Antonio de los Reyes, vecino del pueblo de Naolinco, vende a don José Julián Durán y Adame, vecino de dicho pueblo, un solar de 25 varas de frente y 51 varas de fondo, que linda al sur con casa y solar del Capitán don Salvador de Acosta, al oriente con casa y solar de Felipe de Zárate, al norte con solar donde vive Pedro de los Ángeles, indio y al poniente con casa y solar de Felipe de Rivera, al precio de 100 pesos.
Andrés Pérez, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Andrés Pérez y de Beatriz Rizo, difuntos, estando enfermo en cama en su entero juicio otorga su testamento de la siguiente manera: hace las mandas acostumbradas. Deja a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario 100 pesos cargados sobre su casa. Declara que debe a Juan José de Thormes algunas menudencias de pesos, pide se paguen. Tiene entre sus bienes un esclavo nombrado Antonio de los Reyes quien anda huido; a Manuel Díaz, a María Ramos, hija de Melchora de los Reyes y su hijo de pecho, pide se les liberte con la condición de que esta última mande decir 25 misas por su alma; tiene otros 5 esclavos. Todo el ajuar que tiene en su casa se lo deja a su esclava María Ramos. Nombra como albacea testamentaria a don Francisco de Aguirre y como heredero a su nieto José, hijo de Josefa Pérez, su hija natural.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno, vecino y mercader del pueblo de Jalapa, vende al Alférez Jerónimo de Acosta, dueño de recua de la misma vecindad, un esclavo nombrado Antonio de los Reyes, que obtuvo por remate de los bienes de Juan de Thormes, quien tiene 20 años más o menos, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos de oro común.
Domingo Martín, Antonio de los Reyes y Francisco del Castillo, residentes en este pueblo, se obligan a pagar a Antonio Hidalgo de Agudelo, ó a Agustín Zavala, la cantidad de 4, 546 pesos, que son el resto de 13, 742 pesos y 4 reales, que debían a Nicolás Fernández del Castillo, vecino de Cádiz.
Tomasa María Gómez, viuda de Diego Gregorio de los Reyes, vecina de este pueblo de Jalapa, vende una casa a don Juan José Garibay, de paredes y teja, con 24 y media varas de frente que la hace al poniente con el callejón de don Tomas de Campo, que baja para la Alameda, y su solar 50 de fondo hacia el oriente con tierras de la Cofradía de la Concepción, por el norte con casa y solar de su yerno Domingo Roldan, y por el sur con la de su hijo difunto Antonio de los Reyes. La vende en 220 pesos.
Don Juan José Garibay, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido del Señor Alonso José Gatica, Cura que fue de este pueblo, la cantidad de 300 pesos en calidad de depósito irregular por tiempo de 5 años, pertenecientes a las misas de doce que se dan en esta parroquia, obligándose a contribuir con 5 pesos anuales y para el seguro pago de esta deuda hipoteca una casa sita en el callejón de don Tomás de Campo que baja para la Alameda, por el fondo linda con tierras de la cofradía de la Concepción, al norte con casa y solar de Domingo Roldán y por el sur con la del difunto Antonio de los Reyes.
Don Juan José Garibay, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que ha recibido del Presbítero Alonso José Gatica, de esta misma vecindad, la cantidad de 100 pesos, pertenecientes a las misas de doce, cantidad que se obliga a tener en calidad de depósito irregular por el tiempo de 5 años, para la seguridad en su pago hipoteca una casa de paredes, cal y canto, cubierta de madera y tejas, que linda al oriente con la callejón del Alba que baja para la Alameda, al poniente con tierras de la cofradía, al norte con casa y solar de Roque Ortiz y al sur con casa del difunto Antonio Reyes.
Mateo de la Cruz, indio cacique, casado con María Manuela Pardo, nombra como albacea a su citada esposa, junto con Antonio de los Reyes, vecino de este pueblo, y como heredera a su esposa.
Matías Martínez de Espinosa, de este comercio y vecindad, dijo que en virtud del poder que le confirió don Juan José Garibay, otorga que vende a don Francisco Merino, una casa de cal y piedra, ubicada en la última cuadra de la Calle de Alba, por donde hace su frente y del otro lado la boca del callejón que nombran de Tomás Campos y casas bajas de María Josefa Casanova, al oriente linda con solar de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción, al norte con casa y solar que hoy pertenece a los herederos de Roque Ortiz, al sur con casa y solar que fue de Antonio de los Reyes. La venta se hace en 3 000 pesos, 1000 de ellos al contado y los 2 000 restantes ha de satisfacer en mitades en el término de dos años.\t
Domingo Martín, Francisco del Castillo y Antonio de los Reyes, residentes en este pueblo, se obligan a pagar a Manuel Rivero, cargador de la flota a cargo del Jefe de Escuadras Rodrigo de Torres y Morales, la cantidad de 933 pesos, cuya cantidad es el resto de 2 800 pesos, que debían a María Justa Vitmont y en razón de no haber podido pagar a tiempo, ha tenido a bien esperarlos por el resto de 933 pesos.