Doña Teresa de Córdoba y Arellano, viuda, heredera y albacea del Capitán Lorenzo Romero Jurado, mediante el testamento que otorgó su primer esposo, dice que entre los bienes que quedaron hay una esclava mulata blanca llamada Antonia. La otorgante después contrajo matrimonio con Juan Antonio Mosquera y Moscoso y ya estando con éste, de la mencionada esclava nació Ana Margarita, mulatica niña ahora de 4 años, quien por los buenos y leales servicios que le ha dado, por hacerle buena obra y prometido libertarla, otorga que desde ahora para siempre ahorra y liberta del cautiverio a la niña Ana Margarita.
Doña Teresa de Córdoba y Arellano, dijo que el 2 de diciembre de 1709 otorgó testamento y el 4 de este mes y año codicilio, pero con el tiempo se ha ofrecido añadir y quitar algunas cláusulas; dijo que nombró como albacea y tenedor de bienes al Bachiller Manuel del Pozo, Presbítero Domiciliario de este Obispado, cláusula que anula. Asimismo declara que le debe 550 pesos a don Antonio de Chávez, vecino de la Ciudad de Cádiz, manda se le paguen; expresa que se digan 27 misas, igualmente lo revoca. Tiene recibida cierta cantidad de pesos por concepto de venta de Ana Margarita, esclava de 8 años que vendió su marido. Nombra como albacea y tenedora de sus bienes a Bartolomé Cosío, residente en Jalapa.
Bartolomé Cosío, residente en Jalapa, albacea fideicomisaria de doña Teresa de Córdoba y Arellano, mujer que fue de Juan Antonio Mosquera y Moscoso, dijo que ésta tenía dadas cartas de libertad y libres de cautiverio a Ana Margarita, mulata esclava de 9 años de edad por la cantidad de 100 pesos, pero en una de las cláusulas de su testamento manda se le cobren 60 pesos más, por no alcanzarle los bienes para satisfacer a sus acreedores; por lo que recibe los 160 pesos que es el justo precio que hoy vale, y a cambio le otorga la carta de libertad.