Don Juan Ricardo de Guzmán, vecino de este pueblo de Jalapa, con poder para testar otorgado, informa que por vía de codicilio, revoca dicho poder, así como el dejar en libertad a María, hija de su esclava Tomasa, indicando que a los herederos de la esclava María Josefa, se les entreguen el equivalente de la cantidad en que fue vendida por su esposa.
Don Manuel Bárcena Bezanilla, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Bernardo de la Fuente, vecino del mismo pueblo, una esclava negra atezada, nombrada María Josefa de 36 o 37 años, en la cantidad de 260 pesos de oro común.
El Capitán don Manuel de Olmedo, vecino de este pueblo, como padre y administrador de su hija doña Antonia Olmedo, vende una esclava negra llamada María Josefa, a doña Margarita [Josefa]Pérez, vecina de Naolinco y mujer legítima del Capitán Antonio Agustín García Campomanes, por la cantidad de 350 pesos, cuya esclava es la misma que le dono a su hija doña Isabel Fernández de la Calleja, su madrina.
Tomás Barradas, Miguel Barradas, Juan Barradas, junto con otros herederos legítimos de Dionisio Barradas y María Muñoz Maldonado, sus difuntos padres, venden una esclava negra de nombre María José, de 22 años, a doña Antonia Felipa de Acosta, vecina de este pueblo de Naolinco, en el precio de 350 pesos de oro común.
El Licenciado don Nicolás de la Torre y Mena, Cura Beneficiado por Su Majestad, Juez Eclesiástico de esta villa de Córdoba, Comisario de la Santa Bula de Cruzada, vende al Capitán don Manuel de Rosas, Caballero del Orden de Calatrava, Gobernador de la ciudad de Tlascala [Tlaxcala], una negra esclava suya nombrada María Josefa, de edad de veinticinco años poco más o menos, misma que hubo y compró de Antonio Estévez, vecino de esta villa. La vende por libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio ni enfermedad, al precio de 300 pesos de oro común, que tiene recibidos por manos de don Pedro de Huidobro, administrador de su hacienda de trapiche que tiene en esta jurisdicción.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOJosé González Moreno, residente en esta villa de Córdoba, en nombre de María Pascuala de Leiva, morena libre, vecina de la Nueva ciudad de la Veracruz, en virtud del poder que le dio en dicha ciudad el 18 de junio de 1703 ante Juan Esteban de Espeleta, Escribano Público; otorga que vende a don Antonio de Leiva Esparragosa, vecino de esta villa, una negra esclava nombrada María Josefa, de veintidós años de edad poco más o menos, la misma que hubo y compró del armazón y asiento de esclavos, por escritura que a favor de María Pascuala otorgó Don Manuel Luis de Fonseca, Factor que fue de dicho asiento, su fecha a 21 de diciembre de 1690 por ante Manuel Pérez de Santa Cruz, Escribano Público. La vende en precio de 300 pesos de oro común en reales, que el dicho don Antonio de Leiva pagará para el mes de febrero del año venidero.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOJuan Miguel Cordero y Montenegro, residente en esta villa de Córdoba, en voz y nombre del Capitán Juan Agustín de Flores, residente en la Nueva ciudad de la Veracruz, asimismo en nombre de don Pedro Felipe del Cazal, vecino de dicha ciudad, en virtud de sus poderes otorga que vende a Juan Álvarez de Rivera, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda de trapiche de hacer azúcar en su jurisdicción, una negra nombrada María Josefa, casta luanga [Loango] que será de edad de veinticuatro años, y un negro nombrado Mateo, su marido, de la misma casta, se los vende por esclavos cautivos, por libre de dudas empeños e hipotecas [roto].
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODomingo Martín, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende al Capitán don Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor y Regidor Perpetuo de la dicha villa, una esclava negra nombrada María Josefa, que es la misma que hubo y compró del Capitán don Damián Pereira de Araujo, Factor que fue del asiento de negros esclavos; la vende por esclava cautiva en precio de 350 pesos de oro común.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Alférez Esteban de Naval y Pintos, vecino de esta villa de Córdoba, vende a don Miguel de Val y Vega, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, una esclava negra nombrada María Josefa, casta rayada, de treinta años de edad poco más o menos, la misma que hubo y compró en remate público de los bienes de Juan Vázquez, vecino de esta villa. La vende en precio de 330 pesos de oro común.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Manuel Gómez Dávila, vecino y natural de esta villa de Córdoba, hijo legítimo del Secretario Domingo Antonio Gómez y de doña Juana Dávila Valero, difuntos, otorga poder a doña Juana Ramón y Espinosa, su mujer, a don Francisco Valero y Espinosa, su yerno, y al Bachiller don José Gutiérrez de Aguilar, su compadre, para que después de su fallecimiento hagan y ordenen su testamento como se los tiene comunicado. Ordena se digan doscientas misas rezadas por el alma de doña Juana de Gatica Padrón y doña Gertrudis de Guzmán y Picasso, sus mujeres difuntas, asimismo, doscientas misas rezadas por el alma de sus esclavos difuntos, entre otras misas. Ordena se den de sus bienes 100 pesos al convento de Señor San Antonio de esta villa, para que el padre guardián los distribuya en ornamentos del altar de San Pedro Alcántara. Declara que hace más o menos treinta años contrajo matrimonio con Juana de Gatica, la cual llevó por dote 1 000 pesos y él tendría otros 1 000 pesos, y durante dicho matrimonio procrearon a doña Estefanía Gómez Dávila, mujer legítima de don Francisco Valero y Espinosa, y que dicha Juana de Gatica no hizo testamento y que cuando falleció tenían de caudal los mismos 2 000 pesos. Declara que pasó a segundas nupcias con doña Gertrudis de Guzmán y Picasso, la cual no trajo nada de dote, y él tenía de caudal como 12 000 pesos, y durante dicho matrimonio procrearon a don José Gómez, de dieciséis años de edad, y a don Pedro Gómez, de trece años. Declara que pasó a terceras nupcias con doña Juana Ramón y Espinosa, la cual trajo de dote como 1 600 pesos y él tenía de capital como 60 000 pesos, y durante dicho matrimonio han procreado a Manuel José, de cuatro años de edad; a Juan, de tres años; y a doña Mariana Gómez Dávila, de un año. Ordena que del remanente del quinto de sus bienes lo lleve para si la dicha doña Mariana Gómez Dávila, del que le hace manda graciosa. Manda que cabiendo en el tercio del remanente de sus bienes, le hace manda y legado de 1 000 pesos a doña Juana Ramón, además de lo que le corresponde de los gananciales. Declara que cuando se casó su hija Estefanía, hace seis años, le entregó por cuenta de su legítima 1 220 pesos, una negra nombrada Cecilia, en 350 pesos; otra esclava nombrada María Josefa, en 150 pesos, entre otras cosas que no recuerda. Nombra como albaceas testamentarios a doña Juana Ramón y Espinosa, a don Francisco Valero y Espinosa y al Bachiller don José Gutiérrez de Aguilar; y por tenedora de bienes a doña Juana Ramón. Nombra como herederos universales a sus hijos, y como tutor y curador ad bona de los menores a don Francisco Valero y Espinosa.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO