Gaspar Montero, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Francisco Montero y de doña Margarita Barradas, junto con Ana Pérez, su legítima esposa, hija legítima del difunto don José Pérez y de doña María Lagunes, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos Ana Rosalía y Juan José.\r\n
María Lagunes, viuda vecina del pueblo de Jalapa, madre legítima de Felipe Lagunes, de 13 años de edad, lo pone de aprendiz del oficio albéitar y herrador con Antonio de Zárate, de la misma vecindad, por 7 años que corren desde esta fecha, durante ese tiempo lo ha de tener en su casa y tienda enseñándole el oficio, para lo cual ha de hacer las diligencias que le sean posibles, darle de comer, cama, ropa lavada y si se enfermase deberá curarlo a su costa y si su hijo no cumpliera, se fuera o ausentase, el maestro podrá buscarlo y traerlo de cualquier parte donde estuviere.
Antonio de Zárate y María Lagunes, viuda vecina del pueblo de Jalapa, el primero maestro herrador, dijeron que la segunda puso a un hijo con el maestro para que aprendiera su oficio, mediante escritura de 15 de abril de 1719, cuyo maestro reconoce que el muchacho no es para ese oficio por lo que han acordado de común acuerdo, liberarlo y cancelar la escritura.
María Lagunes, vecina del pueblo de Naolinco, hija legítima de Diego Lagunes, vivo, y de Catarina Dorantes, difunta, mujer legítima que fue de Jacinto Méndez Vasconcelos, otorga su testamento donde nombra por sus albaceas a José Lagunes, su hermano y a José Méndez, su hijo, asimismo lo nombra tutor y curador de sus menores hijos. Declara tener como bienes la casa de su morada con paredes de piedra y barro y techo de zacate; una mulata esclava llamada María de Guadalupe de 40 años más o menos, con sus hijos Miguel de 14 años, Antonia Luisa de 12, Manuela de 7, Juana de 5, Jacinta de 3, 16 mulas de carga aparejados, 3 de sillas, 3 yeguas de vientre, 2 vacas, 2 caballos, entre otros bienes materiales. Declara que cuando se casó llevó 200 pesos de dote.
José Méndez, vecino del pueblo de Naolinco, como albacea de su madre María Lagunes, vende a Antonio García de Baldemora, de la misma vecindad, un esclavo mulato criollo llamado Miguel Jerónimo de 15 años más o menos, hijo de María de Guadalupe, en 300 pesos de oro común que le ha entregado, cuyo importe utilizará para cumplir las mandas y legados que su madre ordenó en su testamento.
Juan José Viveros, vecino de Chiltoyac de esta jurisdicción, hijo legítimo de Sebastián Viveros y de Juana de Acosta, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo. Declara fue casado por primera vez con María Lagunes con quien tuvo 8 hijos. Su segundo matrimonio fue con María Cayetana de Ávila con la que tuvo por hija a Ana Isidora. Y su tercer matrimonio con María Domínguez con quien tuvo dos hijos. Nombra por sus albaceas testamentarios fideicomisarios a sus dos hijos Nicolás y Sebastián, y nombra por sus universales herederos a todos sus hijos de los tres matrimonios, por partes iguales.
Juan José Viveros, vecino de este pueblo de Jalapa, casado en primeras nupcias con María Lagunes y en segundas con María Cayetana de Ávila, hace su testamento, nombrando por albaceas a sus hermanos Francisco Viveros y Modesto Viveros, y por herederos universales a sus hijos Josefa, Nicolás, Sebastián, Miguel, Paula, Diego, Francisco, Blas todos hijos legítimos de su primera matrimonio, junto con Ana de 1 año, hija de su segundo matrimonio.
Juan José Viveros, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Sebastián Viveros, difunto y de Juana de Acosta, viuda, vecina de este pueblo de Jalapa, casado primeramente con María Lagunes, vecina del pueblo de Naolinco, posteriormente con María Cayetana de Ávila, otorga poder para testar a sus hermanos Francisco Viveros y Modesto Viveros, así como de albaceas testamentarios y como herederos universales a sus hijos del primer y segundo matrimonio.
Sebastián Viveros, hijo legítimo de los difuntos Juan José Viveros y María Lagunes, natural del pueblo de Jalapa y vecino en el pueblo de Naolinco, casado con Marcela Zurita, a la cual otorga poder para testar y nombramiento de albacea a su esposa Marcela Zurita, y como herederos a sus 8 hijos legítimos.
José Méndez, vecino del pueblo de Naolinco, hijo de Jacinto Méndez y María Lagunes, otorga su testamento donde declara lo siguiente: es soltero, debe algunas cantidades a diferentes personas. Tiene entre sus bienes la casa en la que vive y que está hipotecada, 5 esclavos, 34 mulas aparejadas, 7 mulas de silla y 6 caballos, 2 yeguas, un potro. Nombra como albacea a Antonio García y al Capitán Juan Lagunes, de esa misma vecindad. Dijo no nombrar heredero aun.