Inés López, [Margarita] Beatriz López y Rosa López, hermanas, viudas vecinas del pueblo de Jalapa, dijeron que dieron al Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor de esta provincia unas casas empezadas a fabricar en solar propio que heredaron de sus padres, cuyo precio es de 1, 300 pesos; 800 de ello a censo redimible. Instituyen y fundan una capellanía por los 800 pesos de principal y 40 pesos de réditos por cada año, cuyo reconocimiento les tiene hecho el capitán con hipoteca especial de las mencionadas casas y solar que miden de frente 58 varas y 60 de fondo, situadas en la Calle Real, linda con casa de José de Rebolledo, con solar de Alonso Rodríguez, al frente con casa de Juan Sedano; es su voluntad se digan misas por ellas, sus padres y parientes en la forma en que se menciona. Como primeras patronas se nombran ellas mismas y por su fallecimiento a su pariente más cercano, prefiriendo los varones a las mujeres y por su falta a los síndicos de los conventos.
Auto por el que se manda que ninguna persona de cualquier calidad y condición que sea, no permitan, consientan ni den lugar que las mujeres casadas ni solteras, doncellas o viudas, jueguen en sus casas ningún juego de naipes, dados, tablas, azares ni arenilla… so pena que la tal persona en cuya casa se jugaren los dichos juegos o cualquiera de ellos, sea habido y tenido por tablajero público y como tal caiga e incurra en las penas puestas por las dichas leyes premáticas [pragmáticas] y ordenanzas contra los tales tablajeros.
Alonso Rodríguez, de color mulato, libre, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de Vega, vecino de Los Ángeles, 90 pesos de oro común, precio de dos mulas de arria con sus aparejos, en esta manera: la mitad para dentro de seis meses y la otra mitad de allí en otros seis meses corridos.
“Juan de El rrey” [Juan Rey], vecino de esta villa de Córdoba, natural de la villa de Saldaña en Castilla la Vieja Obispado de León, hijo legítimo de Miguel Rey que al presente vive en ella, y de Cathalina [Catalina] Pérez, difunta, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda se den de sus bienes 50 pesos para la obra material de la iglesia parroquial; y 12 pesos para la capilla de San Sebastián. Declara por sus bienes 6 cargas de tabaco; las casas de su morada; una caja mediana con su ropa; y un caballo con silla y freno. Menciona por sus deudores a Juan [Guazo] del Río [delos Ríos], Felipe de Campos, Juana Dorantes viuda de Miguel de Paz, Alonso Rodríguez, Francisco de Barreda y Joseph [José] de Obregón. Nombra como albacea testamentario a Bartolomé Moyano Castroviejo, vecino de esta villa, para que entre en sus bienes, tome posesión de ellos y los remate en almoneda. Y cumplidas y pagadas las mandas y legados nombra como universal heredero a “Miguel de El Rey mi padre”, y si al tiempo del otorgamiento de este testamento fuere muerto “haya y herede el remanente de mis bienes Francisca Reyna [Reina] mi hermana”, vecina de dicha villa de Saldaña, mujer de Miguel Pastor.
Zonder titelPedro López de la Cruz, hijo legítimo de Gerónimo [Jerónimo] López y de Francisca Rodríguez de la Cruz, vecinos de los Llanos en la isla de la Palma, una de las Canarias, de donde es natural y vecino de la villa Córdoba, otorga su testamento en la forma siguiente: ordena se den limosnas a los lugares santos. Declara estar casado con María Urbalana, que vive en la ciudad de la Laguna en la isla de Tenerife, una de las Canarias, asimismo, dijo no recordar la dote que ella llevó, pero lo que fue se le quedó a ella cuando él se vino a la Nueva España. Durante dicho matrimonio procrearon a Francisca. Dijo que adeuda al Bachiller Juan [Yáñez] Ortega de la Paba, Cura de esta villa; a Ana Martínez, quien le dio una carga de tabaco fino para que lo remitiese con el suyo y que se vendiese por su cuenta; tiene cuentas con Alonso Rodríguez, aquien le tiene remitidas quince cargas de tabaco fino; el Capitán Bartolomé Sánchez de Orduña, vecino de la ciudad de los Ángeles, le debe 444 pesos de alcance de cuentas. También le deben Nicolás, hijo de Nicolás Sánchez; Juan Daza; Tomasa, la de los 2 caminos; Salvador Pérez Padrón, trajinante de la carrera de Tabasco. Declara que él debe a Bernardo López de Narea. Señala tiene hecho cuatro jacales en tierras ajenas y en ellas dos rosas para sembrar tabaco y una fanega de maíz sembrado, además de diversa herramientas, cinco caballos, otros bienes y trastos de que se hará inventario. Instituye como albaceas a [Jacinto] Pérez Padrón y a Antonio [Sebastián Pérez Padrón], su primo. Nombra como heredera a su hija Francisca, y por fallecimiento de ésta a sus padres. Manda que si Sebastiana, huérfana que se ha criado en casa de Jacinto Pérez Padrón, se casara con Manuel Gómez, sirviente suyo o con otro hombre honrado, si este casamiento no se realizará, manda se le den 100 pesos, un bernegal, seis cucharas de plata y otros bienes.
Zonder titelInés, Rosa y [Margarita] Beatriz López, viudas vecinas del pueblo de Jalapa, hijas y herederas del Alférez Luis López y de Juana Margarita de Oliver, juntas de mancomún, venden al Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor de esta provincia, unas casas empezadas a fabricar de cal y canto, que miden 58 varas de frente y 60 de fondo, ubicadas en la calle Real que salen desde la plaza principal y hace esquina al fin de ella, linda con casas de José de Rebolledo, con solar de Alonso Rodríguez, por el frente con casa de Juan Sedeño. La venta se hace en 1, 300 pesos de oro común libres de alcabala, que se pagarán en diferentes fechas, de los cuales 800 pesos quedan depositados a censo redimible.
Mateo Rodríguez, vecino de la provincia de Jalapa, se obligó a pagar a Alonso Rodríguez, su hermano, 150 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó, de todas las cuentas que ha tenido, que eran 300 pesos y que cobre el Lic. Don Lorenzo, vecino de la ciudad de Veracruz, en cuyo poder ha dejado Bernardo Rodríguez, su padre, y que solamente le debe otros 150 pesos que le pagará en 3 meses desde hoy cada mes 50 pesos con las costas de la cobranza.
Alonso Rodríguez, mulato libre, vecino de Jalapa, ante Juan Ortiz de Zúñiga, Teniente de Alcalde Mayor, se obligó a pagar 400 pesos de oro común a Jerónimo González, vecino de la Puebla de los Ángeles, por ajuste de cuentas en sus negocios.
Francisco Hernández y María Ana Cortés, venden a Luis López, dueño de recua, vecino de Jalapa, un solar ubicado en la Calle Ruiz, yendo para México y hace esquina al final de ella; linda con casas de José de Rebolledo, y con solar de Alonso Rodríguez; y por el frente, con casa de Juana Sedeño, de 58 varas de frente y 60 de fondo, el cual heredaron de su padre Francisco Hernández, por el precio de 40 pesos de oro común.
Diego de Castañeda, gobernador, alcalde, regidores y principales del pueblo de Orizaba, por lengua de Juan de Moya, hábil en la lengua mexicana, otorgan poder a Alonso Rodríguez, Vicario de este pueblo para todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, eclesiásticos y seglares, movidos y por mover.\n