Juana Muñoz otorga poder a Francisco de Oliveros para que cobre de Jorge Méndez, 95 pesos de oro común, que son de resto de ciertas arrobas de sebo que el dicho Jorge Méndez vendió a Francisco Ramírez, y éste las traspasó y vendió a Pedro González, marido que fue de dicha Juana Muñoz.
Jorge Méndez, residente en el pueblo de Chocamán, se obliga de pagar a Francisco Ramírez, Escribano Real, 30 pesos de oro común que son y los debe de resto de 100 pesos por razón de ciertas arrobas de sebo que el dicho Jorge Méndez vendió al dicho Francisco Ramírez y no se las entregó.
Luis Muñoz Bravo, Escribano de Su Majestad y Público de Tequila, dijo que por cuanto Gabriel Bravo, su hermano, compró de Francisco Ramírez, Escribano de Su Majestad de la ciudad de Cholula, 10 arrobas de grana cochinilla a razón de 48 pesos de oro común por cada una, y por ellos se obliga el susodicho a pagar en fin del mes de enero del año venidero.
Juan de Medina, vecino de la ciudad de los Ángeles, otorga poder a Francisco Ramírez, y a Luis Muñoz Bravo, para que puedan cobrar de los bienes y herederos de un fulano Mariano, difunto y de sus albaceas y de quien lo deba pagar 35 pesos de oro común, que el susodicho por una cláusula de su testamento, declaró deberle.
Ante Payo Patiño Dávila, Corregidor, pareció Francisco Ramírez, a quien le pidió le hiciera el registro de una partida de ganado mayor que tiene en la sabana de este pueblo, a donde asistió y halló una partida de ganado vacuno y tomó el referido juramento del susodicho Francisco, quien dijo llevar 600 toros y novillos y 30 vacas, dijo no llevar ganado ajeno.\n
Ante Manuel Varela, Corregidor por Su Majestad de esta provincia, pareció Francisco Ramírez, mayordomo de la estancia de vacas del Marqués del Valle, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para el Ingenio de Cuernavaca, compuesta por 500 reses de las que 300 son vacas por cuenta de una licencia que ha presentado.\n\n
Se tomó la razón de 80 pipas de vino, que lleva Antonio Ramón en la cuadrilla de su padre Francisco Ramón Guzmán, para entregar en la Puebla a Gabriel Escudero de Rosas, a Mateo Rodríguez y al Padre Fray Francisco Ramírez, Guardián del Convento de San Francisco, de dicha ciudad.\n
Se tomó la razón de 287 cabos de fierro doblado, 280 rejas chicas y 180 grandes, que lleva Francisco Ramírez, dueño de recua, vecino de la villa de Córdoba, para entregar en México a Domingo de Chavarría.\n
Demanda puesta por el alférez Miguel Méndez Ferrera contra Francisco Ramírez, dueño de su recua, por 62 pesos y 6 reales, de ciertas mercaderías que Pablo Rivera, vecino y mercader de la ciudad de los Ángeles, le dio y entregó.\n
Josefa Escolástica Molina, natural y vecina de esta Villa de Jalapa, hija legítima de José Sebastián Molina y Ana de la Rosa Martínez, difuntos, viuda de José Sabino de la Cruz Ruiz, otorga su testamento donde nombra como albaceas testamentarias a don Francisco Ramírez y a don José Manuel Rosendo, yerno de la otorgante, como herederas nombra a Severiana, casada con el citado Manuel Rosendo, y a María, doncella de 24 años, sus hijas legítimas y de su difunto marido.