Juana Núñez, hija de Bernardo Núñez y Juana de Acosta difuntos, casada en primeras nupcias con José Esmeregildo Moguel y en segundas con Antonio Vanegas, heredera y albacea testamentaria de ambos, otorga que hace donación a la Cofradía de las Benditas Ánimas de una casa dividida en dos partes, ubicadas en la Calle Nueva; una linda por el oriente con casa de Antonia Díaz de Acosta, al sur calle en medio con casa de Nicolás Manuel Fernández, al norte con solar de la referida Cofradía de la Ánimas y al poniente con la casa que fue de María Ignacia de Acosta; la otra casa se encuentra frente al puente que llaman de tía María de Acosta, linda al oriente con casa y solar de Julián Rodríguez, al sur con casa de María de Peñalosa, al norte con solar de la mencionada Peñalosa y al poniente con solar de la Cofradía de Ánimas, vereda en medio que va para Xallitic, cuyo solar es de 14 varas de frente y se haya en litis con Nicolás de Ortega, de lo cual encarga a los mayordomos lo continúen hasta terminarlo.
Bernardo Núñez, hijo legítimo de Diego Núñez y de María Núñez, difuntos, vecino del pueblo de Jalapa, otorga su testamento de la siguiente manera: declara no deberle nada a nadie; es casado con Juana de Acosta, quien no trajo dote ni caudal alguno a su poder y él sólo tenía 20 pesos; tuvo 5 hijos legítimos; entre sus bienes se encuentran la casa en la que vive con su menaje, un caballo manso y una fragua de herrería. Nombra como albaceas a su mujer Juana de Acosta y como sus herederos universales a sus hijos para que por iguales partes lo hereden.
José Núñez, hijo de Bernardo Núñez y de Juana de Acosta vecino de Jalapa, otorga poder para testar donde nombra como albacea a don Blas Domínguez Ballesteros, para que en su nombre ordene su testamento, en el que declara que tiene por bienes una casa que heredó de sus padres, como herederos nombra a sus sobrinos Ángela Francisca de Castro, Margarita Astudillo, Julián Núñez y Juan Núñez, hijo de Manuela Núñez, a quien manda se le entregarán para cuando tenga la edad para recibirlos.
Juan Morales, natural de Trapiche del Rosario, hijo legítimo de Fernando Morales y Micaela Gregoria Domínguez, difuntos, casado con Ana María Lagunes, otorga su testamento donde nombra como su albacea testamentaria a su mujer y como herederos universales a sus hijos Ignacio Faustino Morales, casado con Juana de Acosta, Vicente Antonio Morales, casado con Rita Rosado, Pablo José Morales, soltero de 25 años, José Mariano Morales, soltero de 19 años y Rita Candida Morales, casada con Nicolás Rogel, junto con los hijos de María Brígida Morales, difunta, quien fue casada con Seferino Antonio de los Reyes y los de María Guadalupe Morales, también difunta, casada con Pedro Barrios, ambas hijas legítimas del otorgante.
Juana Núñez, hija de Bernardo Núñez y Juana de Acosta difuntos, vecina de Jalapa, otorga su testamento de la siguiente manera: nombra como albaceas y da poder para ordenarlo a Juan Manuel Gómez de Estrada y al Capitán Francisco Javier López; fue casada en primeras nupcias con José Esmeregildo y por segunda vez con Antonio Vanegas, menciona tiene pagadas las deudas y parte paterna que correspondía a su entenada Sebastiana Catarina Vanegas; señala no tiene herederos forzosos por lo que dirá en memoria de lo que debe hacerse con sus bienes, declara que hizo una donación a las Benditas Ánimas y Archicofradía de la Santa Veracruz, nombra por heredera universal a su alma.
Juan José Viveros, vecino de Chiltoyac de esta jurisdicción, hijo legítimo de Sebastián Viveros y de Juana de Acosta, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo. Declara fue casado por primera vez con María Lagunes con quien tuvo 8 hijos. Su segundo matrimonio fue con María Cayetana de Ávila con la que tuvo por hija a Ana Isidora. Y su tercer matrimonio con María Domínguez con quien tuvo dos hijos. Nombra por sus albaceas testamentarios fideicomisarios a sus dos hijos Nicolás y Sebastián, y nombra por sus universales herederos a todos sus hijos de los tres matrimonios, por partes iguales.
Mateo José Viveros, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Sebastián Viveros, difunto, y de Juana de Acosta, vecina de este pueblo de Jalapa, casado con Josefa Lagunes, otorga testamento, en el cual nombra a su citada esposa como albacea tenedora de bienes, junto con don Francisco de Aguirre vecino de este pueblo, y como heredera a su mencionada madre.
Mateo José Viveros, hijo legítimo de Sebastián Viveros y de Juana de Acosta, difuntos, casado con Josefa Lagunes, natural de Naolinco, hija legítima de José Lagunes y Antonia Pérez, difuntos y naturales de Naolinco, se otorgan poder para testar, albaceas, tenedores de bienes y herederos de sus bienes.
Juan José Viveros, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Sebastián Viveros, difunto y de Juana de Acosta, viuda, vecina de este pueblo de Jalapa, casado primeramente con María Lagunes, vecina del pueblo de Naolinco, posteriormente con María Cayetana de Ávila, otorga poder para testar a sus hermanos Francisco Viveros y Modesto Viveros, así como de albaceas testamentarios y como herederos universales a sus hijos del primer y segundo matrimonio.
Don Modesto Antonio Viveros, natural de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Sebastián Viveros y de doña Juana de Acosta, otorga su testamento donde declara tener por bienes dos solares en este pueblo, fue casado con Clara Josefa González con la que tuvo 3 hijos, nombra como albaceas a sus hijos varones Diego Tomás Viveros y Luis José Viveros, y como herederos nombra a su hijos.