Salvador de Rivera, hijo legítimo de Diego de Rivera, difunto, y de Juana Pascuala, viva, vecinos de este pueblo de Jalapa, casado con Gracia Antonia, a quien designa albacea, tutora y curadora de sus hijos María Nicolasa, Teodoro José y María Catalina, a quienes nombra herederos universales de sus bienes, entre los que menciona una casa con solar, 5 bestias de laso, 1 caballo, una escopeta y un menaje.
Juan y Diego Ortiz de Zárate, hermanos, vecinos del pueblo de Jalapa, hijos legítimos y herederos de Diego Ortiz de Zárate, por testamento otorgado el 7 de febrero de 1684, en que decía le estaba debiendo a Diego de Rivera, pardo libre de oficio sastre, 20 pesos que proceden de 120 pesos en que libertó a Cristóbal, su hijo y esclavo de dicho difunto, cuyo resto mandó se cobrase por sus bienes y confesando que su padre recibió de Diego de Rivera los 100 pesos y como herederos y albaceas percibieron los 20 pesos que se distribuyeron entre todos los hermanos; en atención a lo referido otorgan carta de libertad a Cristóbal de Rivera, de 28 años más o menos, hijo legítimo de Diego de Rivera, difunto, y de Juana, mulata esclava por los 120 pesos que su padre recibió.
Juan de Zárate, español vecino de Xilotepec, dijo que entre los bienes que dejó su padre Diego Ortiz de Zárate, se encontraba un esclavo llamado Salvador de Rivera, de 8 años de edad, hijo de Diego de Rivera y Juana Pascuala, que fue valuado en 100 pesos, a quien ahora le otorga libertad por cantidad de 300 pesos que a su satisfacción ha entregado Juana Pascuala su madre.