Doña Josefa Hernández, viuda de don Antonio Osorio, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que su marido compró por escritura de 22 de febrero de 1781, 2 casas, una a la linde de la otra en la calle Nueva, deslindadas en esta escritura, las cuales otorga que cede, traspasa y restituye a la testamentaria de Francisco Pérez, Cura que fue de Tlacolula, y a las cofradías de la Santa Veracruz y San José, en la mismas condiciones que le fueron cedidas en su venta al difunto su esposo Antonio, señalando que de los 600 pesos que su marido pagó están bien devengados en los réditos y en el demérito que devolvió las casas.
Don José de Velasco, del Comercio de España y residente en el pueblo de Jalapa, albacea testamentario de don Antonio Tello Osorio, otorga poder general a doña Josefa Hernández, viuda y albacea del citado difunto, para que siga y termine todos los asuntos que se encuentren pendientes, así como poder especial, junto con don José Miguel de Iriarte y Lezeta, para que cobre en especial a los herederos del citado difunto, las cantidades y ganancias de una tienda.
Miguel de Mafara y su mujer Josefa Martín, vecinos del pueblo de Orizaba, otorgan poder especial a Josefa Hernández y Antonio Martín de Castro, sus cuñados de la misma vecindad, para que en su nombre cobren y reciban de las personas la parte y porción que le corresponden de los réditos de 1, 000 pesos de principal que a favor de su mujer dejó su padre Marcos Martín de Castro y Clara Sánchez y que instituyó Lorenzo Fernández, albacea que fue de Marcos Martín.\r\n
Felipa Suárez, Josefa Hernández, mujer legítima de Antonio Vázquez, y Antonia Pérez hija natural de la difunta Ana Francisca, herederos de la difunta Pascuala Pérez, vecinos de este pueblo de Jalapa, informan que por partición de bienes de la citada difunta, venden a doña Manuela Hernández, vecina de dicho pueblo, una casa de paredes y tejas, que hace frente con la calle que baja de Santiago y el convento de San Francisco, al oriente con casa y cerca del Capitán don Juan Ricardo de Guzmán y al poniente con casa y cerca de Felipa Suárez, en la cantidad de 300 pesos.
[roto] de Castro, hijo legítimo de José de Castro [roto], ordena su memoria de testamento en la manera siguiente: Declara estar casado con Josefa Hernández, durante su matrimonio han procreado a Sebastián de Castro, Alejandro de Castro, Manuel de Castro, Bernarda de Castro y Ana de Castro. Ítem declara debe al Capitán Juan José Fernández, Ignacio Rodríguez y a Pedro Nolasco. Ítem declara la casa de su morada y dos jacales, veinticuatro mulas, seis caballos, tres potros, tres yeguas y cuatro yuntas. Nombra como sus universales herederos a su esposa e hijos.
Sans titreDon Ignacio Bello, hijo legítimo de los difuntos don Bernabé Bello y doña Sebastiana de Aparicio, junto con doña Rita González, su legítima esposa, hija legítima de don Manuel González, difunto, y doña Josefa Hernández, viva, naturales del pueblo de Teziutlán y vecinos del pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, y como herederos, don Ignacio nombra a su citada mujer y ella a doña Josefa Hernández, su madre.
Doña María Ignacia García Campomanes, natural del pueblo de Naolinco y vecina de Jalapa, hija legítima del Capitán Agustín García Campomanes y de doña Margarita Josefa Pérez, difunta, otorga su testamento donde declara fue casada en primeras nupcias con don Esteban Paut y Ramírez, difunto, y en segundas con don Manuel Antonio Ortiz de Zárate, a quien nombra su albacea testamentario y como heredera universal a doña Manuela Rafaela Paut y Ramírez, su nieta, hija de doña Josefa Hernández y de Manuel Esteban, difunto, hijo del primer matrimonio de la declarante.
Don Antonio Tello y Osorio, natural de la villa de Orgiva, reino de Granada en los Reinos de Castilla y vecino de Jalapa, hijo legítimo de don Francisco Tello y doña Ana Osorio, otorga poder para testar a doña Josefa Hernández junto con don José Velasco, vecino de España y residente en Jalapa; asimismo los nombra albaceas testamentarios junto con don Miguel Antonio de Barradas, vecino de Jalapa, quienes conocen sus bienes, deudas y acciones; como herederos universales nombra a Juan de 6 años y María Josefa de 3 años, sus hijos.
Don José de Velasco y doña Josefa Hernández, con poder para testar otorgado a su favor por don Antonio Tello Osorio, proceden a hacer la descripción del mismo, en el cual además del poder mencionado, los nombró sus albaceas testamentarios y como herederos universales designo a Juan, María Josefa y José Félix, hijos legítimos del difunto. Declaró que los bienes, deudas activas y pasivas, acciones y derechos que le pertenecen lo saben sus albaceas y deja en su libro de caja.
Don Manuel Hernández Sánchez y Díaz, de esta vecindad, dijo que por fallecimiento de su señora madre doña Rafaela Díaz, se le adjudicó la única casa que dejó dicha difunta, por cantidad de 305 pesos un real por la incómoda división y para satisfacer sus legítimas hereditarias a las demás partes interesadas. Cuya casa otorga que vende al presbítero don Pedro Santa María Jerón, la cual se compone de tres piezas, una de cal y canto y las dos restantes mestizas con pilares de cal y canto, cubiertas de madera y teja, con el frente hacia el sur por donde tiene 20 varas, lindando con el camino Nacional que sale para la Heroica ciudad de Veracruz y del otro lado casa de Vicente Barradas; por su fondo, al norte, que se compone de 60 varas, linda con solar de José María Hernández; por el costado del oriente linda con un callejón que va para la Laguna y del otro lado casa de José Cleto y de Josefa Hernández; y por el oriente con casa de don Cayetano González. La vende en precio de 335 pesos.
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