Alonso Rodríguez de Santana, residente en Jalapa, dio carta-poder a Juan de Argaiz, vecino de Mérida, para que en su nombre cobre de Francisco Hernández, residente y visitante de la provincia de Yucatán, ciertos pesos de oro común.
Juan de la Calleja, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente al presente en este pueblo, habiendo nombrado a Juan de Argaiz, vecino de Los Ángeles, mayordomo de las haciendas de ganado menor de los herederos del Mariscal de Castilla, Don Tristán de Luna y Arellano, que tiene en arrendamiento Bernabé Bravo, vecino de la jurisdicción de Tepeaca; el otorgante, se obligó a dar cuenta con pago por el dicho Juan de Argaiz, administrador de las citadas haciendas de ganado menor.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a su sobrino Juan de Argaiz, vecino de este pueblo, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar todos los pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, ganados, que le fueren debidos.
Pedro de Argaiz, natural de la ciudad de Corella, en el reino de Navarra, vecino de este pueblo de Jalapa, dio su poder cumplido a sus sobrinos Juan y Gregorio de Argaiz, vecinos de la ciudad de Corella, generalmente para en todas sus causas y negocios que tuviere en ella; especialmente, para que puedan probar jurídicamente su filiación y nacimiento, de cómo es hijo de Pedro de Argaiz y de Ana de Olite, vecinos que fueron de la dicha ciudad de Corella; y de cómo su padre fue hermano legítimo de Miguel de Argaiz, el viejo, bisabuelo del dicho Juan de Argaiz y abuelo del dicho Gregorio de Argaiz; y como el otorgante es primo hermano de Miguel de Argaiz, abuelo del dicho Juan de Argaiz, y primo hermano de Pedro de Argaiz, padre del dicho Gregorio de Argaiz y primo hermanos de Juan de Argaiz, vecino de la ciudad de Mérida, de la provincia de Campeche y encomendero de los pueblos de Ezil y Pencoyuto, y tío del Capitán Miguel de Argaiz, vecino de la ciudad de Mérida de Yucatán y encomendero del pueblo de Tecoto, y cerca de esta probanza, hagan cualesquier pedimientos, presenten testigos, escritos ante las justicias de Su Majestad, y todos los demás autos y diligencias que convengan hasta conseguir el efecto de esta probanza de filiación.
Juan Fernández de la Calleja, vecino de la ciudad de Los Angeles, residente en Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Argaiz, vecino de Jalapa, para que en su nombre cobre de todas las personas que le deban alguna cantidad de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y otros bienes.
Juan de Argaes [Argaiz], vecino de la ciudad de Los Ángeles, declara haber comprado a Pedro de Arriaga, vecino de esta jurisdicción un solar en este pueblo, en la ciénega que viene de Xalitique; pero en realidad confesó que dicho solar pertenece a Francisca Valladares mulata libre, soltera, porque le compró con su orden y dinero.