Testamento de Pedro Hernández, mulato libre, natural del pueblo de Tequisitlán, de la jurisdicción de Tehuantepec, ubicado en el camino real que de este reino va para Guatemala, hijo legítimo de Gabriel Martín, mulato libre, y de Isabel de la Cruz, india, difuntos, residente en Jalapa desde hace más de treinta años.
Micaela Jerónima Valadez, vecina de la Villa de Xalapa, hija de Mateo Valadez y de Isabel de la Cruz, difuntos, naturales de Real del Monte, y vecina de Xalapa, otorga su testamento donde declara fue esposa de don Manuel Pérez Tirado, con quien tuvo por hijos a Antonio María Isidro José, Mariana Gertrudis, a los cuales nombra como sus albaceas testamentarias, recaudadores y tenedores de bienes y por sus únicos herederos. Declara que los bienes que tiene lo saben sus albaceas.
Pedro Hernández, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Gabriel Martín y de doña Isabel de la Cruz, difuntos, ordena su testamento. Declara tener como bienes lo siguiente: 18 mulas aparejadas de lazo y reata, un caballo castaño, una casa de vivienda con su solar, 60 yeguas que cuida Juan de los Santos; asimismo declara ser heredero de la hacienda de cría de mulas nombrada la Ansonanchique que heredó de su madre. Nombra por sus albaceas testamentarias a José Felipe de Santiago y a su mujer Francisca Díaz de Becerra; también la nombra como tenedora de sus bienes.