Juan de Meza declara llevar en su partida seis novillos del hierro de Pedro [de] Villaseca, los cuales lleva por otros que trasladó entre la partida de [ganado] del hierro de Juan [de]Majuelo, presbítero, como mayordomo que es de la estancia del dicho Pedro Villaseca.
María Guadalupe Martínez, Marcos, Mariana y Lorenza González y Martínez, todos de esta vecindad, viuda e hijos del finado Tomás González; por sí y a nombre de José Mariano, Petrona y María Gertrudis González y Martínez, ausentes los dos primeros y enferma la última, hermanos de los primeros mencionados, y por José María González y Campoverde, hijo del finado don José María González y Martínez, hermano también. Dijeron que por muerte de Tomás González quedó en esta villa una casita de paredes, cubierta de madera y teja, con el frente y fondo que le pertenece, y como únicos bienes con que ha de satisfacerse su entierro que aún se debe y otros gastos y picos atrazados, y el corto resto repartirlo entre sus legítimos participes, han deliberado enajenarla. En este fin, han convenido su venta con José Severo Bustamante, también de esta vecindad, por lo que, reduciéndolo al efecto como mayores todos y de estado libre, otorgan que venden, ceden y traspasan en favor del referido José Severo Bustamante, la dicha casita de paredes, de edificio bajo, cubierta de madera y teja situada en esta villa, en la calle que nombran de Cantarranas, y es la que atraviesa del arruinado molino que fue de don Francisco Maniau para la Alameda o paseo de los Verros [Berros], a la que hace su frente hacia el sur con 15 varas, y del otro lado casa del maestro alfarero Juan de Meza; y 50 de fondo hacia el norte, por donde linda con terreno del finado Juan Rangel; por el costado del oriente linda con el de casa de José Mariano Palacios; y por el del poniente hace esquina y otro frente al confín del callejón que sigue de la calle de las Locerías o Basurero. Cuya deslindada casita, es la misma que Tomás González fabricó a sus expensas, en parte del terreno que poseyeron sus causantes, y al presente la venden por la cantidad de 300 pesos que declaran haberlos recibidos en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINOJosé Antonio, José Ignacio, María del Carmen y Rosalía Camarillo, de esta vecindad, dijeron que como sobrinos paternos de Joaquín Camarillo, que murió en edad avanzada sin sucesión ni parientes; otorgan que venden, ceden y traspasan en favor de José Joaquín Martínez y Vázquez, también de esta vecindad, un pedazo de solar eriazo, en esta villa, situado en el barrio que nombran de Cantarranas que se compone de 105 varas de frente hacia el norte, por donde linda con el caño de las aguas del molino y del otro lado, casa del obrador del maestro alfarero Juan de Meza y por donde tiene un puente y callejoncito para su salida a la calle de las Locerías o Cantarranas, entre el terreno de Meza y del finado Manuel Martínez, con 80 de fondo hacia el sur y el del oriente linda con terreno del mismo Manuel Martínez y por el del poniente, con otro terreno de los herederos de Juan Romero de Acosta, alias Terrazas. Cuyo terreno es el mismo que los antepasados de su tío compraron confidencialmente a Juan José Viveros y de que su nieto José Miguel Viveros, por encargos trasmitidos le otorgó escritura pública en esta villa a 6 de septiembre de 1798. Lo venden, para satisfacer con su monto varios créditos y gastos causados en la enfermedad y entierro del propietario, en cantidad de 150 pesos en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOEl Capitán Don Juan Lagunes, el Alférez Don Felipe de Acosta, el Sargento Don José de Acosta, los cabos de escuadras Antonio Rosel, Francisco Montero, Sebastián del Moral, Antonio de Acosta, Antonio Montiel y José de Zárate, vecinos de Naolinco, dieron su poder cumplido a Don Tomás Ortiz y a Don Juan de Meza, vecinos de Naolinco, para que en su nombres parezcan en el tribunal de gobierno de la ciudad y Chancillería de México y hagan presentación del testimonio que les tienen entregado, y en su virtud, pidan y supliquen a su Excelencia se sirva, según el contexto de dicho testimonio, los ampare en ello.
María de Acosta, vecina del pueblo de Naolinco, viuda de Gaspar Lagunes, otorga poder especial a Felipe de Acosta y a Juan de Meza, vecinos del mismo pueblo, para que en su nombre cobren y reciban de Julián Mancebo, vecino de la Nueva Veracruz, 850 pesos de oro común que le está debiendo por escritura de plazo cumplido.
El Alférez Joseph [José] de Padilla, residente en esta villa de Córdoba, y vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, en voz y en nombre de Francisco Bauptista [Bautista] de Natera, Escribano de Su Majestad Público Propietario del número de dicha ciudad, otorga que vende al Licenciado Juan de Mesa [Meza], Presbítero Domiciliario de este obispado de la Puebla de los Ángeles, un esclavo negro nombrado Antonio, que será de edad de veinte años poco más o menos, de nación Congo, que hubo y compró de Manuel Díaz Ferrera, vecino de la ciudad de la Habana. Lo vende en calidad de esclavo cautivo, sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, deuda y enajenación, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, vicio o defecto, al precio de 200 pesos de oro común que tiene recibidos en reales de contado.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOJuan de Roxas [Rojas], maestro de arquitecto, residente en esta villa y vecino de la ciudad de México, otorga poder especial al Licenciado Juan de Messa [Meza], Presbítero, vecino de esta villa, para que en nombre y en representación de su persona, pida, demande, reciba y cobre de Francisco de la Cruz y Pascual de Peralta, vecinos de esta villa, de sus albaceas, herederos y de quien con derecho pueda y deba, 1 000 tablas de cedro que los susodichos están obligados a entregarle, 300 tablas para fines de [mayo] próximo venidero, y el resto en la forma y en los tiempos que constan en la escritura de obligación que los susodichos otorgaron a su favor hoy día de la fecha. Y si para dicha cobranza es necesario contienda de juicio, parezca ante cualesquier señores jueces y justicias de Su Majestad que con derecho deba.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODoña María de León, vecina de esta villa de Córdoba, viuda, albacea y tenedora de bienes del Capitán [Francisco de Brito Lomelín], tutora y curadora de las personas y bienes de sus hijos, otorga poder a Juan [Lanceta], vecino de esta villa y estante al presente en la ciudad de la Nueva Veracruz, para que la represente y defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales. Y para que cobre todo lo que le deban y para que pueda recaudar cualesquier negro huido de los bienes de su marido. Asimismo, para que cobre a Juan de Mesa [Meza], sirviente que fue de su marido, 61 pesos y 2 [roto] resto de 76 pesos y 2 tomines, descontando de ellos [15] pesos de tres meses de servicio a razón de 5 pesos cada uno.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOAntonio de Villavicencio, vecino de esta villa de Córdoba, en nombre y con poder de don Francisco de [la] Barreda, vecino de la ciudad de los Ángeles, vende al Capitán Joseph [José] de Leyva [Leiva] Esparagosa, vecino de esta villa, un esclavo negro nombrado Julián Antonio, de veintiocho años de edad, criollo de la provincia de Caracas, casado con Antonia de San Miguel, mulata libre, el cual compró del Licenciado don Juan de Mesa [Meza], Clérigo Presbítero de la ciudad de Tepeaca, domiciliario de este obispado de la Puebla, Juez Eclesiástico y Administrador de los diezmos de la Santa Iglesia Catedral de dicha ciudad. Lo vende en precio de 375 pesos de oro común.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Miguel Agustín Gobernador; don Francisco de los Santos, don Lucas Antonio y don Mateo Lorenzo, Alcaldes; Pascual García, Lorenzo Andrés y Juan de Meza, Regidores; y Juan García, Escribano de Cabildo, oficiales de república; indios ladinos y naturales del pueblo de San Juan Miahuatlán, otorgan poder general a don Ignacio Miguel de Salazar, Procurador de la Real Audiencia de la Ciudad y Corte de México, para que los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales, ordinarios y ejecutivos.