Don Miguel de Origuen, mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento cita en la iglesia parroquial de Jalacingo, albacea de Don Lorenzo Téllez Girón, vecino de dicho pueblo, vende por tiempo de 20 años, a partir del 3 de diciembre de 1692, a Bartolomé de Ortega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, un esclavo mulato nombrado Francisco, de 14 años de edad, libre de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 130 pesos de oro común. Y es condición que al término de los dichos 20 años, ha de quedar libre y no sujeto a servidumbre alguna, porque así lo dispuso en cláusula de su testamento Don Lorenzo Téllez Girón.
El Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa y Jalacingo, dijo que por cuanto está nombrado por Teniente General de la provincia de Jalacingo Don Francisco de Sierra Hurtado, y para que se administre bien la justicia, nombró a Don Miguel de Origuen, para que ejerza el cargo de teniente durante las ausencias y enfermedades de Don Francisco de Sierra Hurtado.
Miguel de Origuen, vecino de la ciudad de los Ángeles, otorga poder a Diego de Origuen, su hermano, para que cobre de Francisco de Cárdenas, cuatrocientos novillos en pie en la dehesa de Tangatepeque, o 4,000 pesos en que está tasada la escritura de transacción; así mismo cobre de don Juan Mogollón 60 pesos de oro común, y apruebe y ratifique una escritura de venta de un esclavo que tiene vendido a Juan Mejía.
Miguel de Origuen, vecino del pueblo de Jalacingo, Teniente de Ausencias de don Francisco de Sierra Hurtado otorga poder especial al Doctor Carlos Bermúdez, Abogado de la Real Audiencia de México, vecino de ella, para todos sus pleitos civiles, criminales, eclesiásticos, y en su representación parezca ante los señores presidentes y oidores y siga las mandas o pleitos que le fueran puestos por don Melchor Francisco Sánchez, arrendatario de las Reales Alcabalas de la jurisdicción de Jalacingo.