordóñez, quien vive en esa ciudad y no trajo dote alguna cuando se casaron, no procrearon hijos. Por sus bienes declara tener 110 pesos en medios y 32 en pesos duros y 2 doblones; en poder de don Jorge, residente en la Nueva Ciudad de la Veracruz, tiene 60 y tantos libros de medicina; contrajo diferentes deudas. Nombra como albacea a don Alonso Pérez, Sargento Mayor de la presente Flota, a Sebastián López, residentes en la Nueva Veracruz, y al Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa; como heredera nombra a su mujer.
Doña Ángela de Atencio y Palacios, viuda de don Sebastián López, vecina de la Puebla de los Ángeles, otorga poder especial al Bachiller Miguel López de Pliego, Rector de las Recogidas de Santa María Magdalena de dicha ciudad, para que prosiga y acabe el pleito que tiene ante la Real Justicia, sobre liquidación, ajuste de cuentas y desembargo de una casa y de ganado.
Manuel de Villanueva, vecino del pueblo de Jalapa, con poder especial que le otorgó su madre Teodora Josefa Mojica, vende a Josefa Vivanco, mujer legítima de don Sebastián López, Administrador de la recua de Pedro Ortiz, vecina de este pueblo, una casa de paredes cubierta de madera y teja, linda al poniente con la Calle Ancha de este pueblo y casas de José Ventura, al norte con casas que fueron de los herederos de Antonio de Herrera Povas y el patio de la casa de José de la Calle, al oriente con dicho patio y casa de Juan Antonio de Arroyo, y al sur con casa y solar de José de Castro, al precio de 1, 500 pesos.
Don José de Castro, dueño de recua y vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Sebastián López, Administrador de la recua de don Pedro Vértiz, una casa de paredes, cubierta de madera y tejas, con 15 varas de frente y 55 varas de fondo, la cual linda al poniente con la calle que baja de esta plaza para la de Tecuanapa y Beaterio, conocida por el nombre de calle Ancha y casas del difunto don Juan de Quiñones, al sur con casas del difunto don José Antonio Matamoros, al oriente con la casa de don Juan Antonio de Arce y Arroyo, y al norte con casa y corral del mismo don Sebastián López, al precio de 850 pesos.
Don Sebastián López, Administrador de la recua de don Pedro Vértiz y vecino del pueblo de Jalapa, junto con don Felipe de Acosta, dueño de una hacienda de ganado mayor en la jurisdicción de la Antigua y vecino del pueblo de Naolinco, se constituyen en fiadores de don Marcos Dionisio de Acosta, subarrendatario de la hacienda las Cañuelas, incluidas en el Mayorazgo de Cervantes y la Higuera, de las cuales es arrendatario don Antonio Vázquez Ruiz, cuyo subarrendamiento es por el tiempo de 9 años, en la cantidad de 850 pesos anuales, dando en hipoteca especial el ganado que tiene en las Cañuelas y unas casas de piedra y teja que tiene en este pueblo en la calle del Beaterio, y los declarantes se obligan a cubrir todos los pagos de dicho Marcos, sin pleito alguno.
Don Sebastián López, viudo de doña Josefa Vivanco, junto con doña Mariana Sánchez Pedreros, madre y heredera de dicha difunta, venden a don Juan Antonio de Llano, vecino de España y residente en este pueblo, 2 casas contiguas, situadas en la calle Ancha y que linda al poniente con casas de don Matías de la Mora Castañeda, al oriente con casa del Contador de las Reales Alcabalas Juan Antonio de Arce y Arroyo, al norte con casa de dicho don Matías de la Mora Castañeda y corral de la casa de don José de la Calle, y al sur con casa de don Nicolás Ventura de Acosta, al precio de 5, 000 pesos.
Francisco Muñiz de Cámara, vecino de este pueblo vende y traspasa a Juan de Quero, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, una casa de piedra y madera, alta, cubierta de azoteas, ubicada en la referida ciudad, en la Calle de Salinas, la cual sale de la capilla mayor de la iglesia del Colegio de San Francisco Javier, de la compañía de Jesús, y por la puerta del costado de la iglesia del Convento del padre Santo Domingo, mide12 varas de frente y 22 de fondo, linda por un lado con casa de Antonio Bueno, al fondo con casa de la Cofradía de la señora del Rosario, al frente con casas de don Sebastián López, vecino de la Ciudad de Querétaro; la vende en la cantidad de 2, 800 pesos de plata.