Juan Méndez de la Cruz, escribano y labrador en el pueblo de Jalacingo, marido y conjunta persona de doña María Josefa Ramos, otorga poder especial al Bachiller Antonio Méndez de la Cruz, Presbítero Teniente de Cura, para que en su representación parezca ante la Real Justicia a concluir el juicio divisorio de los bienes que quedaron por muerte de don Nicolás Ramos de Bustos.
Doña Dominga Méndez, mujer legítima de Manuel Carrillo, vecina de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder especial a Joaquín de Arroyta, para que en su nombre pida partición y división de los bienes que quedaron por fin y muerte del Capitán Juan Méndez de la Cruz y de doña María Josefa Ramos, sus padres, cuya herencia acepta con beneficio de inventario para que se haga en concurso de los demás herederos.
El Licenciado Antonio Méndez de la Cruz, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Doctrina de Teziutlán, dijo que el Capitán Juan Méndez de la Cruz, su hermano difunto le dio poder para testar, por lo que otorga el testamento de la siguiente manera: fue casado 2 veces; la primera con doña Polonia Jaimes, con quien tuvo 2 hijos. En segundo matrimonio con doña María Josefa Ramos con quien procreó 3 hijos. Dejó una memoria de los bienes que trajo con fecha 5 de octubre de 1700. Al contraer el segundo matrimonio tenía 100 vacas de legítima paterna, 13 yeguas y 5 caballos capones, 20 bueyes más o menos, 2 cuartos de cal y canto. Es deudor de diezmos a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles por la administración del partido de Ixhuacán. Nombró como albacea testamentario al otorgante, por herederos nombra a los que por derecho deben ser y manda se distribuyan.
El Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa, dijo que para proceder a la división de los bienes inventariados, se notifique a José Ramos, a María Josefa Ramos y a Juana Nicolasa Ramos, como herederos de Don Nicolás Ramos de Bustos.
Don José Ramos, vecino de este pueblo de Jalapa, albacea y tenedor de bienes, tutor y curador de los hijos, bienes y herederos de doña María Josefa Ramos, viuda del Capitán Juan Méndez de la Cruz, vende al Teniente de Caballos, don Juan José Rincón, vecino de este pueblo de Jalapa, una mulata de nombre Margarita, de 32 años, que la dicha María Josefa heredó de su difunto padre, Don Nicolás Ramos; la vende libre de empeño, censo, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de vicio, tacha, defecto o enfermedad alguna, en la cantidad de 300 pesos de oro común.