Don Tomás de Valencia, vecino de Jalapa, dijo que por hallarse muy ocupado en sus negocios no puede cumplir con el cargo de albacea de Don Nicolás de Cantoral, atento a lo cual, se desistió y apartó de dicho albaceazgo.
Francisca Montiel, hija legítima de padres difuntos, vecina de este pueblo, viuda de Tomás de Valencia, y con hijos fallecidos, realiza testamento, en el cual nombra como albacea testamentaria y heredera a Micaela Francisca Valencia, mujer legítima de Vicente Ortiz; este último criado por la que hereda y su marido.
Micaela Francisca Valencia, adoptada por los difuntos Tomás de Valencia y Francisca Montiel, casada con Vicente Ortiz, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a José Núñez, Maestro de Herrero, y como herederos a sus hijos legítimos Manuel Antonio, Juan Antonio y José Antonio .
Diego Molina, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que desde hace años esta tratado casarse legítimamente con Pascuala Gertrudis Muñoz, de la misma vecindad y como al presente está por hacer viaje a la Ciudad de México con su amo Juan José Rincón y no poder aguardar a que se hagan las informaciones, otorga poder a Tomás de Valencia, para que en su nombre y representando su persona se despose por palabras de presente que celebren verdadero matrimonio con la mencionada Pascuala recibiéndola por su esposa y otorgándolo por su esposo y marido.
Rosa María Jaimes, viuda del Capitán Antonio Cardeña y mujer de Nicolás Infante, y Aldonza Cardeña, hija del Capitán y de la otorgante, vecinos todos del pueblo de Jalapa, por una parte y por la otra Vicente José Cardeña y Félix Antonio Cardeña, hijos y herederos de los mismos, dijeron que por muerte de su padre, en las hijuelas de división de sus bienes se aplicó a la mencionada Rosa María Jaimes, el valor de unas casas ubicadas en la calle que sube de la parroquia para el Calvario, lindan al oriente con casas de Inés Margarita de Oliver, al norte con solares y casas de Bernardo Núñez y Tomás de Valencia y al sur con casa del Capitán Malpica. De lo cual a Rosa María se le aplicaron 1, 376 pesos 7 reales y medio y a Aldonza Cardeña, 408 pesos y 4 reales y a Félix Cardeña 162 pesos y un real y a Vicente 168 pesos y 5 reales, pero cuya casa está gravada a censo que no han podido satisfacer, por tanto la traspasan a los 2 últimos con la calidad de reconocer y pagar sobre ella el censo y los réditos corridos, asimismo están obligados a pagar a Juan Cardeña los 515 pesos y 6 reales de la parte paterna que se le aplicó sobre la casa.
El gobernador de San Andrés Tlanelhuayocan, Don Miguel Ramírez; y sus alcaldes Don Juan Pérez y Don Juan Francisco, dijeron que en cumplimiento de una real cédula de Su Majestad, el Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa, les concertó por maestro de la escuela de su pueblo a Don Tomás de Valencia, vecino de Jalapa, durante un lapso de tres años, a partir del 23 del corriente, al precio de 80 pesos anuales, una fanega de maíz cada mes, y un huevo los muchachos el viernes, y otro los sábados las muchachas; más 3 reales cada semana para chile, sal y otras cosas.
Don Pedro de Elizalde, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, vende a Joaquín Cabeza de Vaca, vecino de este pueblo, una casa de paredes y tejas, ubicada en este pueblo en la Calle del Calvario, que linda al norte con casa de don Pedro Domínguez Ballesteros, al sur con casa de Francisca viuda de Tomas de Valencia y al oriente con casa José Núñez, en el precio de 1,100 pesos.
Doña Micaela Francisca Valencia, criada en casa de don Tomás de Valencia y doña Francisca Montiel, natural y vecina del pueblo de Jalapa, viuda de Vicente Ortiz, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a don Manuel de Bezanilla, vecino de este pueblo, y como herederos designa a Juana Antonia y José Antonio, sus hijos legítimos.
Don Nicolás de Cantoral, residente en este pueblo, natural de Guatemala, hijo natural de Don Diego Ponce de León y de María de la Cruz, dio su poder cumplido a Diego de la Torre Arnate y a Tomás de Valencia, vecinos de Jalapa, para que en su nombre puedan hacer y otorgar su testamento, con las declaraciones, mandas y legados que por una memoria firmada por testigos dejó al presente escribano