Alonso de Villanueva dio carta poder a don Diego de Vega, Procurador General de la Nueva España, para que en su nombre suplique a Su Majestad y a su Real Consejo de Indias, le confirmen la merced de 30 indios cada semana que el Virrey don Luis de Velasco le otorgó para el beneficio de su hacienda.
Cédula Real y capítulo de carta enviada por el Rey al Virrey de Nueva España, don Luis de Velasco, en la que se ordena que ningún extranjero de otros reinos pueda pasar ni estar en ninguna parte de las Indias sin su licencia, orden que no fue acatada, siendo que viven en las provincias de la Nueva España muchos extranjeros tratando y contratando libremente, en perjuicio de sus vasallos y contraviniendo lo que manda dicha cédula; y ahora enterado el Rey de lo que sucede, ha ordenado que el Consejo de Indias trate lo que convendría proveer sobre ello, y habiéndoselo consultado, con su acuerdo y parecer ha tenido por bien que se cumpla y ejecute lo que está dispuesto por las ordenanzas y cédulas, y en cumplimiento de ellas salgan de todas las provincias y de las Indias e islas de Barlovento, todos los que no fueren naturales de los reinos de Castilla, Valencia, Aragón y Cataluña, y no puedan pasar ni estar en las indias dentro de 4 meses después que se les notificare esta orden. Por lo que se ordena al corregidor del pueblo de Tequila, aprenda a todos los extranjeros y portugueses que hubiere en su jurisdicción, haga lista de ellos, de sus bienes, y presos los envíe a la cárcel real de esta corte, y a los que fueren abonados les señale tiempo conforme a la distancia que hubiere de dicho pueblo a la ciudad de México, para que se presenten ante el Doctor Antonio Maldonado, Oidor de la Real Audiencia de México, bajo buena fianza que para ello darán y en caso de no dar fianza los envíe presos con los demás a su costa y les secuestre los bienes que tengan, depositándolos en personas abonadas, lo cual hagan y cumplan dentro de 10 días a partir de que fue notificado este mandamiento.
Pedro de Paredes, residente en Jalacingo, vende a Luis Martín de la misma vecindad, un sitio de venta ubicado en términos de Jalacingo, donde dicen la Sierra de Agua, de que le hizo merced el Virrey don Luis de Velasco, por el precio de 160 pesos de oro común.
El Reverendo Padre Fray José Enríquez, Prior del Convento de Nuestra Señora de Belén, y el Capitán Tomás Rajadel, vecino del pueblo de Jalapa, realizan el siguiente trueque: el prior otorga a Tomás 3 solares que lindan al poniente con la casa y solar de morada de dicho Tomás, al oriente con las tierras que compró a los herederos de Melchor García, al sur con la calle que hace frente a dicha casa de su morada y al norte con la barranca del Arroyo que baja a Pinaguistepec, propiedades que tiene en merced otorgada por don Luis de Velasco, Marqués de Salinas; y a cambio de dichos solares don Tomás Rajadel entrega al Prior, 3 y medio solares que se encuentran ubicados en la parte norte de dicha barranca de Pinaguistepec, al sur linda con callejón estrecho que viene por detrás de la casa de huerta, al poniente con la barranca que se hizo por la corriente del Arroyo, en la calle que baja por la casa de dicho Tomás, quedando unidas al sur con las del Hospital, por lo que siendo dicho terreno de forma triangular, no toca al oriente ningún costado, también le remunera 50 pesos para igualar el valor de los solares que le dio dicho Reverendo, dándose por satisfechos ambos declarantes.
Don Francisco Rizo, vecino del desierto de Perote, vende a los hijos y herederos de Doña Juana Lovillo, mujer legítima que fue del Capitán Don Antonio Beltrán, vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, un sitio de tierra para molino y venta, que hubo y heredó de su tía María Vázquez, según consta de la merced hecha por Don Luis de Velasco el 9 de mayo de 1592 en la ciudad de México, por el precio de 150 pesos de oro común, libres de censo, empeño e hipoteca, cuyos linderos son los siguientes: por una parte colinda con la hacienda de labor que fue de Doña Juana Lovillo, por la banda del sur; por otra parte, con la barranca del Arroyo Seco, camino real a Veracruz; al Oriente, con tierras realengas; y por otro lado, con tierras que llaman de la Sierra del Agua.
Francisco Fuentes Daño, vecino y labrador de Santa Ana Chautempa, jurisdicción de Tlaxcala, con poder general de doña Luisa de Herrera, viuda de Pedro de la Almoguer Angulo, vende al Capitán Juan de Malpica, vecino y labrador en el Desierto de Perote, 2 ranchos de labor y 3 sitios de ganado mayor en términos de ese Desierto. El primero nombrado Nuestra Señora del Rosario, con cargo de 1, 000 pesos de principal cargados a censo principal y redimible, a favor de las religiosas de la Orden de Predicadores en la provincia de San Hipólito Mártir de Oaxaca y de las Religiosas Descalzas de Santa Teresa de Jesús de la Ciudad de los Ángeles a quienes, el dicho Capitán Juan de Malpica ha de reconocer por dueños. El otro rancho nombrado San Antonio Piñahuisapa y los 3 sitios de ganado mayor nombrados Actopan, cuya merced fue hecha el 27 de septiembre de 1591 por el Señor Luis de Velasco, Virrey que fue de esta Nueva España; el Potrero de los Peñascos por merced de 31 de enero de 1596 hecha por el Señor Conde de Monte Rey. Se lo vende con los linderos, parte y lugares expresados en dichas escrituras en 3, 594 pesos 3 reales.
El Capitán don Gaspar Carlos de Rivadeneira, vecino de la ciudad de los Ángeles, vende al Capitán Joseph [José] Blanco, vecino de esta villa de Córdoba, un sitio de estancia para ganado menor y 2 caballerías de tierra en términos del pueblo de Chocamán, jurisdicción de San Antonio Guatuzco [Huatusco]. La estancia está ubicada en una sabana pequeña, cercada de monte, y en medio de ella una tetela alta y junto a dicha tetela pasa una vereda que venía desde el dicho pueblo de Chocamán a la venta de Zacatepec entre dos sierras, la que esta hacia el sur se llama Cozautepec y al pie de ella pasa un arroyo que se llama Xonaquila, que en tiempo de seca no lleva agua. Las 2 caballerías de tierra están ubicadas en términos del pueblo de Chayutla, en una sabana pequeña llamada Xuchiapa, que está a hechura de laguna y cercada de monte y puesto el rostro al oriente, a la mano derecha esta una sierra alta que llaman por Cauhtecal, que corre hasta el pueblo de Cozala y Río Blanco. Declara el otorgante que dichos sitio de estancia y 2 caballerías de tierra los heredó de su padre don Francisco de Rivadeneira, quien a su vez heredo de su padre Gaspar de Rivadeneira, y son las mismas que anteriormente poseía Juana de Medina, viuda del Excelentísimo Señor don Luis de Velasco, Virrey que fue de esta Nueva España. Las vende en precio de 350 pesos de oro común.
Zonder titelRodrigo Hernández, vecino de Jalapa, declaró que la merced de dos caballerías y un sitio de potrero dada por el Virrey Don Luis de Velasco, en términos de Jalapa, pertenecen a Nicolás de Villanueva, vecino y regidor de la Puebla de los Ángeles, y como verdadero dueño ya le hizo entrega de los títulos.
El Capitán Don Francisco de Rivadeneira, arrendatario del ingenio de Pacho, vecino de la jurisdicción de Tepeaca, vende a los naturales de Ixhuacán y de Santiago Ayahualulco, dos sitios de estancia para ganado menor que el Virrey Don Luis de Velasco, Marqués de Salinas, hizo merced a Don Andrés Hurtado, el 17 de diciembre de 1606, libres de censo, empeño, hipoteca ni otro gravamen, en el precio de 800 pesos de oro común.
Don Nicolás de Aguirre Figueroa, residente en este pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec], jurisdicción de la villa de Córdoba, dueño de hacienda de ganado menor en la jurisdicción de San Andrés Chalchicomula, provincia de Tepeaca, y vecino de ella, otorga que vende a los naturales de los barrios de San Nicolás, Santiago Ystiyuca [Ixtiyuca], Tozongo [Tosongo] Alto y Tozongo [Tosongo] Bajo, jurisdicción de este pueblo, cinco sitios de tierra y una caballería a la linde de ellos, de ganado menor, que está en los términos de este pueblo, y se contienen en las mercedes otorgadas por los Señores Virreyes que han sido de esta Nueva España: don Luis de Velasco, el Conde de Monterrey y el Marqués de Guadalcazar. Cuyas mercedes hicieron a Juan Blanco, Juan Romo y a doña Catalina Franco, en cuyos derechos sucedió García de Arévalo y Luis de Arévalo, y por muerte de éstos, los obtuvo don Nicolás de Aguirre Figueroa, por habérseles rematado en pública almoneda. Los vende en 1 100 pesos de oro común en reales horros de alcabala, de los cuales 100 pesos pagarán dentro de seis meses y 1 000 pesos dentro de seis años, a razón de 166 pesos y 4 reales en cada un año. Los sitios se nombran: Moyoapa [Moyoapan], Sacantlapa [Zacatlapa], Chapultepeque [Chapultepec], Otlatepeque [Otlatepec], Yscuinatle [Izcuinatle].
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