Francisco Montero otorga carta de pago a don Tomás del Castillo, indio natural de este pueblo, por 5 pesos de oro común que recibió en reales, de manos de Baltazar Vázquez, en cuenta de una escritura de 21 pesos de oro común.\n\n
Gaspar Montero, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Francisco Montero y de doña Margarita Barradas, junto con Ana Pérez, su legítima esposa, hija legítima del difunto don José Pérez y de doña María Lagunes, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos Ana Rosalía y Juan José.\r\n
Mateo Hernández, Gobernador del pueblo de Acatlán, sus Alcaldes y oficiales, dijeron sin intérpretes por ser ladinos, que Mateo Ignacio Pulido, Maestro de Escuela, se desistió de serlo a que convinieron por estar disgustadas ambas partes, y siendo preciso nombrar otro en su lugar, se obligan de pagar a Francisco Montero, vecino del pueblo de Naolinco, 100 pesos en cada un año, más 12 fanegas de maíz y un huevo cada semana por muchacho y muchacha que deben ir cada viernes y sábado, por el tiempo de 4 años.
Los Oficiales de Acatlán, dijeron a través del intérprete Francisco Montero, que en cumplimiento a lo mandado por Su Majestad para que se hagan escuelas en todos los pueblos, otorgan que se obligan a pagar a Julián Vásquez, la cantidad de 80 pesos anuales, enseñando la doctrina cristiana, a leer y escribir la lengua castellana, las muchachas desde los 5 a 10 años, y los muchachos desde dicha edad hasta que se casen, durante 3 años.
Don Francisco Montero, residente del pueblo de Naolinco, vende una casa con solar a don José Rogel, residente de este pueblo, la cual linda al norte con la plaza de este pueblo, al sur con solar de Don Agustín García, al oriente con casas de los señores curas y al poniente con casa y solar de Juana de la Peña, vendida en la cantidad de 295 pesos y 2 reales.
Nicolás de Acosta y Salvador de Acosta, vecinos del pueblo de Naolinco, el Capitán Nicolás de Guevara, los Sargentos José de Acosta, Felipe de Acosta, Juan Pelayo Méndez, Ventura de Acosta y Marcos de Acosta, entre otros vecinos de ese pueblo por quienes prestan voz, otorgan poder a don Pedro de Torres y Francisco Montero, de esa vecindad y a Joaquín de Arroyta, de Jalapa, para que en sus nombres sigan y fenezcan la causa criminal que se esta siguiendo contra los negros y demás agresores del ingenio de San Miguel Almolonga, por el motín sucedido el 10 de junio de este año, en que fueron heridos gravemente Nicolás y Salvador de Acosta, así les dan poder con libre y general administración.
El Capitán Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y de Jalacingo, nombra como Teniente de Alguacil Mayor, a Francisco Montero, vecino de Naolinco.
El Capitán Don Juan Lagunes, el Alférez Don Felipe de Acosta, el Sargento Don José de Acosta, los cabos de escuadras Antonio Rosel, Francisco Montero, Sebastián del Moral, Antonio de Acosta, Antonio Montiel y José de Zárate, vecinos de Naolinco, dieron su poder cumplido a Don Tomás Ortiz y a Don Juan de Meza, vecinos de Naolinco, para que en su nombres parezcan en el tribunal de gobierno de la ciudad y Chancillería de México y hagan presentación del testimonio que les tienen entregado, y en su virtud, pidan y supliquen a su Excelencia se sirva, según el contexto de dicho testimonio, los ampare en ello.
Los Oficiales del pueblo de San Pablo Cuapan, dijeron a través del intérprete Francisco Montero, que en cumplimiento a lo mandado por Su Majestad para la fundación de escuelas de lengua castellana en todos los pueblos, se obligan a pagar a Fernando Antonio de Ortega, 70 pesos anuales, pagados por meses, enseñando la doctrina cristiana, a leer y escribir la lengua castellana, las muchachas desde los 5 a 10 años y los muchachos desde dicha edad hasta que se casen.
El Capitán Juan Antonio de Arce y Arroyo, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra, de esta jurisdicción y la de Jalacingo su agregada, nombra Teniente de Naolinco, Tlacolulan y sus partidos a don Francisco Montero.