Francisco de Orduña Loyando, estante en este pueblo, con poder de su padre Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio nombrado San Pedro Buenavista, dio en arrendamiento a Francisca Ramírez, vecina de Jalapa, viuda de Francisco Orduña Castillo, una estancia de ganado mayor nombrada San Diego y por otro nombre Espanta Judíos, en la jurisdicción de la Antigua Veracruz, con los ganados, aperos, casas y pertrechos, por tiempo de 1 año, a partir del 20 de septiembre del presente año, al precio de 700 pesos de oro común.
El Capitán Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio de azúcar en esta provincia, hijo de Francisco de Orduña Loyando, declaró que su padre otorgó en su favor cierta escritura de promesa en la cantidad de 2 000 pesos de oro común anuales, durante todos los días de su vida, en conformidad del contrato de casamiento con Doña Ana del Castillo y Guadalajara[Ana de Guadalajara y Castillo], y como la dicha escritura está muy deteriorada, le pidió al Capitán Juan Romero, Alcalde Mayor de esta provincia, que sea registrada por el escribano público de este pueblo, y le den los traslados que le convengan.
Bernardino López de Mendoza, escribano del Rey y del Cabildo de la ciudad de Los Angeles, certifica que por los libros de los censos que son a cargo, hay un censo que otorgaron Francisco de Orduña [Loyando] y Doña Agustina de Villanueva [y Guzmán], su mujer, en favor de Luisa de Arteaga, viuda de Lucas de Jáuregui, de 7000 pesos de oro común de principal, sobre el ingenio de San Pedro Buenavista en el que hay 10 caballerías de tierra, 40 esclavos negros y 4 sitios de estancia, fechado el 5 de mayo de 1603. Otro censo, en favor del Alférez Juan García Barranco de 14000 pesos de oro común, fechado el 5 de noviembre de 1604. Otro censo, sobre dicho ingenio y sobre 20000 cabezas de ganado menor, en favor de la capellanía de misas que mandó fundar Doña Catalina de Orduña, mujer que fue del Mariscal Don Carlos de Luna y Arellano, de 3000 pesos de principal, fechado el 28 de febrero de 1613. Otro censo, que otorgó Don Cristóbal de Oñate y Francisco de Orduña, sobre las casas número 21 en favor de Francisco Méndez, regidor de esta ciudad, por 700 pesos, fechado el 5 de julio de 1590.
Testamento de Don Diego de Orduña Loyando, Capitán de infantería de la gente de milicia de esta provincia de Jalapa, natural de la ciudad de Los Angeles, hijo legítimo de Francisco de Orduña [Loyando] y de Doña Agustina de Villanueva [y Guzmán], difuntos.
Diego de Landa, en nombre de su parte, presentó por testigo para la dicha información a Don Francisco de Orduña Loyando, vecino de esta provincia, y dijo en relación con el pedimento que si los menores herederos quisieran traspasar las tierras ubicadas en términos de Naolinco y Tonayán, no hallarían quien les diese mas de 6000 pesos, y si Don José de Ceballos y Burgos las recibe en cuenta de sus legítimas, es de gran utilidad a los menores.
Francisco de Orduña [Loyando], vecino de la Puebla de los Ángeles, dio carta-poder a Diego de Orduña [Loyando] y a Francisco de Orduña, sus hijos, para que parezca ante el Virrey o cualesquier justicias, y puedan hacer toda contradicción sobre tierras que se pidan en su perjuicio en la provincia de Jalapa.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio nombrado San Pedro Buenavista, en esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Don Nicolás de Villanueva y Guzmán, su tío, vecino de la ciudad de Los Angeles, para que en su nombre busque de las personas que hallare en una o más partidas, hasta la cantidad de 6000 pesos de oro común a censo redimible que imponga sobre las casas y tiendas que tiene en dicha ciudad, en la calle que va de la plaza pública al Colegio de San Luis, lindan por una parte, con casas de los herederos de Marcos Pérez, y por otra, con casas de Doña Florencia de Grageda, las cuales de le dieron por dote con Doña Gertrudis Cerón y Zapata, su legítima mujer, difunta, y heredó por muerte de su hijo el Capitán Don Francisco de Orduña Loyando.
Francisco de Orduña Loyando, y su legítima mujer, Agustina de Villanueva y Guzmán, vecinos de Los Angeles, residentes en su ingenio de azúcar nombrado San Pedro, dieron su poder cumplido al Capitán Diego de Orduña Loyando, hijo de los otorgantes, vecino de la ciudad de México, para que a su dita y crédito pueda comprar la cantidad de oro y plata labrada, mantas de Campeche, y otras mercaderías que hallare, para que después de vendidas queden horros de costas y daños hasta 12, 000 pesos de oro común.
Testamento de Francisco de Orduña Guzmán, hijo natural de Francisco de Orduña Loyando, dueño que fue del ingenio nombrado San Pedro Buenavista, natural de la ciudad de la Puebla de los Ángeles.
Francisco de Orduña Loyando, residente en su ingenio nombrado San Pedro [Buena Vista], jurisdicción de Jalapa, y Juan Martín de Abreo[Abreu], vecino y mercader de Jalapa, dieron su poder cumplido a Manuel de Sosa, mercader de Los Angeles, para que en sus nombres y a su dita y crédito, compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar, pipas de vino, cacao, u otro género que les pareciere; y una vez vendido de contado, y hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, 330 pesos de oro común, los cuales haya y tome para sí, por otros tantos que le debe.