Felipe García, estante en este pueblo, vecino de Apa, en nombre de Doña Nicolasa de Herrera, viuda de Don Antonio de Ortega, vecina del pueblo de Apa, tutora de sus menores hijos, y en virtud de su poder, que le dio para administrar una recua de 60 mulas y un negro esclavo nombrado Manuel, dijo que habiendo fletado dicha recua en la ciudad de México para conducir diferentes géneros y 6 cargas de plata en barras y reales a la nueva ciudad de Veracruz, en el camino faltó una carga de reales con 2519 pesos y 4 reales de oro común, y llegada dicha carga, el otorgante pagó 519 pesos y 4 reales del faltante, y para que no hubiese ejecución en la recua y el esclavo negro, se concertó con Don Miguel Jiménez, dueño de recua, vecino de Jalapa, para que les prestase los dichos 2000 pesos con la obligación de los referidos bienes de los herederos y de Doña Nicolasa de Herrera, atento a lo cual, habiendo recibido los 2000 pesos, obligó a los susodichos a que pagarán a Don Miguel Jiménez la cantidad indicada a ciertas plazos.
Felipe García, administrador de la recua de Doña Nicolasa de Herrera, viuda de Don Antonio de Ortega, vecina del pueblo de Apa, de donde es el otorgante, y en virtud de su poder para pleitos, sustituye dicho poder en Don José Cardeña, vecino de Jalapa, para que en su nombre de Doña Nicolasa de Herrera, prosiga y fenezca en todos grados e instancias, la querella que tiene contra Matías, mulato esclavo de Doña Juana Margarita de Oliver, vecina de este pueblo.
Manuel de Ortega, residente en Jalapa y vecino del pueblo de Apa, hijo legítimo de Don Antonio de Ortega, difunto, y de Doña Nicolasa de Herrera, vecina de Apa, de 21 años de edad, vende a Don Miguel Jiménez, dueño de recua, vecino de Jalapa, un esclavo negro llamado Francisco Manuel, de casta Cabo Verde, de 30 años de edad, que hubo por herencia de su difunto padre, por el precio de 450 pesos de oro común, el cual esta hipotecado con el dicho Don Miguel Jiménez para el seguro con otros bienes al débito de 2000 pesos que dio y suplió en la Nueva ciudad de Veracruz el año de 1696, a Felipe García, en virtud de un poder que le dio su madre Doña Nicolasa de Herrera, para la administración de una recua que quedó por bienes de su padre.
El Capitán Don Antonio de Acevedo Carvajal, Alcalde Mayor de los pueblos de Apa y Tepeapulco, certificó que habiendo fallecido Don Antonio de Ortega, marido de Doña Nicolasa de Herrera, se procedió a los inventarios de sus bienes, su fecha el 17 de diciembre de 1695, y a pedimento de dicha Doña Nicolasa de Herrera, se emancipó a Manuel de Ortega, su hijo legítimo, y le entregó un atajo de 16 mulas aparejadas de laso y reata, y un esclavo negro llamado Manuel, arriero, por razón de su legítima paterna, que importó la cantidad de 997 pesos de oro común.