Pascual de Castro y María de Chávez, marido y mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, en acuerdo dicen que se han comunicado el uno al otro y el otro a la otra todas las cosas respecto al descargo de su conciencia y últimas disposiciones, se otorgan poder para que en cualquier tiempo y después de que fallezca cualquiera de los 2, haga y ordene su testamento en el cual pueda hacer las mandas, legados y obras pías que por bien tuviere como cualquiera de los 2 pudiera hacer.
Dominga Rodríguez, vecina del pueblo de Jalapa, viuda de Nicolás de León y Molina, hija legítima y heredera de Felipe Rodríguez, en compañía de sus hermanas, vende a Manuel Barradas, niño de 1 año e hijo legítimo de Simón Barradas, un pedazo de solar que le tocó por herencia, ubicado en este pueblo, el cual mide 19 varas de frente y 22 varas de fondo, linda al norte con la Calle de Santiago, al sur con la casa de Patricio José de Santa María, al oriente con solar de María de Chávez, mujer legítima de Domingo de Castro. La venta se hace al precio de 30 pesos, mismos que ha pagado don Gregorio Carasa, padrino de dicho niño.
Micaela de la Peña, viuda de Lucas de Chávez, María de Chávez y Ana María de Chávez y Peña, sus hijas legítimas; las últimas actuando con licencia de sus maridos Pascual de Castro y Diego de Castro respectivamente, a quienes les otorgan poder especial para que lo que uno empiece lo pueda continuar el otro, asimismo parezcan ante el Escribano Provisor y Vicario General de este Obispado y ante el señor Juez de Capellanías Testamentarias y presente el testamento de Catalina Velázquez para que pidan sean restituidas las casas y ranchos con sus rentas y frutos, atento a que las partes que las poseen dicen haberlas comprado con el cargo de 650 pesos de principal y 250 pertenecen al Convento del Señor San Francisco de este pueblo.
Doña María de Contreras, viuda del Alférez Juan García del Castillo, y Francisco Miguel García del Castillo, su hijo, vecinos de esta villa de Córdoba, albaceas testamentarios de dicho difunto, nombrados por tales en el testamento que otorgó en el trapiche de hacer azúcar nombrado San Miguel Asesenatl [Azezenatl], jurisdicción de esta villa, el 23 de septiembre de 1700; dijeron que el Alférez Juan García del Castillo administró dicho trapiche por mucho tiempo, por orden y concierto que hizo con el Capitán don Lope de Iribas, difunto, continuando con la administración aun después de la muerte de Iribas, por haberlo nombrado éste por su albacea, de cuyo cargo uso hasta que falleció. Asimismo, dijeron que se le debe a dicho difunto alférez el salario de la administración, trabajo y asistencia del albaceazgo, como consta en los autos del juicio divisorio que se sigue por muerte del Capitán Iribas, y que hoy se hallan en la Real Audiencia de México, donde se ha formado concurso de acreedores. Por lo tanto, para que prosiga, cobre y recaude lo que legítimamente se les debe como tales albaceas, otorgan poder general al Contador don Juan de Montoya, vecino de la ciudad de México, para que los represente en todos los pleitos, causas y negocios, civiles y criminales, eclesiásticos o seculares. También, otorgan dicho poder para que venda dos negras esclavas nombradas María de Chávez y María Rosa, su hija, que son las mismas que Juan García del Castillo compró a Juan Cabero, Factor de introducción de negros, por escritura fecha en la ciudad de México el 28 de noviembre de 1686.
UntitledPascual de Castro hijo legítimo de Francisco de Castro y de Maria de Medina, difuntos, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, casado con Maria de Chávez, nombra como albaceas testamentarios a sus sobrinos y comisarios José de Castro y Blas Fernández Álvarez, como heredera universal a una huérfana que crió de nombre Petrona Josefa de Castro.\r\n
Doña María Serdán Ponce de León, mujer de don Lucas José Barradas, otorga que vende a María de Chávez, mujer del maestro platero don Domingo de Castro, vecinos de este pueblo de Jalapa, una casa de madera cubierta de teja con solar que le pertenece, el cual tiene 15 varas de frente que lo hace al poniente con la calle de Cagigas, al norte linda con casa y solar de la vendedora, a oriente que es el fondo con huerta del Convento de Nuestro Padre San Francisco, y al sur con casa de don Francisco Ulloa, que antes fue de don Pedro de Guevara. La vende en 200 pesos.
Don Felipe Ramos, vecino de la Ciudad de Veracruz y residente en esta Villa de Xalapa, soltero mayor de 25 años, teniendo tratado contraer matrimonio con doña María de la Luz Castro, doncella de esta vecindad, hija legítima de don Domingo de Castro y de doña María de Chávez, y viéndose obligado a viajar a la ciudad de la Nueva Veracruz, otorga poder especial a don Luis de Guevara, vecino de esta Villa, para que en su nombre se despose por palabras de presente que hagan verdadero y legítimo matrimonio con la nominada doña María de la Luz Castro
José María Ponce de León, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Francisco Caballero, un solar que posee por cesión que le hizo el Gobernador Simón Barradas como pago de la cantidad que le debía. Dicho solar hace frente por el norte con la Calle de Santiago con 19 varas y hace esquina frente de la casa de Patricio José de Santa María, un callejón en medio con el que linda por su fondo y sur, y al oriente linda con solar de María de Chávez, mujer de Domingo de Castro, con 22 varas, que acaba en 6 varas por el poniente, frente a la casa de Patricio José de Santa María. La venta se hace en 55 pesos.
Antonia Rodríguez, Dominga Rodríguez, Bárbara Rodríguez, y Felipa Rodríguez, hijas legítimas y herederas de Felipe Rodríguez, vecinas del pueblo de Jalapa, venden a doña Antonia Feliciana Dorantes de Acosta, hija legítima de don Esteban Fermín Dorantes y doña María Petrona de Acosta, vecina de la Nueva Ciudad de la Veracruz, un pedazo de solar de 18 y media varas de frente y 54 y media varas de fondo, el cual linda al norte con la calle que baja para la Ermita de Santiago, al sur con el Callejón de Patricio José de Santamaría, al poniente con casa y solar de Dominga Rodríguez, y al oriente con casa y solar de María Chávez, también se incluyen unas paredes de piedra y lodo de la casa que habitó dicho Felipe, con 4 varas hacia fuera para enderezar la calle con la que hacen 58 y media varas de fondo; dicha venta se hace al precio de 180 pesos.
María de Chávez, hija legítima de Lucas de Chávez y de Micaela de la Peña, difuntos, vecina y natural del pueblo de Jalapa, estando enferma en cama en su entero juicio otorga su testamento, donde hace las mandas acostumbradas: tiene entre sus bienes unos gananciales, así como la parte que heredó de su madre. Declara fue casada con Pascual de Castro, y al tiempo de casarse ninguno de los dos tenía caudal alguno. Nombra como albacea y heredero a su marido.