Gertrudis de Córdoba, vecina de esta jurisdicción en el pago de La Joya, otorga poder general a don Francisco Miguel de Campo, vecino de Jalapa, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, eclesiásticos y seglares comenzados y por comenzar.
El Alférez Antonio Díaz de Córdoba, vecino y labrador en la provincia de San Juan de los Llanos, hijo legítimo de Diego Díaz de Córdoba y de Ana Castellanos Durán, otorga poder para testar al Licenciado Matías Gómez de Córdoba, Clérigo de la Orden de Santiago, para que en su representación haga su testamento según las cláusulas y legados que les ha comunicado. Nombra como albaceas a Antonio Díaz de Córdoba y como herederas a Ana Castellanos, Gertrudis de Córdoba y Jerónima de Córdoba, sus hijas.
Gertrudis de Córdoba, viuda de Juan Sánchez, hija natural de Antonio Díaz de Córdoba y de Micaela Rodríguez, difuntos, vecina de esta jurisdicción de Jalapa, labradora, realiza testamento en el cual nombra como albaceas testamentarios a Nicolás González, su hermano, en compañía de Francisco Valero, su yerno y de Salvador Sánchez, su hijo y como herederos nombra a sus 7 hijos legítimos.
Don Francisco de la Cruz, don Antonio Sánchez y don Pedro Bautista, Alcaldes del pueblo de Tlacolula, junto con los vecinos del pueblo de San Salvador, declaran que el 23 de octubre de 1743, Gertrudis de Córdoba, dueña de un rancho de labor ubicado en la Joya, lo vendió a don Miguel de San Gabriel, Gobernador entonces de Tlacolula y de San Salvador, en la cantidad de 550 pesos, el cual compró de su caudal en nombre de dichos pueblos y pactó con los oficiales de aquel año que compraría dicho rancho con la condición de que le devolviesen el dinero con que hacía la transacción, y habiéndose cumplido el plazo no pudiendo pagárselo, convinieron que se quedase con el rancho y tierras, entregándole la escritura y títulos correspondientes.
Gertrudis de Córdoba, vecina del paraje y rancho la Joya, dueña de un sitio para ganado menor, el cual heredó de su difunto padre, Antonio Díaz de Córdoba, vende a los pueblos de San Salvador y Tlacolula, representados por don Miguel San Gabriel, Gobernador de Tlacolula y San Salvador, los Alcaldes don Esteban de Mendoza, don Jacinto de Mendoza, don Francisco Méndez y don Bartolomé San Gabriel, los Regidores Antonio Sánchez, Julio Jiménez y Félix Martínez, las citadas tierras, las cuales lindan al norte con tierras del rancho la Joya, al oriente con tierras del pueblo de San Salvador, al poniente y sur con tierras del pueblo de Tlacolula, en la cantidad de 550 pesos.
Gertrudis de Córdoba, dueña de un rancho de labor en el paraje La Joya de esta jurisdicción, otorga poder general a don Juan Montañés de la Cueva, don José Sánchez y Salvador Sánchez, este último su hijo, para que la representen en sus pleitos civiles, criminales, seculares y eclesiásticos.
El Reverendo Padre Prior de este convento, Fray Antonio de Molina, con poder especial del padre provincial Fray José García, Prior General del Sagrado Orden de la Caridad, provincia de San Hipólito en este Reino de la Nueva España, vende a Gertrudis de Córdoba, vecina de la jurisdicción de Jalapa, un solar que mide 50 varas de frente y 100 varas de fondo, linda al frente con el Camino Real que va para Jalapa, al sur linda con Antonio Moscano, al norte con solares de Miguel de Huesca y al fondo con tierras de dicho convento, libre de hipoteca, censo y otra enajenación en el precio de 30 pesos.