Don Manuel de Cancelada, natural de Villafranca del Bierzo, Reino de León y residente en el pueblo de Jalapa, hijo de los difuntos Juan de Cancelada y Lorenza de Hermosilla, otorga poder para testar a doña Gregoria Vázquez, viuda de don Pascual de Iglesias y vecina de este pueblo, nombrándola como albacea y heredera en compañía de Clara de Iglesias.
Diego de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, vende a los Bachilleres, Juan de Escalona Matamoros, Diego Calderón Velarde, Curas interinos de la doctrina de Jalapa, a favor de la parroquia, 6 pesos de oro común de censo redimible en cada año que imponen, sitúan y cargan sobre una casa ubicada en la Calle Real que de la plaza pública va para el camino de la Veracruz, linda por los 2 costados con casas de Pascual de Iglesias y Pascual de Castro. La venta se hace en 220 pesos de oro común que han dado ante el presente escribano. El pago del censo se hará el 1 de diciembre de cada año.
Bernabé Vázquez, pardo libre, natural del ingenio la Santísima Trinidad, vecino del pueblo de Jalapa, hijo natural de María Arias, de esta misma vecindad, otorga su testamento donde declara tener como bienes la casa de su morada con el solar que le pertenece y linderos que constan en la escritura; 11 mulas y machos de carga, 6 yeguas mansas de vientre con su caballo, otras 2 mansas que están al cuidado de Faustino Vázquez, su hermano, entre otros bienes. Actualmente está de Mayordomo en la recua de Antonio Cardeña ganando 130 pesos anuales como aparecerá en el libro de cuentas. Declara que debe y le deben. Declara ser casado con María de Ycochea, hija legítima de Francisco de Ycochea y de María de la Candelaria, con quien no tuvo hijos y ninguno de los 2 trajo capital alguno en su matrimonio. Nombra como albaceas a su mujer, a su madre y a Pascual de Iglesias, y por heredera universal nombra a su madre.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, vende una casa baja de cal y canto cubierta de teja a Pascual de Iglesias, su sobrino, ubicada en la esquina de la Calle Real que sale de la Plaza Pública al Camino Real rumbo a la Ciudad de la Nueva Veracruz, colinda con casas que fueron de Domingo el Portugués, al poniente con solar y casa de Micaela de la Peña, al sur con la Calle Real y solar yermo que fue de la capellanía del Licenciado Diego González, al norte con solar y casa de Juan de León; dicha casa mide 21 varas de frente y 51 de fondo. La venta se hace libre de tributo e hipoteca en 2, 425 pesos y 7 tomines que le ha de dar y pagar en reales efectivos.
Sebastián Díaz de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, albacea del Licenciado Diego González de Astudillo, como tal vende a Diego de Castro y Gamboa vecino de la Nueva Veracruz, residente en este pueblo, un solar de 20 varas de frente y 44 de fondo ubicado en la calle Real que de la plaza va para la Veracruz. Linda al poniente con solar y casa que quedó de los bienes de Diego González al sur con otro solar del mismo, al oriente calle en medio hace frente con casas del Capitán Bartolomé de Castro y de Eugenio de Pro, en medio asimismo hace frente con casa de Pascual de Iglesias. La venta se hace a censo redimible en 200 pesos que han de quedar impuestos por principal, mientras no se redima se paguen 10 pesos de réditos en cada año.
Doña Gertrudis de la Gala y Thormes, como albacea del Alférez Sebastián de Flores Moreno, y don Luis González de Lucena, como marido y conjunta persona de doña Mariana de la Cruz Flores Moreno, y doña Gertrudis en representación de José Joaquín de Flores Moreno, su hijo menor de 25 años, dijeron que dicho Alférez y doña Gertrudis dieron en depósito con réditos pupilarios a Pascual de Iglesias, vecino de este pueblo de Jalapa, 1, 000 pesos; 600 de ellos que Juan de Thormes, difunto, dejó a los dichos José Joaquín y a doña Mariana y los 400 que dejó a doña Gertrudis y 100 más para otros efectos; por lo que otorga doña Mariana haber recibido de su madre y padre los 300 pesos, por lo cual doña Gertrudis señala que cede, renuncia y traspasa 1, 000 pesos con los réditos que hubieren corrido hasta el día de la fecha en cuyo testimonio le entrega al Capitán Bartolomé de Castro, apoderado de Don Juan Rodríguez de Tejada, vecino de la Puebla de los Ángeles, tutor y curador ad bona del menor.
Doña Gregoria Vázquez, viuda de Pascual de Iglesias, y don Diego de Castro y Gamboa, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que Pascual de Iglesias les otorgó poder para testar, en cuya virtud ordenan su testamento de la siguiente forma: declaran que debía al Capitán Fernando Bazán de Otero 32 pesos y 4 reales; a Tomás de Figueroa 4 pesos y a Josefa Petronila 30 pesos, únicas deudas que han descubierto según sus inventarios, por lo que mandan se cumpla y guarde.
Doña Gregoria Vázquez, viuda de don Pascual de Iglesias, junto con sus hijos, el Licenciado Manuel de Iglesias, Clérigo Presbítero Domiciliario de Puebla, y Clara de Iglesias, hacen donación a Ana María de Iglesias, de unas casas del difunto Pascual, ubicadas en este pueblo, con paredes de cal y canto cubierta de tejas, que lindan al sur con la calle que sale de esta plaza para la Nueva Veracruz y casas que fueron de don Diego de Castro y Gamboa, al oriente con la Calle Nueva y casas de los herederos de José Filpo, al norte con casas de José de Santa Ana y al poniente con casas que eran de Diego de Castro.
El Capitán Bartolomé de Castro, mercader vecino de Jalapa, otorga que ha recibido de Pascual de Iglesias, dueño de recua de esta misma vecindad, la cantidad de 1, 000 pesos de oro común en reales, por cuenta y precio de 2,425 pesos 7 tomines de oro en que le vendió una casa, cuyo pago hace a los plazos que en la escritura de su venta quedó obligado.
Juan Hernández, vecino de Jalapa, en nombre y con poder de Cristóbal de la Peña, natural de este pueblo, vecino de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, vende a Diego de Castro, 12 varas de solar de frente y 50 varas y media de fondo con 500 tejas, ubicado en la Calle Real que hace frente con las casas que posee el Convento de religiosos del Señor San Francisco, colinda al oriente con casa de Pascual de Iglesias, al poniente con casa y solar de Micaela de la Peña, al fondo con solar de María de Sandi. La venta se hace con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, libre de censo e hipoteca en precio de 20 pesos de oro común.