Alberto Pérez, vecino de Atzalan de la jurisdicción de Jalacingo, natural de Noya en el Reino de Galicia, hijo legítimo de Francisco Hernández y de Inés Pérez, difuntos, otorga su testamento donde declara lo siguiente: no debe nada a persona alguna, a él le deben algunas personas que constan en su cuaderno. Tiene entre sus bienes un trapiche de caña con todo lo necesario; una casa de cal y canto en el pueblo de Atzalan que esta grabada a censo en 50 pesos de principal; una esclava nombrada Bárbara; bestias mulares, caballares y de otra calidad que se encuentren en el trapiche. Declara que es casado con Josefa Quiñones, quien trajo a su poder 2 bestias mulares y él no tenía caudal alguno, tuvieron 4 hijos. Nombra como albacea a su mujer y a sus hijos Josefa y Francisco, y como herederos a su hijos.
Testamento de don Juan Alonso Condado, natural de la villa de Ridavia[Ribadavia], en el reino de Galicia, hijo legítimo de don Juan Alonso Condado y de Doña Inés Pérez, estante en este pueblo, y vecino de la nueva ciudad de Veracruz.
Josefa Pérez, vecina de este pueblo de Jalapa, mujer legítima de Francisco González, con poder para testar de Josefa Quiñónes, su difunta madre, procede a hacer la descripción del mismo; nombra por albaceas testamentarios a Josefa Pérez y a Mateo de Hinostroza, vecino del pueblo de Atzalan, como herederos universales a la misma Josefa Pérez, Inés Pérez, Alberto, Gertrudis, Bernardo y Mateo, todos menores de 20 años e hijos de Francisco Pérez, difunto, y que están bajo la tutela de la dicha Josefa.
Don Francisco de Aguirre, en nombre y con poder de Josefa Pérez, vecina de este pueblo de Jalapa, y Andrés de Grijalva, vecino del pueblo de San Andrés Atzalan, en nombre y con poder de Inés Pérez, viuda de Mateo García de Tejeda, vecina de este pueblo, junto con Francisco Pérez, hijos y herederos, los tres Pérez, de Alberto Pérez y Josefa de Quiñónes, realizan inventario y partición de los bienes dejados por sus difuntos padres.
Bernarda Serafina, soltera, junto con su hija Mariana [Francisca] Serafina, doncella, venden a Francisco de León, vecino de esta Villa, una casa baja de piedra, cubierta de teja y madera, la cual mide 11 varas de frente y 51 de fondo, ubicada en la Calle de la Serafina, por donde linda al sur, al oriente con solar del comprador, al norte con callejón que de la Calle del Calvario atraviesa para la barranca de Temascalapa, y por el poniente con solar de Inés Pérez. Dicha venta la hace en la cantidad de 200 pesos.\t
Bernarda, Josefa y Eligia Pérez, de estado solteras mayores de 25 años, vecinas de esta Villa de Xalapa, otorgan que venden a Francisco de León, de esta misma vecindad, un pedazo de solar de 13 varas de frente y 51 de fondo, ubicado en la calle que llaman de la Serafina con la que hace frente al sur, al oriente linda con solar que le queda a dicha Bernarda, al norte, que es su fondo, linda con callejón que de la calle del Calvario atraviesa para la cabeza de la Barranca que llaman de Temazcalapa, al poniente linda con solar de Inés Pérez. Lo venden en 50 pesos.
Josefa Pérez de Quiñónes, viuda de Alberto Pérez, vecino del pueblo de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, otorga poder para testar y nombra albaceas a Josefa Pérez su hija, mujer legítima de Francisco González de Ares, junto con Mateo de Hinostroza, para que nombren por herederos universales a Josefa Pérez, Inés Pérez y a 4 hijos de su difunto hijo Francisco Pérez.