Luis Enríquez, estante en Jalapa, que viene de Angola con registros de S. M., vende a Francisco de Miranda un negro bozal de nación Angola, en 430 pesos de oro común.
Luis Enríquez, vecino de los reinos de Castilla, maestre del navío Nuestra Señora de Loreto, vende a Francisco de Carriedo, Juez de Caminos, un esclavo negro de nación Angola llamado Pedro, bozal, al precio de 530 pesos de oro común.
Manuel Rodríguez [de Amaya], deudor, y Juan de Quiroz, fiador, se obligan de pagar a Luis Enríquez, vecino de Lisboa, 460 pesos de oro común, el valor de un esclavo negro llamado Francisco.
Diego González, vecino de Jalapa, como principal deudor, y Juan de Quiroz, su fiador, se obligan de pagar a Luis Enríquez, mercader de negros, 451 pesos de oro común, precio del negro bozal de nación Angola llamado Manuel
Francisco de Carriedo, juez de caminos, se obliga de pagar a Luis Enríquez que vino de los reinos de Angola con esclavos, 530 pesos de oro común, valor de un esclavo negro que le vendió.
Luis Enríquez, vecino de los reinos de Castilla, vende a Manuel Rodríguez, vecino de Jalapa, un negro llamado Francisco de nación Angola, bozal, por el valor de 460 pesos de oro común.
Blas Machado, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Domingo Rodríguez y a Luis Enríquez que vinieron de Angola con esclavos bozales, 800 pesos de oro común que son el precio de dos esclavos negros.
Luis Enríquez, vecino de Lisboa, maestre del navío Nuestra Señora de Loreto, vende a Diego González, vecino de Jalapa, un esclavo negro de nación Angola, bozal, de hasta 25 años, al precio de 460 pesos de oro común.
Diego González, deudor, y Juan de Quiroz, fiador, se obligan de pagar a Luis Enríquez 451 pesos de oro común, por razón y compra de un esclavo negro.