Juan Bautista Ordóñez, escribano público de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco González Gallón, mercader de negros, y al Capitán Thomé Pérez Miela, 580 pesos de oro común, precio de dos negrillas bozales, de nación Angola, llamadas María y Gracia, de 11 a 12 años de edad, en esta manera: 290 pesos para la Navidad del presente año, y los 290 pesos, para fin del mes de marzo venidero de 1620.
Diego de Gamboa y su legítima mujer, Doña Sebastiana Téllez del Moral, vecinos de Jalapa, venden a Juan Díaz de la Cueva, vecino de este pueblo, un solar ubicado en la calle que va de la plaza para el convento, linda por una parte con casas de los herederos de Juan Bautista Odóñez, y por la otra con, solar de los herederos de Juan González de Villanueva, callejón en medio, y por las espaldas, con casas y solar del Sargento Francisco García Carranza, libre de censo, en el precio de 150 pesos de oro común.
Bartolomé Rodríguez, mercader de negros, estante al presente en este pueblo, vende a Juan Bautista Ordóñez, escribano de Jalapa, una negra llamada Lucía, de nación Angola, de 20 años de edad, con un hijo suyo nombrado Domingo, de 10 meses de edad, marcada en el pecho, por el precio de 500 pesos de oro común.
Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, hace gracia y donación a Juan Bautista Ordóñez y a Diego Ordóñez, sus sobrinos, de un sitio de estancia para ganado menor y tres caballerías de tierra, en términos de Chiltoyac, en la parte que llaman Joloapan, donde Juan de Tejada tuvo un trapiche; así como las acciones de las diligencias hechas de otras dos caballerías y dos sitios para ganado menor que Juan de Tejada pretendía por merced a su linde; y dos caballerías más de tierra con licencia para fundar trapiche, donde llaman el Castillo.
Salvador de Acosta, residente esta provincia, vende a Juan Bautista Ordóñez, escribano público de Jalapa, un esclavo negro llamado Antonio, de tierra Bran, de 13 a 14 años de edad, por el precio de 360 pesos de oro común, horros de alcabala.
El escribano Juan Bautista Ordóñez, dio traslado de estos autos a Bartolomé Pérez, tendero, y le notificó de prueba en su persona, el cual dijo que renunciaba el término probatorio y pidió sentencia.
El escribano Juan Bautista Ordóñez, notificó el auto del Alcalde Mayor a Luis Andrea, denunciante, el cual pidió sentencia en la causa y renunció el término.
El escribano Juan Bautista Ordóñez, citó a Gonzalo de Córdoba, heredero de Manuel Rodríguez de Maya, para que esté presente en el inventario de los bienes del mencionado difunto.
El Escribano Juan Bautista Ordóñez, notificó el auto de arriba a Juan Martín de Abreo[Abreu] el cual dijo no tiene qué alegar y renunció el término probatorio y pidió sentencia.
El Capitán Don Francisco Hernández de la Higuera presentó ante el Capitán Juan Alonso de Mújica, Alcalde Mayor de esta provincia, un escrito a modo de testamento, cerrado y sellado, sobreescrito con siete firmas de testigos instrumentales y la de Don Andrés Pérez de la Higuera, otorgante y signado del escribano Juan Bautista Ordoñez.