María Domínguez Muñiz, vecina de Naolinco, viuda de Gregorio Cruz Alegre, le otorga escritura de venta al Bachiller Pedro Domínguez Muñiz, su hermano, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del partido de Misantla y albacea de su madre María Ortiz de Zárate, por una negra esclava llamada Micaela Antonia, de 4 años más o menos en 160 pesos, por deberle 100 pesos que en varias ocasiones le dio para sustento de sus hijos menores, se la entregó sin escriturarla, cuya venta queda formalizada.
Ante el Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa, el Bachiller Don Pedro Domínguez Muñiz y Doña María Ortiz de Zárate, vecinos de Naolinco, albaceas testamentarios de Don Francisco Domínguez Muñiz, padre y esposo de los otorgantes, hicieron un inventario de los bienes muebles y raíces que quedaron por fin y muerte del dicho Francisco Domínguez Muñiz.
María de Orantes, española y vecina de este pueblo de Naolinco, viuda de Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, otorga poder para testar y de albacea a su hijo Nicolás Domínguez a quien, junto con sus hermanos Juana, Manuel, Francisco, Juan y Pedro Domínguez Muñiz, nombra como herederos.
María Ortíz de Zárate, viuda de Francisco Domínguez Muñiz, vecina del pueblo de Naolinco, otorga su testamento donde declara tener como bienes la casa de su morada, una esclava llamada Micaela de 3 años que compró a su hija María Ortiz en 100 pesos; tiene 200 pesos por la venta de un negro llamado Alonso Marcos que vendió en 325 pesos, pero 125 pertenecen a Bernardo de los Reyes; tiene también 125 pesos por la venta de unas vacas que le hizo a su hijo el Licenciado Pedro Domínguez Muñiz; tiene un potrero llamado Zapoapa que compró a Diego Martín de los Reyes, entre otros bienes. Asimismo declara nació en su casa un mulato llamado Prudencio de 23 años más o menos, cuya madre es su esclava Clara de Villegas y su padre es un hijo de la otorgante que murió; dicho esclavo se lo deja a su hijo Francisco Domínguez para que lo asista y le sirva por todos los días de su vida y al morir su hijo, el esclavo quede libre. Nombra como albaceas a Miguel y a Francisco Domínguez, sus hijos.
Doña Leonor Domínguez Muñiz, vecina de Naolinco, viuda de Don José de Oliva, vende al Bachiller Pedro Domínguez Muñiz, su hermano, clérigo, presbítero, vecino de este pueblo, una esclava mulata llamada María, nacida en su casa, hija de su esclava Felipa; de 9 años de edad, libre de censo, hipoteca, empeño, ni otro gravamen; con todas las faltas, defectos, y enfermedades públicas y secretas que parezca tener, en el precio de 150 pesos de oro común.
María Ortiz de Zárate, viuda de Francisco Domínguez Muñiz, y su hijo el Licenciado Pedro Domínguez Muñiz, albaceas del mencionado Francisco, venden a Juan de Ávalos, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, un esclavo congo llamado Alonso Marcos de 26 años de edad, sano, sin defecto que parezca tener, en 325 pesos de oro común que han recibido.
Testamento de Don Francisco Domínguez Muñiz, vecino y natural de Naolinco, hijo legítimo de Don Pedro Domínguez Muñiz y de Doña Catalina Fernández, difuntos.