Doña María Domínguez de Arellano, vecina de esta ciudad, prestando voz y caución por José López Osorio, su sobrino, vecino de la Villa de Valladolid, en la provincia de Yucatán, otorga su poder cumplido a Don Juan de Castro, vecino de Jalapa, para que en su nombre parezca ante la real justicia de dicho pueblo, y pida se le reciba información de cómo el dicho José López Osorio, es hijo legítimo de Don José López Osorio y de Doña Francisca Domínguez de Arellano, y nieto por línea paterna de Don Francisco López y de Doña María Osorio, vecinos que fueron de la ciudad de México; y por la línea materna, de Don Alonso Domínguez, natural que fue de Ayamonte, y de Doña Felipa de Arellano, natural y vecina que fue de esta ciudad. Y de cómo José López Osorio, sus padres y abuelos paternos y maternos, fueron y son españoles, cristianos viejos, y limpios de toda mala raza.
Para la dicha información, Don Juan de Castro presentó por testigos a Don Felipe Rodríguez Cabaco, español, vecino de Jalapa, y siendo preguntado dijo haber conocido a José Lopez Osorio, así como a sus padres Don José López Osorio y Doña Francisca Domínguez de Arellano, marido y mujer legítimos, durante su matrimonio tuvieron entre otros hijos a José López Osorio; no conoció a su abuelo paterno, pero sí a su abuela Doña María Osorio; y por la línea materna, conoció a sus abuelos Don Alonso Domínguez y a Doña Felipa de Arellano, todos fueron españoles legítimos, cristianos viejos y limpios de toda mala raza.
Ante el Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa y de Jalacingo, Don Juan de Castro, vecino de este pueblo, en nombre de Doña María Arellano, como tía de José López Osorio, vecino de la provincia de Yucatán, solicitó se le reciba información de como José López Osorio es hijo legítimo de Don José López Osorio y de Doña Francisca Domínguez de Arellano, vecinos que fueron de esta jurisdicción; y de cómo nieto por línea paterna de Don Francisco López y de Doña María Osorio, vecinos que fueron de la ciudad de México; y por línea materna, de Don Alonso Domínguez, natural de Ayamonte, y de Doña Felipa de Arellano, natural de la nueva ciudad de Veracruz, y cómo todos fueron españoles, cristianos viejos, limpios y sin raza ni nota alguna de moros, judíos, ni de otro nuevamente convertido a nuestra Santa Fé Católica,ni penitenciados por el Santo Oficio.
Don Juan de Castro, para la probanza e información antecedente, presentó por testigo a Don Felipe de Casas, español, vecino del Ingenio Grande, quien dijo haber conocido a José López Osorio, y a sus padres Don José López Osorio y Doña Francisca Domínguez de Arellano, y sabe que los susodichos fueron marido y mujer legítimos, y los vio hacer vida maridable; y durante su matrimonio tuvieron por su hijo a José López Osorio; no conoció a su abuelo paterno, pero sí a su abuela Doña María Osorio, y a sus abuelos maternos, que fueron españoles legítimos, cristianos viejos, limpios de toda mala raza. El testigo dijo tener 64 años de edad.
Don Juan de Castro, para la dicha información presentó por testigo a Don Domingo de Oliver, español, vecino de Jalapa, y siendo preguntado, dijo que conoció a José López Osorio, a sus padres Don José López Osorio y Doña Francisca Domínguez de Arellano, los cuales fueron marido y mujer legítimos, y en su matrimonio procrearon como tal hijo a José López Osorio; no conoció a sus abuelos paternos, pero sí a sus abuelos maternos Don Alonso Domínguez y Doña Felipa de Arellano, que fueron españoles, cristianos viejos y limpios de toda mala raza de moros, judíos, ni de los nuevamente convertidos a nuestra Santa Fe Católica, ni penitenciados por el Santo Oficio de la Inquisición.
Para la dicha información, Don Juan de Castro, presentó por testigo al Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, español, vecino de Jalapa, y siendo preguntado dijo que conoció a José López Osorio, a sus padres Don José López Osorio y Doña Francisca Domínguez de Arellano, su legítima mujer, y en su matrimonio tuvieron y criaron por su hijo legítimo a José López Osorio; y cuanto a la línea paterna, no conoció a sus abuelos; pero en relación con la materna, conoció a Don Alonso Domínguez y a Doña Felipa de Arellano, y sabe que sus padres y abuelos todos fueron españoles legítimos, cristianos viejos y limpios de toda mala raza.