Doña María de Acosta, viuda de Don Gaspar Lagunas[Lagunes], vecina de Naolinco, vende al Capitán Don Juan Lagunes, vecino de Naolinco, una negra esclava nombrada Lorenza, de 28 años de edad, criolla, que su marido compró al Bachiller Don José de Olivares en San Juan de los Llanos, el 16 de agosto de 1697; sin asegurarla de ningún defecto, tacha, enfermedad pública ni secreta, en el precio de 200 pesos de oro común.
Juseph [José] de Brito [Lomelín], vecino de esta villa, natural de la isla de la Palma en las Canarias, hijo legítimo de Antón de Brito y Polonia González, difuntos, vecinos que fueron de la dicha isla, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que es casado legítimamente con Inés de Morantes, que primero lo fue de Diego Anastasio, vecino de pueblo de Quichula [Quechula], que trajo de dote dos pares de casas que están en el dicho pueblo; durante el matrimonio tuvieron por hijos a Joseph [José] y Ángela que murieron en edad pupilar. Manifiesta que él y la dicha su mujer casaron a Joseph [José] de Brito, vecino de esta villa, su sobrino, con Juana de Morantes, su entenada, hija de dicha Inés de Morantes y de su primer marido, y le dieron de dote 3 000 pesos. Declara por bienes unas casas altas de piedra que están en la calle Real de esta villa, con dos solares de tierra; una suerte de tierra que tiene en esta jurisdicción al pago de la Peñuela, junto a la vereda que de ésta “va iba” al pueblo viejo de San Lorenzo y a un cerrito a cuya falda esta un jagüey de agua dentro de una mata; un negro llamado Lorenzo de edad de veinte años, una negra nombrada Lorenza de edad de treinta años y una negra de edad de nueve años. Nombra albaceas a la citada su mujer y a Nicolás Blanco. Nombra heredera fideicomisaria a Inés de Morantes, para que durante los días de su vida goce los usufructos, reservando de los bienes la propiedad para Joseph [José] y María sus sobrinos, hijos de dicho Joseph [José] de Brito, su sobrino difunto; y por fin y muerte de Inés de Morantes sucedan en esta herencia los susodichos Joseph [José] y María.
JACINTO PÉREZ PADRÓN, JUEZ RECEPTORJosé Francisco de Campo, vecino de este pueblo, vende a Agustina de la Barrera 2 esclavos, Lorenza de 25 años y Pedro de 23 años, sujetos a servidumbre, libres de censo; Pedro al precio de 175 pesos, de los que se le rebajaron 30 pesos de su curación por hallarse enfermo y Lorenza en 150 pesos, cantidades que ya tiene recibidas.
Joseph [José] de Brito [Lomelín], vecino de esta villa, declara que tiene hecho testamento y que a la fecha se le han ofrecido algunas cosas que enmendar y añadir, por lo que por vía de codicilio ordena y declara lo siguiente: Declara que en el testamento nombró por albacea a Salvador de Brito su sobrino, y por cuanto es fallecido nombra por su albacea en su lugar a Antonio de Brito su sobrino, vecino de esta villa, para que lo sea juntamente con Isidro [de] Zetina [Cetina] [roto]. Declara que por bienes suyos y de Inés de Morantes, su mujer difunta, una negra nombrada Lorenza, y por no poder tenerla en esta villa, la vendió en la ciudad de los Ángeles.
MARCOS BLANCO, JUEZ RECEPTORDoña María Blanco [Ramos], vecina del pueblo de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec] y residente en este pueblo de San Pedro Ysguatlan [Ixhuatlán] de la jurisdicción de la villa de Córdoba, vende al Señor Coronel de la Caballería don Antonio de Córdoba y Peralta, electo Corregidor y Gobernador de la Nueva ciudad de la Veracruz por Su Majestad y Teniente de Capitán General en ella y del Batallón de Tlaxcala [roto], una esclava negra nombrada Lorenza, criolla, de treinta y cinco años de edad, la misma que hubo y compró del Capitán don Felipe Serrano y Perea, difunto, vecino que fue de la Nueva Veracruz. La vende en precio de 300 pesos de oro común en reales.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOJuan Gómez Ponce, vecino de San Andrés Chalchicomula y residente en este pueblo, con poder que le confirió Antonio Díez de Urdanivia, vende a Juan Francisco de Campo unos esclavos de nombre Lorenza, de 24 años y Pedro de 22 años, hermanos, libres de empeño, sujetos a servidumbre, al precio de 430 pesos por ambos.
Inés de Morantes, mujer legítima de Joseph [José] de Brito [Lomelín], hija legítima de Alonso López y Francisca de Morantes, sus padres difuntos, vecinos que fueron de la ciudad de los Ángeles, de donde es natural, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casada con Diego Anastasio, vecino del pueblo de Quichula [Quechula] [roto]; y en segundas nupcias se casó con Joseph [José] de Brito [Lomelín], en dicho matrimonio trajo de dote 500 pesos de dos casas que vendió y su marido tenía 1 600 pesos. Manifiesta que ella y su marido casaron a Juana de Morantes su hija con Joseph [José] de Brito, vecino que fue de esta villa, y le dieron de dote 3 000 pesos. Declara por bienes y de su marido unas casas altas de piedra que están en la calle Real de esta villa, con dos solares de tierras; caballería y media de tierra que linda por todas partes con tierras del Alférez Juan García Valero; una suerte de tierra junto a la vereda que de esta villa va al pueblo viejo de San Lorenzo, cerca de un cerro a cuya falda esta un jagüey de agua dentro de una mata; un negro llamado Juan Elen de edad de veinte años, Lorenza negra de edad de treinta años, Isabel negra hija de Lorenza. Nombra albaceas a Joseph [José] de Brito su marido y a Nicolás Blanco, y como su universal heredera a Juana de Morantes llevando los dichos Joseph [José] y María sus nietos la mejora que por el presente testamento les tiene hecho.