Juan de Molina Valderrama, Vicario del ingenio de Orizaba, otorga poder especial a Juan Pérez y a Juan de Palencia, Procuradores en la Real Audiencia, para que en su nombre puedan cobrar de don Rodrigo de Vivero, la cantidad de 1 780 pesos y 5 tomines de oro común, que le debe por escritura pública.\n
Ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, Juez de Caminos y de Registros, pareció Nicolás García, vecino de la ciudad de los Ángeles, dueño de sus carros, quien manifestó dirigirse a la Nueva Veracruz y llevar a los indios e indias siguientes: Cristóbal Martín, Capitán, e Isabel, su mujer; Diego Mateo, soltero; Juan Elías, soltero; Juan Pérez y Lucía, su mujer; Bartolomé, quedó su mujer arriba; Juan Antonio y María, su mujer; Antonio, soltero; Pablo, su mujer quedó en la Puebla; Juan García y María, su mujer; Gaspar, soltero; Pedro, soltero; Gaspar, soltero; otro Gaspar, soltero; Diego, viudo; Sebastián y [Verónica], su mujer.
Juan Pérez, vecino [roto], cuatro botijas de [roto] que compró de Francisco [roto] de jabón media carga de [roto] pesos de cal, cuatro sombreros, 2 pesos de candelas de cera, [roto] tabaco y otras [roto], asimismo el Corregidor le notificó acuda a pagar la alcabala de lo que vendiese.
Juan Pérez, vecino de este pueblo, manifestó 100 pesos de mercaderías de azúcar, [manteca] y quesos para vender en este pueblo en su tienda.
Juan de Etor, vecino del pueblo de Acultzingo, hijo legítimo de Etor Gallego Dame, español, y de doña Francisca Hernández, india principal y natural del pueblo de Acultzingo, difuntos, en virtud de los títulos y recaudos de las tierras que la dicha su madre tiene en el pueblo de Acultzingo y le pertenecen por vía de cacicazgo, solicita a la justicia mayor del partido de Orizaba, don Gabriel de Moscoso, se le ordene a Juan Pérez, mestizo, dejase las dichas tierras y no lo inquiete, pues éste las ha invadido y edificado casas en ellas; así mismo, solicita se saque del archivo copia de los títulos y recaudo.
Juan Tenorio, dueño de recua, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó dirigirse hacia la Nueva Veracruz y llevar en su recua dos indios llamados Diego Nicolás y Juan Pérez. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no bajarlos a la Nueva Veracruz en conformidad a la ordenanza que lo prohíbe.\n
Pedro de Cuéllar Caballero, dueño de recua, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó dirigirse hacia la Nueva Veracruz y llevar en su recua dos indios nombrados Juan Pérez y Juan Andrés. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no bajarlos a la Nueva Veracruz en conformidad a la ordenanza que lo prohíbe.\n
Juan Pérez, vecino de este pueblo, en conformidad con el auto del 9 de febrero de este año, manifestó haber comprado 3 botijas de vino para vender en su tienda a Joseph [José] Martín Durán, dueño de carro y vecino de este pueblo.\n
Juan Hernández, vecino de la ciudad de los Ángeles, dueño de recua con 20 mulas, manifestó llevarla cargada de bizcocho para la Nueva Veracruz y en ella un indio arreándola, nombrado Juan Pérez. Asimismo, el corregidor le notificó de la ordenanza que prohíbe bajar con indios a la Nueva Veracruz, ni pasar con ellos de este pueblo, a partir del 1 de junio de cada año hasta el otro día después de San Francisco; también se le informó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo conforme al auto y ordenanza de Su Majestad que así lo manda.
Juan Pérez, vecino de este pueblo, manifestó cinco cebones para vender en su casa.\n