Alvaro de Baena y Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, aprobaron todas las cuentas hechas en torno a sus negocios y cancelaron cualquier escritura que hubieran tenido el uno contra el otro.
Jerónimo Pérez de Salazar, vecino de la Puebla de los Ángeles, dio carta poder a Francisco de Robledo, y a don Alvaro Baena, para que en su nombre puedan arrendar la Venta de Lencero, por el tiempo, precio, y condiciones que les parecieren.
Alvaro de Baena, vecino de Veracruz, y Jerónimo Pérez de Salazar, vecino de Los Angeles, compraron a Hipólito Hernández la Venta de Lencero, con los sitios de ganado mayor, ganados y casas a ella anexos, a ciertos plazos; pero ahora se convinieron en que después de fenecer sus cuentas, Alvaro de Baena le deja a Jerónimo Pérez la dicha venta, ganados, tierras, esclavos, casa y todo lo que a él pudiera pertenecer.
Alvaro de Baena, se obliga de pagar a Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, 300 pesos de oro común que son del fin y remate de todas las cuentas hechas entre ambos.