El Padre Juan Bautista Díaz, de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio de Pacho, en nombre del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General por la Provincia de Filipinas, y en virtud de su poder para vender o arrendar las tierras, esclavos y demás pertrechos de este ingenio, fechado el 15 de noviembre de 1697, vende a Don Juan Prieto Rendón, vecino de Jalapa, una negra criolla de dicho ingenio, nombrada Clara Josefa, de más de 28 años de edad, con un negrito llamado Juan Manuel, su hijo, de 10 meses de edad, por el precio ambos esclavos de 525 pesos de oro común; sin asegurarlos de ninguna tacha, vicio, defecto, ni enfermedad pública ni secreta.
Don Sebastián Barradas, vecino del pueblo de Jalapa, vende a su hijo don José Barradas, dos esclavos negros, llamados José Antonio y Juan Manuel, ambos de 14 años más o menos, nacidos en casa del otorgante, al precio de 300 pesos, con la condición de no venderlos, cambiar ni enajenar, hasta los últimos días de su vida y cuando fallezca quedarán libres en virtud de esta cláusula, tampoco los podrá prestar aunque sea por dos o tres días.
El Bachiller don Pedro Rubio de Gaviria, Clérigo, Presbítero, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la ciudad de Nacar en los reinos de Castilla, hijo de Gabriel Rubio de Gaviria y de Ignacia de Gaviria, difuntos, otorga poder al Bachiller don Pedro de Montenegro, Presbítero, y a José Moreno, ambos vecinos de esta villa, a cada uno insolidum para que en el término que dispone la Ley 33 de Toro , otorguen su testamento con todas las mandas, cláusulas, legados, misas y demás disposiciones. Ordena que su cuerpo sea amortajado con las vestiduras sagradas y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa delante del altar de San José. Manda se dé limosna a la cofradía del Santísimo Sacramento de esta villa. Por bienes declara un esclavo negro nombrado Simón, que está en poder del Licenciado don Juan de Sagade; otro negrito nombrado Juan Manuel; ropa de vestir y blanca, menaje de la casa y otros bienes más. Declara le debe el Capitán don José de Segura, de 400 pesos que le quedó restando de la administración de la capilla. Nombra por sus albaceas testamentarios a don Pedro de Montenegro y a José Moreno. Nombra por heredera a su alma por no tener herederos ascendentes ni descendientes.
Sans titreEl Bachiller Manuel José Bernal, Teniente de Cura de la Parroquia del Señor San José de la Laguna de Jalapa, albacea de don José Pedro Barradas, por mandato de cláusula de su testamento, otorga que ahorra y liberta de toda esclavitud y cautiverio a 3 esclavos negros que eran del difunto, nombrados Faustino, José Antonio y Juan Manuel.
Don Juan Francisco Trápaga de Rosas, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de los Ángeles, como apoderado de don Pedro Trápaga de Rosas, su tío, vecino y mercader de dicha ciudad, en su nombre vende al Capitán don José de Segura y Ceballos, vecino de esta villa y dueño de hacienda de trapiche en su jurisdicción, catorce esclavos varones y hembras nombrados: Pedro de Alcántara; Francisco de Aguayo; Antonio de Salazar; Vicente de Rosas; Juan de Palafox; José Bueno; Juan de Angola y María Lorenza, su mujer; Juan Francisco; Melchora de Jesús; Juan Manuel; Tadeo; Petrona; y Lorenzo; los cuales hubo y heredó dicho don Pedro Trapaga de Rosas del Capitán don Pedro Sáenz de Rosas, su tío. Los vende bajo los siguientes precios: Pedro de Alcántara, en 350 pesos; Francisco de Aguayo, en 350 pesos; Antonio de Salazar, en 350 pesos; Vicente de Rosas, en 350 pesos; Juan de Palafox, en 350 pesos; José Bueno, en 350 pesos; Juan de Angola, en 350 pesos, y María Lorenza, su mujer, en el mismo precio; Juan Francisco, en 350 pesos; Melchora de Jesús, en 350 pesos; y los dichos Juan Manuel, Tadeo, Petrona y Lorenzo por ser mozos en 600 pesos los cuatro; importando en total 4 100 pesos.
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