Elena Antonia, viuda del Alférez Antonio Cabañas, vecina del pueblo de Atzalan, otorga poder especial a Mateo Pardo de Moya, vecino del pueblo de Jalacingo, para que en su representación parezca en juicio y se querelle civil y criminalmente contra don José de Cano Santiesteban, Teniente General que fue de ese agregado y contra quienes fueran cómplices en la muerte de su marido, así presente escritos, testigos y probanzas.
El Capitán José Camino y Velasco, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de la provincia de Jalapa, dijo que la jurisdicción de Jalacingo dista de ésta 14 leguas y es preciso nombrar un Teniente General en esa jurisdicción para la buena administración y expedición de la Real Justicia, por tanto nombra como tal al Capitán Mateo Pardo de Moya, vecino de esta jurisdicción por tenerle la confianza, inteligencia y las demás que para su uso y ejercicio se requieren, para que como tal conozca de todas y cualesquier causas civiles y criminales oyendo a las partes en todas instancias y grados.
Don Miguel Rogel, vecino de Naolinco, en nombre y con poder Doña Antonia Domínguez, Doña Francisca Domínguez, Doña María Domínguez y Doña Sebastiana Domínguez, vende al Capitán Don Mateo Pardo de Moya, vecino de Teziutlán, un rancho de labor nombrado Tlalisco, ubicado en la jurisdicción de Jalacingo; libre de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, por el precio de 260 pesos de oro común.