Juan de Lezama, José de la Gasca, Tomás de la Cruz, Juan Jácome, Félix Marín, entre otros vecinos del pueblo de Xicochimalco, en su nombre y de los demás vecinos, otorgan poder especial a don Domingo Navarrete y a Mateo Luis, vecinos de la jurisdicción de Jalapa, para que en sus nombres sigan por todas las instancias, grados y artículos el pleito y demanda que tienen puesta en el juzgado de esta jurisdicción contra Antonio de Aragón, así como para que los represente en todos sus pleitos y causas civiles y criminales, eclesiásticos y seglares comenzados y por comenzar.
Francisco Martín, Gobernador, junto con los demás oficiales del pueblo de San Andrés Acatlán de esta jurisdicción, revocan el poder que tienen dado a Domingo Navarrete, otorgándolo al Alférez Juan de Morales, para que se ocupe de todos sus pleitos civiles, criminales y eclesiásticos.
Doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de este pueblo de Jalapa, con poder de su difunto esposo para testar, procede a hacer la descripción del mismo; nombra herederos universales a sus hijos Juan José Navarrete y Miguel Ángel Navarrete.
Francisco Muñiz de Cámara, vecino de este pueblo de Jalapa, vendió a Juan de Quero, vecino de la Ciudad de Veracruz, una casa alta de paredes y madera, cubierta de azoteas, en la cantidad de 800 pesos, mismos que se obliga a entregar a Nicolasa [Antonia] de la Trinidad [Muñiz de Cámara], hija menor de su difunta esposa Josefa Piñero, pero de dicha cantidad adquirió una casa de paredes, cubierta de tejas, ubicada en este pueblo, a doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, con un gravamen de 500 pesos cargados al convento y religiosos de San Francisco, para lo cual se obliga como fiador principal a cubrir el adeudo indicado en escritura de hipoteca de dicha casa.
Doña Inés de Lezama, viuda y albacea de don Domingo Navarrete, debe y se obliga a pagar a José Ortiz, vecino de Coatepec, la cantidad de 217 pesos, en el primer o segundo viaje que realice su recua a la Ciudad de la Nueva Veracruz.
Doña María Victoria Dorantes, vecina de esta Villa de Xalapa, viuda de don Juan de Quesada, otorga que ha recibido del Presbítero Antonio Mateo Ortiz de Zárate y de don Domingo Navarrete, como albaceas de doña Antonia Feliciana Dorantes de Acosta, la cantidad de 199 pesos y 4 reales, más algunos muebles y ganado que se valuaron en inventarios que se formaron por la Justicia de Tlalixcoyan, en cuya jurisdicción falleció dicha doña Antonia, agregándose también una casa de cal y canto, situada en la calle de Santiago de esta villa, estimada en 639 pesos 4 reales, bienes que le dejó doña Antonia Feliciana en forma de donación.
Domingo Navarrete, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga en arrendamiento y traspaso por el tiempo que le falta, a Mateo Jácome, de la misma vecindad, los potreros de Mahuixtlán y San Marcos, que por escritura de 5 de octubre de 1711 le otorgó en arrendamiento Francisco de Ortega y Castro, con obligación que ha de pagar la renta de 550 pesos por año al mencionado Ortega, a partir de la fecha de esta escritura hasta que cumpla 3 años. Asimismo, le vende 30 caballos a 6 pesos cada uno, 50 vacas a 6 pesos 3 reales, 22 becerros a 3 pesos, cuyas cantidades importan 558 pesos 4 tomines de oro común, cantidad que ha de pagar a Francisco de Ortega y Castro.
Micaela García de Baldemora, viuda de Francisco de la Barreda Gayón, vecina del pueblo de Naolinco, tutora y curadora de sus menores hijos, vende a Domingo Navarrete, vecino de la jurisdicción de Jalapa, una negra criolla nombrada Juana Paula, de 30 años más o menos, mediana de cuerpo, delgada, bien ajustada, que hubo su marido de Diego Muñoz Maldonado. La venta se hace sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos que le ha dado. \r\n
Mateo Luis, vecino del pueblo de Xicochimalco, dijo que el poder general que les confirieron a él y a don Domingo Navarrete los vecinos de ese pueblo, el 22 de octubre de 1723, lo sustituye en Lucas Francisco de Ayala, vecino del pueblo de Jalapa para todos los efectos contenidos en el poder original.
Inés de Lezama, viuda de Domingo Navarrete, albacea y tenedora de bienes de sus hijos, otorga en arrendamiento a Francisco Muñiz de Cámara, una casa de paredes y tejas en este pueblo, por tiempo de 3 años, con una paga 3 pesos y 4 reales mensuales en tiempo muerto y 300 pesos por la temporada de cada feria que haya durante los 3 años.