Martín López de la Plaza y Catalina Ruiz, su legítima esposa, vecinos de Jalapa, venden a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño de su ingenio en esta provincia, dos caballerías de tierra en términos de Jalapa, en la parte nombrada la Cañada de San Andrés, desde el paso del río que llaman el potrero hacia las faldas del cerro de Perote, por el precio de 300 pesos de oro común.
Don Andrés Pérez de la Higuera, residente en su ingenio nombrado La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido a Martín López de la Plaza, vecino de Jalapa, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Juan de Sosa del Castillo, Martín López de la Plaza y Fernando del Castillo, vecinos de Jalapa y su provincia, dieron su poder cumplido a Pedro López Borricón, vecino de la ciudad de México, para que en sus nombres pueda comprar la cantidad de oro y plata labrada que le pareciere necesario, para que después de vendido, de lo procedido tome 637 pesos y 4 tomines de oro común.
Martín López de la Plaza, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Melchor de los Reyes, de la misma vecindad, 245 pesos y 6 tomines de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para el fin del mes de septiembre de 1611.
Martín López de la Plaza, vecino de Jalapa, y como administrador del ingenio de Alonso de Villanueva, haciendo de deuda ajena suya propia, se obligó a pagar a Alonso García de la Torre 108 pesos de oro común que Lázaro González, maestro de azúcar, le debía los cuales dará ocho meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.
Martín López de la Plaza y su esposa, Catalina Ruiz, vecinos de Jalapa, venden a Francisco Melián, vecino de este pueblo, un esclavo mulato llamado Pedro, criollo, de 10 años de edad, sujeto a servidumbre y libre de hipoteca, con las tachas que tuviere, por el precio de 250 pesos de oro común.
Martín de Cuéllar, Corregidor de Xalacingo, Pedro de Concha, escribano, y Alonso Ricuel, intérprete, dieron carta poder a Martín López de la Plaza para que en sus nombres cobre de la Real Audiencia, los salarios correspondientes al tiempo que tomaron la residencia de don Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor que fue de Jalapa.
Martín López de la Plaza, vecino de Jalapa, como administrador del ingenio de Alonso de Villanueva, se obligó a pagar a Diego González, vecino de Jalapa, 300 pesos de oro común, precio de 120 fanegas de maíz, a 20 reales fanega, para el día de Navidad del presente año.
Juan Díaz Machín, vecino de la ciudad de México, recibió de Martín López de la Plaza, vecino de Jalapa, una carta de pago comprobada de los escribanos en ella contenidos, para cobrar de Julián López, racionero de la catedral de Tlaxcala, 501 pesos de oro común, resto de 800 y tantos pesos que por Martín López de la Plaza pagó Jerónimo de Gamarra, vecino de Manila, al racionero Sebastián del Corral; así como diversos mandamientos para cobrar ciertos adeudos.
Martín López de la Plaza y su esposa, Catalina Ruiz, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, de la misma vecindad, 430 pesos de oro común por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, un año después, a partir de hoy, todos juntos en una paga.