Don Francisco Julián de Ochoa, de esta vecindad, otorga que vende a don Baltazar de la Rosa, una casa contigua a la de su morada ubicada en el Barrio Alto y Calle de la Amargura con la que hace frente hacia el oriente por donde tiene 14 varas, por el fondo que es el poniente tiene 14 varas y linda con casa de los herederos de don Fernando Ponce de León, al costado del sur linda con casa y solar de don Manuel de Bezanilla y al norte linda con casa de su morada. Dicha propiedad la heredó de su madre Teodora de Zárate y la vende en 800 pesos, con la advertencia de que dicha casa junto con la suya están gravadas con 400 pesos de censo redimible.
Teodora de Zárate, viuda de Lucas de Ochoa, vecina del pueblo de Jalapa, albacea y tenedora de los bienes de su marido, dijo que por bienes comunes gananciales de ambos adquiridos durante su matrimonio quedó un esclavo negro nombrado Antonio de Ochoa que será de 40 años, que lo hubo bozal de la última armazón del asiento de los portugueses, y en atención a serle preciso venderlo para dar cumplimiento a la última disposición de su marido, otorga poder a Luis Ignacio Sánchez, maestro platero, vecino de la Veracruz, para que en su nombre venda el mencionado esclavo sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 250 pesos horros de alcabala.
Petrona de Arauz, viuda de Miguel de Licona, vende a Lucas de Olachea, vecino de éste pueblo de Jalapa. un solar ubicado en la calle que sube de la Plaza Pública de éste pueblo para el Calvario haciendo frente con dicha calle, por el sur linda con solar y casa de Teodora de Zárate, por el norte y fondo con casa de la que vende; el solar mide 25 varas de frente y 36 de fondo, libre de censo, empeño e hipoteca en la cantidad de 270 pesos.
El Alférez Francisco Julián de Ochoa, natural y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Lucas de Ochoa y doña Teodora de Zárate, otorga su testamento, en el cual nombra como albaceas y herederos a don Gaspar de Olavarrieta, junto con don Matías de la Mora Castañeda, vecinos de este pueblo.
Don Francisco Julián de Ochoa, natural de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Lucas de Ochoa y de Teodora de Zárate, otorga poder para testar a don Manuel de Ochoa, su segundo sobrino, de la misma vecindad, para que ordene su testamento según le tiene comunicado, así también lo nombra albacea testamentario y como heredera universal nombra a su alma\r\n
Raymundo del Moral, vecino del pueblo de Naolinco, vende a Teodora de Zárate, viuda de Lucas de Ochoa, de la misma vecindad, un solar que heredó de su padre Juan del Moral, que mide 25 varas en cuadro, colinda con solar de Lucas Díaz de la Cueva, por otro lado con solar y casa de Petrona de Arauz y por las otras dos partes con calles que salen para el cerro Macuiltépetl. La venta se hace en 25 pesos de oro común.
Teodora de Zárate, vecina de este pueblo de Jalapa, casada en primeras nupcias con Julio de Gamboa, con quien tuvo por hijos a Gabriel y a Micaela, ambos casados, y en segundas nupcias con Lucas Ochoa, con quien tuvo por hijos a Lucas Cayetano, y a Francisco de Ochoa; a éste último le otorga poder para testar, ser albacea testamentario y heredero universal de sus bienes.
Polonia de Rivilla, viuda, albacea y heredera de Juan de la Torre, vecina de este pueblo de Jalapa, informa que compró una casa, con 50 varas de fondo y 50 de frente, ubicada en el barrio Alto, con escritura de 27 de mayo de 1706, y al mismo tiempo de la compra, su prima Teodora de Zárate, le dio parte del dinero para la compra con la condición de cederle la mitad del solar, por lo que realiza esta declaración a favor de los herederos de la dicha Teodora.