Cristóbal de Zárate y María Domínguez, su mujer, vecinos de Jalapa, venden a Francisco de la Barreda Gayón, vecino del pueblo de Naolinco, una casa de piedra y lodo cubierta de teja y su solar, ubicado en la Calle Real que va para el Calvario; mide 18 varas de largo y 47 de ancho; colinda con solar de Petrona Licona, con calle en medio que va al barrio de Santa María. La venta se hace libre de censo, empeño e hipoteca, en 300 pesos de oro común que le han pagado.
Petrona Licona, natural y vecina de este pueblo, otorga poder para testar a Lucas de Orlachea, vecino de este pueblo, para que haga y cumpla su testamento, nombrando como heredero a su hijo Juan de Thormes.
Don Bartolomé Peretón, Lucas de Olachea y María Blanca, vecinos del pueblo de Jalapa, ella con licencia expresa de su marido, deben y se obligan a pagar a don Cayetano de Araujo, vecino de los Reinos de Castilla y residente en este pueblo, la cantidad de 1, 277 pesos y 6 reales de oro, para el día 8 de marzo de este año, y para cumplir esta obligación hipotecan sus casas que se encuentran en este pueblo en el Barrio Alto, cubiertas de teja, hacen frente con la calle que sube al Calvario y al fondo lindan con el solar de María de Zárate, al norte con Petrona Licona y al sur con Francisco de Ochoa.