Antonio García de Baldemora, vecino del pueblo de Naolinco, albacea y tenedora de bienes de su padre del mismo nombre, dijo que entre sus bienes quedó un esclavo nombrado Manuel, que será de 20 años, negro atesado criollo nacido en su casa, hijo de Juana de la Rosa, negra esclava, cuyo esclavo vende al Capitán José Robledano de Cardeña, en 300 pesos de oro común que por él le ha dado.
José María Padilla, junto con su esposa, Juana de la Rosa, otorga el primero que debe y se obliga a pagar a don José Antonio de la Peña, de esta vecindad y comercio, la cantidad de 150 pesos, que por hacerle bien y buena obra le ha suministrado en efectos de Castilla, cuya cantidad se obliga a satisfacer en el término de 2 meses. Como seguro de la deuda hipoteca una casa que posee en la Calle del Ganado, que su mujer heredó de sus padres, la que estando presente condescendió a ello.
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en nombre y con poder del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de la Provincia de Filipinas, vende a Don Antonio García de Baldemora, vecino de Naolinco, una esclava negra nombrada Juana de la Rosa, criolla de dicho ingenio, de 22 años de edad; libre de empeño, hipoteca y otro gravamen, sin asegurarla de ningún vicio, tacha, ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 400 pesos de oro común.