Don Tomás Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Pedro de Campo, una esclava mulata, nombrada Gregoria de Campo, de 14 años, nacida en casa de su esclava, Brígida Victoria, mulata soltera, en la cantidad de 150 pesos.
Doña Estefanía Martínez, residente en esta Villa, viuda de don Juan Martínez [de Bustos], otorga poder general a don Pedro Campos, vecino de la Nueva Veracruz, para que demande, perciba y cobre judicial o extrajudicialmente de cualquier persona y de quien más haya lugar, las cantidades de dinero y efectos que le estén debiendo a la fecha y debiesen en adelante. Y también se lo confiere para que la defienda en todos los pleitos, causas y negocios civiles o criminales que al presente tenga o en adelante tuviere y si por ello fuera necesario comparecer en juicio, lo haga presentando la documentación y testimonios.
Justo y Pedro Valero, hijos legítimos de don Francisco Valero y de doña Petrona Sánchez, difuntos, vecinos que fueron de Jalapa, otorgan que venden a Ramón de Osorio, de esta vecindad, una casa ubicada en este pueblo, la que hace frente al oriente con casa de Juan Bandala, calle en medio, por el poniente con desagüe de la Fuente de Techacapa; por el norte con solar de Pedro de Campos, por el sur con calle que sale de esta plaza para la Nueva Veracruz. La venden en 900 pesos que ha de reconocer a réditos, hipotecando dicha casa y otra que posee.
Pedro de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Cristóbal de la Peña, vecino de dicho pueblo, una casa y solar que mide 62 varas de frente y 54 varas de fondo que linda al oriente con solar de Francisco de Escalona, al poniente con Tecuanapa, al norte con solar de Paula Godines y al sur con solar de Antonio Luis, en la cantidad de 274 pesos.
Pedro de Campo, vecino del pueblo de Coatepec, preso en la cárcel pública otorga poder especial a don Juan de Medina Caraveo, vecino del pueblo de Jalapa, para que en su representación lo defienda de cualquier calumnia que le hicieran y presente escritos ante la Real Justicia.