El Capitán Juan de Malpica, dueño de hacienda y recua, vecino de la jurisdicción de Jalapa, dijo que en la escritura de transacción y recibo que le otorgaron sus hijos y yernos de la legítima materna, para cuyo cumplimiento le transfirió a Fernando Bazán de Otero, su yerno, la hacienda nombrada Nuestra Señora del Rosario, alías San Antonio Ateguetla, por la cantidad de 7, 000 pesos de oro común, incluyéndose en esta cantidad 1, 000 pesos que sobre sí tiene de censo principal, que fue en lo que se avaluó en los aprecios que se hicieron para la fundación e imposición de la capellanía de 3, 000 pesos de principal que goza el Bachiller Tomás de Malpica, su hijo, como consta en la fundación a que se refiere y respecto a que Fernando Bazán de Otero le ha pedido le dé los títulos y papeles que tocan y pertenecen a dicha hacienda de Teguetla, por lo que éste consiente que se le otorgue un testimonio de él sacándose de la fundación de capellanía que está en poder de Tomás de Malpica.
El Capitán Juan de Malpica y Catalina de Borboa, su legítima mujer, vecinos y labradores en el Desierto de Perote, otorgan poder especial al Bachiller Tomás de Malpica, su hijo legítimo, para que en su representación funde una capellanía de 3 mil pesos de principal y por ellos 150 pesos de réditos en cada año, instituidos sobre las haciendas de labor expresadas en el testimonio de sus aprecios, asimismo para que con derecho presente las fuerzas, vínculos y requisitos para su validación con llamamientos de capellanes propietarios, interinos con sus vacantes y patronos, nombrando a Tomás de Malpica como primer capellán para que se ordene a título de ella con el cargo de decir las misas rezadas en cada año, y cumplidos los 25 años que el derecho dispone y no habiéndose ordenado de eclesiástico, entren en posesión de la capellanía sus nietos, hijos de Ángela y Elena de Malpica.
El Bachiller José de Villa y Grajeda, Presbítero Domiciliario de este Obispado, hijo legítimo de José de Villa y de Magdalena de Grajeda, vecinos que fueron de Zacapoaxtla, provincia de San Juan de los Llanos, de donde es natural, otorga su testamento donde declara ser ordenado presbítero a título con las lenguas mexicanas y totonacas. Entre sus bienes tiene un sitio de tierras de ganado mayor y 2 caballerías más donde fundó el rancho de labor de maíz en que tiene además otros bienes. Declara le son deudoras Juan Bautista Milanés, vecino de Perote, Simón de Guevara, vecino de Xilotepec, entre otras personas que menciona. Asimismo él es deudor de otras personas. Nombra como albaceas testamentarias a los Licenciados Juan Ruiz de Aguilar, Cura propio de Zongolica; y a don Tomás de Malpica, Presbítero vecino de Perote, y como heredera nombra a Magdalena de Grajeda, su sobrina.
Fray Miguel de Marimón, religioso profeso del Sagrado Orden del Señor San Hipólito, Prior actual del Convento, otorga en arrendamiento al Bachiller Tomás de Malpica, Clérigo Presbítero de este Obispado, 2 caballerías y media de tierra, que colinda al oriente con tierras del bachiller, al poniente con el atajo que llaman de las cabezas que va desde la venta por el monte, al norte con otras tierras del Hospital, y al sur con barrancos de los asumiates en tierras del Capitán Juan de Malpica. Asimismo otro sitio de ganado menor que llaman Agua de los Potros, linda al oriente y norte con tierras del Bachiller, al poniente con tierras de don Fernando Bazán de Otero, al sur con las del Capitán Juan Méndez; el arrendamiento se hace por 3 años, en 45 pesos por cada uno.
El Capitán Juan de Malpica, marido de doña Catalina de Borboa, y el Bachiller Tomás de Malpica, hijo y heredero de la mencionada Catalina, y Fernando Bazán de Otero, con poder de Ángela de Malpica, entre otros herederos, dijeron que por fallecimiento de doña Catalina de Borboa tienen hecho inventarios y avalúos de los bienes que dejó el Capitán Juan de Malpica; y el Bachiller Tomás de Malpica, Fernando Bazán de Otero y el Capitán Antonio Fernández, en nombre de sus mujeres, tienen aceptada la herencia materna y habiendo hecho partición de todo, otorgan que han recibido del Capitán Juan de Malpica 3, 546 pesos de oro común cada uno, por lo que ahora otorgan escritura de recibo. Asimismo Juan de Malpica declara que la hacienda de San Antonio Ateguetla esta afecta a la capellanía de 3, 000 pesos de principal que goza el Bachiller Tomás de Malpica y para que le quede libre de la afección se obliga a quitársela ante el señor juez de capellanías por lo que a él le toca la da por libre.
Doña Ángela de Malpica, española vecina del pueblo de San Miguel Perote, viuda del Capitán Fernando Bazán de Otero e hija legítima del Capitán Juan de Malpica, natural de los Reinos de Castilla y de doña Catalina de Borboa, natural de San Miguel Perote, estando enferma en cama y en su entero juicio, otorga su testamento de la siguiente manera: hace las mandas acostumbradas. Manda se les ajuste las cuentas a sus criados como consta en su libro. A Ángela Rendón pide se le den 30 pesos. Pide a sus albaceas que con la mayor brevedad ajusten su caudal. Declara que al contraer matrimonio llevó por dote 3,546 pesos. Nombra como albacea al Bachiller Tomás de Malpica, su hermano Presbítero; a don José Gastelu y Ugarte, su yerno; y al Capitán Antonio Fernández, su cuñado vecino de la provincia de Tlaxcala. Como tutor nombra al Bachiller Tomás de Malpica y a José Gastelu y Ugarte, y como herederos a sus 6 hijos.
Don Fernando Montero, Receptor Arrendatario de las Reales Alcabalas de la jurisdicción de Jalapa y su agregado Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Papantla, Jonotla y Tetela, dijo que ante el provisor de este Obispado tiene puesta demanda para que dé providencia de que el Bachiller Miguel Benítez de Hinojosa, Cura de San Salvador el Seco pague la alcabala que causó en la venta que le hizo el Bachiller Tomás de Malpica, de la hacienda y molinos en términos de esta jurisdicción, que se ha negado pagar, y por ello es necesario seguir dicha demanda y al no poder hacerlo personalmente otorga poder especial a don Francisco Ignacio de Erauso, prebendado de la Iglesia Catedral de la Puebla para que continúe y fenezca el mencionado asunto.
El Bachiller Tomás de Malpica, Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla, otorga que ha recibido del Licenciado Miguel Benítez de Hinojosa, cura propio de San Salvador el Seco de la jurisdicción de Tepeaca, 7, 825 pesos de oro común, inclusos en ellos 2, 000 pesos de principal a censo que reconoció a favor de la obra pía fundada en la parroquia de Atzalan de esta jurisdicción, mismos que le importó la venta de la hacienda de labor, trapiche y molino nombrados San José y Nuestra Señora de Belén, sitos en la Sierra de Agua, en términos del pueblo de Perote, cuya cantidad se da por entregado a su voluntad.
El Licenciado Tomás de Malpica, Presbítero, presentó escritura donde le otorgó poder el Licenciado Miguel Márquez de Amarilla, Presbítero del Obispado de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre reciba y cobre los réditos caídos de una capellanía de 2, 000 pesos de principal, impuestos sobre una casa en la Nueva Ciudad de la Veracruz en la calle de la Compañía de Jesús que posee el Alférez Juan Hurtado, la cual fundó Tomás Arias de Chafalonia. En cuya virtud, usando de esa facultad, dijo que sustituye este poder en José Antonio de Neira Claver vecino del Desierto de Perote, para que en su nombre haga todas las diligencias que menciona el poder.
El Capitán Juan de Malpica, dueño de recua y de hacienda de labor, dijo que Juan de Thormes, difunto, por cláusula de testamento que otorgó, dispuso se impongan 1, 000 pesos de oro común de censo principal sobre fincas seguras, para que con los 50 pesos que le corresponden de rédito anual se entreguen al Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento para que compre el aceite para la lámpara, cuya cantidad recibió a censo sobre sus casas el Capitán Bartolomé de Castro y redimió cumpliendo con el tenor de dicha cláusula. Por tanto vende a la Cofradía del Santísimo Sacramento, 50 pesos de oro común de censo, tributo y rédito en cada año de los que corrieren desde este día hasta la redención de su principal que manda situar y fundar Juan de Thormes a favor de la Cofradía sobre una hacienda de labor que tiene en el Desierto de Perote, la cual sólo tiene 3, 000 pesos de gravamen a cuyo título esta ordenado Tomás de Malpica