Francisco de Robledo con poder de Jerónimo Pérez de Salazar, dio en arrendamiento a Domingo Martín, vecino de la provincia de Jalapa, la Venta de Lencero por tiempo de dos años, al precio de 300 pesos de oro común anuales.
Domingo Martín, Antonio de los Reyes y Francisco del Castillo, residentes en este pueblo, se obligan a pagar a Manuel de Riveros y Cristóbal Riveros, y por ausencia de ellos a Francisco Gutiérrez Franco, cargadores de la flota a cargo del Jefe de Escuadra Rodrigo de Torres y Morales, la cantidad de 1, 768 pesos, que es el resto de 5, 000 pesos que debían a José García Poedo.
Domingo Martín, Francisco del Castillo y Antonio de los Reyes, residentes en este pueblo, se obligan a pagar a Domingo de Villanueva, Antonio Hidalgo de Agudelo, y por ausencia de ambos a Agustín Zavala, residente en este reino, la cantidad de 3, 733 pesos y 3 reales, que son el resto de 11, 200 pesos que debían a María Justa Vitmont, vecina de Cádiz.
Francisco López, residente en la ciudad de Cartagena, vende a Domingo Martín, vecino de la provincia de Jalapa, una esclava negra, bozal, llamada María, de nación Angola, por el precio de 480 pesos de oro común.
Domingo Martín, vecino de los llanos de San Juan Ixtacamaxtitlán, dio su poder cumplido a Melchor Juárez, dueño de la Venta que llaman de los Dos Caminos, para que en su nombre pueda cobrar 300 pesos de oro común a don Alonso Hernández de Aparicio, vecino de los llanos de San Juan Ixtacamaxtitlán, por el servicio personal que realizó en su labor de trigo.
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano del Juzgado de este partido, pareció Domingo Martín, mayoral de [Alonso] Romero, vecino de las Minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para las dichas Minas de Pachuca, cuya partida sacó de las estancias de Rivadeneira, que están en tierra caliente, entre el río Blanco y el río de Alvarado, y entre dicho ganado va alguno orejano de los cimarrones de las dichas estancias, cuya partida se compone de 1 150 reses, entre ellas van 400 vacas, haciendo mención de una licencia que el señor Visorrey de esta Nueva España dio a Gaspar de Rivadeneira para sacar dicho ganado
Jerónimo Pérez de Salazar, dio en arrendamiento la Venta de Lencero a Juan Gallego y a Domingo Martín, por tiempo de dos años y al precio de 400 pesos de oro común anuales.
Domingo Martín, vecino de Lencero, y su suegra, Beatriz González, se obligan de pagar a Pedro Sánchez Monge, vecino de Jalapa, 400 pesos de oro común que restan de pagar por 200 fanegas de maíz que les vendió a 2 pesos y medio tomín cada una.
Domingo Martín, Antonio de los Reyes y Francisco del Castillo, residentes en este pueblo, se obligan a pagar a Antonio Hidalgo de Agudelo, ó a Agustín Zavala, la cantidad de 4, 546 pesos, que son el resto de 13, 742 pesos y 4 reales, que debían a Nicolás Fernández del Castillo, vecino de Cádiz.
Jerónimo Pérez de Salazar, vecino de la Puebla los Ángeles, dio en arrendamiento la Venta de Lencero a Juan Gallego y a Domingo Martín, por tiempo de dos años y al precio de 400 pesos de oro común anuales.