Josefa Pérez de Quiñones, vecina de este pueblo de Jalapa, mujer legítima de Francisco González de Ares, hija y heredera de Alberto Pérez y Josefa Quiñónes, sus difuntos padres, otorga poder especial a Francisco de Aguirre, vecino de este pueblo de Jalapa, para que demande, reciba y cobre la herencia antes mencionada, y otros adeudos que tenga con cualquier persona o comunidad.
Josefa Pérez de Quiñones, hija legítima de los difuntos Alberto Pérez y Josefa Quiñones, casada con Francisco González de Ares, otorga su testamento, en el cual nombra como albacea a don Antonio Ribot, su sobrino y como heredera a su alma.
María Gómez, mujer legítima de Francisco de Castro, vecina de la jurisdicción de Jalapa, vende a Alberto Pérez, vecino del pueblo de Atzalan de la jurisdicción de Jalacingo, una negra criolla de 15 años más o menos que compró de don Agustín Sánchez de Ledezma el 26 de octubre del año pasado, quien esta libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 270 pesos que le tiene pagados.
Josefa Pérez de Quiñónes, viuda de Alberto Pérez, vecino del pueblo de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, otorga poder para testar y nombra albaceas a Josefa Pérez su hija, mujer legítima de Francisco González de Ares, junto con Mateo de Hinostroza, para que nombren por herederos universales a Josefa Pérez, Inés Pérez y a 4 hijos de su difunto hijo Francisco Pérez.
Doña Agustina Francisca de Thormes, viuda de Francisco de Zorrobiaga, vecina del pueblo de Jalapa, dijo que su marido compró la casa y solar que hoy es de su morada al Licenciado Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, con la obligación de reconocer y pagar a censo redimible 100 pesos a favor de la Cofradía del Santo Nombre de Jesús en este pueblo, cuyo pago ha de hacer al Capitán José Robledano de Cardeña, actual Mayordomo de la cofradía; por otro lado tiene concertado vender a Alberto Pérez, vecino del Pueblo de Atzalan, un pedazo de solar que se compone de 55 varas de frente y 51 de fondo, linda con callejón en medio que baja del Camino Real y solar de los hijos y herederos de Antonio Cardeña, al poniente y oriente con la casa y solar de la otorgante, al norte con la calle que va de la plazuela y casa de Juan de Thormes para los Tecajetes y al sur con solar de Antonio Rodríguez, albañil. La venta se hace en 110 pesos, cuya cantidad ha recibido.
Alberto Pérez, vecino de Atzalan de la jurisdicción de Jalacingo, natural de Noya en el Reino de Galicia, hijo legítimo de Francisco Hernández y de Inés Pérez, difuntos, otorga su testamento donde declara lo siguiente: no debe nada a persona alguna, a él le deben algunas personas que constan en su cuaderno. Tiene entre sus bienes un trapiche de caña con todo lo necesario; una casa de cal y canto en el pueblo de Atzalan que esta grabada a censo en 50 pesos de principal; una esclava nombrada Bárbara; bestias mulares, caballares y de otra calidad que se encuentren en el trapiche. Declara que es casado con Josefa Quiñones, quien trajo a su poder 2 bestias mulares y él no tenía caudal alguno, tuvieron 4 hijos. Nombra como albacea a su mujer y a sus hijos Josefa y Francisco, y como herederos a su hijos.
Don Luis de Barrientos, Don Alberto Pérez, vecinos de la jurisdicción de Jalacingo; y Don Salvador Vázquez Casto, Don Pedro Pérez y Don Diego Vázquez Monge, vecinos de la jurisdicción de Teziutlán, dijeron ser dueños de tierras en el paraje de Atlalpa, de esta jurisdicción, y estar compuestos con Su Majestad, dieron su poder cumplido a Don Francisco López de Aguilera, vecino de Teziutlán, para que en sus nombres parezcan en el Superior Gobierno de la ciudad de México y corte de la Nueva España, y pida y suplique, se les conceda licencia para sembrar caña dulce y fundar trapiches de azúcar.
Don Francisco de Aguirre, en nombre y con poder de Josefa Pérez, vecina de este pueblo de Jalapa, y Andrés de Grijalva, vecino del pueblo de San Andrés Atzalan, en nombre y con poder de Inés Pérez, viuda de Mateo García de Tejeda, vecina de este pueblo, junto con Francisco Pérez, hijos y herederos, los tres Pérez, de Alberto Pérez y Josefa de Quiñónes, realizan inventario y partición de los bienes dejados por sus difuntos padres.
Alberto Pérez, Gertrudis Pérez, mujer legítima de don Antonio Ribot, Bernardo Pérez y Mateo Pérez, hijos legítimos y herederos de Francisco Pérez y Josefa Quiñones, otorgan poder especial al citado don Antonio Ribot, para que en sus nombres demande, reciba y cobre de Alberto Pérez, abuelo de los otorgantes, y de Josefa Pérez, albacea de su difunto padre, la parte que les corresponde de la herencia de su finado padre.