Miguel de Mafara, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Juan José Rodríguez, un pedazo de solar que es parte del que compró a Don Juan Antonio Morga, cuyas medidas son de 22 varas de frente y 23 varas de fondo, por el frente linda con calle que baja de la plaza de este pueblo hacia los Berros y con casa y solar de Joseph..., y por el fondo con casa y solar de Juan de Imar, lo vende en precio de 16 pesos y 4 reales.
Don Pedro de Parraga Robledano, con poder y licencia del Cura de la Cofradía de la Ánimas, vende a don José [Gabriel] de la Parra, un solar y casa de madera y tejas, con 50 varas de solar, que linda con solar que era de Cristóbal Martín y Lucas de Rivera, por la otra con solar de Andrés de Bustillos, por la otra con solar que fue de Miguel de Mafara, y por la otra con tierras de los ejidos; dicha propiedad fue de José García y se vende al precio de 197 pesos.
Miguel de Mafara y su mujer Josefa Martín, vecinos del pueblo de Orizaba, otorgan poder especial a Josefa Hernández y Antonio Martín de Castro, sus cuñados de la misma vecindad, para que en su nombre cobren y reciban de las personas la parte y porción que le corresponden de los réditos de 1, 000 pesos de principal que a favor de su mujer dejó su padre Marcos Martín de Castro y Clara Sánchez y que instituyó Lorenzo Fernández, albacea que fue de Marcos Martín.\r\n
José Hernández, padre legítimo de José Hernández, muchacho de 12 años, lo pone como aprendiz en el oficio de coracero con Miguel de Mafara, maestro, vecino del pueblo de Jalapa, para que le enseñe el oficio por 4 años que corren a partir del 27 de febrero hasta ver cumplido el término, con las siguientes condiciones: lo ha de tener en su casa, vestirlo, calzarlo y darle de comer, curarle sus enfermedades, le ha de dar buen trato y el niño no se ausentará durante ese tiempo.
Miguel de Mafara, vecino de Jalapa, dijo que revoca el poder que otorgó a Miguel Gómez el 4 de abril de 1707, y ahora se lo otorga a don Juan de Zárate, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, residente en esta jurisdicción para que en su representación pida, reciba y cobre de Antonio Martín de Castro, María de los Santos y de otras personas que hubieran sucedido las tierras llamadas Tocuila, ubicadas en las orillas de la barranca de Chocaman, jurisdicción de Orizaba, la parte que le corresponde a Josefa de Castro, su mujer y heredera también de Marcos Martín de Castro.
Cipriano de Arriaga, vecino de la jurisdicción de Jalapa, dijo que él quedó como único heredero de Francisca de Orduña Castillo, su madre, quien en vida le comunicó que había vendido unos solares por los que no entregó escritura, por lo que en su nombre las otorga, que son las siguientes: a Cristóbal Martín, vecino de este pueblo, un solar de 17 varas de frente y 102 de fondo, por él se ensancha y remata en 84 varas, linda al frente con la Calle Real que de la Plaza Pública va a la tenería y al fondo con el arroyo, en 18 pesos de oro común; a Andrés de Bustillos otro solar de 28 varas de frente y 50 de fondo, linda al frente con la Calle Real, al fondo con solar del comprador, al poniente con solar de José Luis y al oriente con el de Lucas de Alarcón. Otro que le vendió a Juan de Irala con 50 varas en cuadro, linda al frente con solar de Miguel de Mafara, al poniente con el de José Luis, y al oriente con el de Cristóbal Martín, en 25 pesos de oro común.
Juan Antonio de Zavalza, el Capitán Bartolomé de Castro, Francisco de Aguirre y doña María de Thormes, vecinos del pueblo de Jalapa, acreedores a los bienes que quedaron por muerte de Eugenio de Pro, y Mariana de Cardeña, su viuda, dijeron que en su testamento declaró deberles diferentes cantidades, pero lo que se ha apreciado no equivale para satisfacer los débitos, pero entre sus bienes quedó una casa de madera con 50 varas por cada viento, linda por una parte con solar de Cristóbal Hernández y Lucas de Rivera, por otra parte con solar de Andrés de Bustillos, con tierras de los ejidos de este pueblo y con solar y casa de Miguel de Mafara, en cuya virtud convienen en venderla juntamente con el solar para cubrir dichos débitos a Juan Zapata de Herrera, vecino de la jurisdicción de la Antigua Veracruz. La venta se hace en 185 pesos y 7 tomines de oro común.
Fernando de Orduña Castillo, vecino de la Ciudad de la Antigua Veracruz, albacea y heredero de Juan de Orduña Castillo, su padre, instituido por poder para testar, dijo que le comunicó que a María de Jesús, negra libre, le tenía hecha gracia y donación de un solar con 65 varas de frente y 60 de fondo, linda con solares de Miguel de Mafara, Juan Campechano, Diego Molina y Salvador Vázquez, y para que en todo tiempo conste, le ha pedido le otorgue la escritura de declaración para su propiedad, en cuya virtud, declara que renuncia y transfiere en María de Jesús el mencionado solar por la donación y entrega que le tenía hecha su padre.
Miguel de Mafara, vecino de Jalapa, dijo que como padre y legítimo administrador de las personas y bienes de Miguel Jerónimo y Juana de la Cruz, sus hijos y de Josefa Martín de Castro, su mujer difunta, quien dijo en su testamento se instituya una capellanía de misas con el principal de 1, 000 pesos que habían de redituar 50 pesos anuales, la cual revoca por la última disposición que otorgó en el pueblo nombrado el Plantanar, que había impuesto sobre esas tierras, ubicadas en las orillas de la barranca de Chocamán, del que le pagó réditos el Capitán Lope de Iribas y apercibieron Antonio Martín de Castro y María de los Santos, asimismo sus hijos; por tanto, en nombre de sus hijos acepta la herencia que le toca, y de esta forma otorga poder especial a Miguel Gómez, para que en su representación reciba, demande y cobre el rédito que se les debe de 9 años a la fecha de los 1, 000 pesos que les toca.
Antonia Micaela Rodríguez, viuda de Antonio Pliego, vecina de la Villa de Jalapa, vende a María de la Trinidad Acosta, un pedazo de solar que mide 30 y media varas de frente y 21 de fondo, ubicado en el Barrio de los Mafara, el que heredó de su difunto padre don Miguel de Mafara, linda al oriente con la calle de San Miguel que baja a los Berros y casa y solar que fue de una de las Mafaras y ahora lo es de don Vicente Jiménez Barragán, al sur con solar de Diego Ruiz, y al poniente y norte con solares de Juana Maldonado, dicha venta la hace en 58 pesos.