El Capitán Manuel Martín, vecino del pueblo de Jalacingo, otorga poder especial a José Manuel de Meneses, vecino de la Ciudad de la Puebla para que en su nombre pueda parecer ante los señores jueces de diezmos de la catedral de esa ciudad y ponga los diezmos de la doctrina de Jalacingo que se pregonaron en él por la cantidad que el capitán previniere, así para que pueda hacer las pujas y dar los fiadores que en una carta le nombre, con las calidades y condiciones que en ella se exprese.
El Capitán Manuel Martín y don Diego Perdomo, vecinos del pueblo de Jalacingo, dijeron que el primero le compró al Capitán Manuel Martín un trapiche nombrado San Francisco Javier, ubicado en Tlapacoya, en 5, 727 pesos un real en que se ajustaron que había de pagar por su valor bajo ciertas condiciones y plazos, pero después tuvieron nuevo ajuste por haberle dado el primero 1,517 pesos 3 reales y medio al segundo, para avíos del trapiche y para la manutención de su familia, para cuya paga se otorgó otra escritura con diferentes condiciones pero al no haber dado cumplimiento a ella se siguieron varios autos, por lo que ahora han convenido y concordado en que por razón del pleito, Diego Perdomo pague a Manuel Martín, la cantidad de 6,418 pesos 4 reales en la forma y condiciones que se suscriben.
Don Manuel Martín, mercader español, vecino de este pueblo de Jalacingo, y Tomás Francisco, indio natural vecino de este mismo pueblo, Mayordomos actuales de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción cita en la iglesia parroquial de San Bartolomé de este dicho pueblo, otorgan en arrendamiento a Julian de Aburto, dueño de recua y vecino de San Miguel Perote, medio sitio de ganado mayor de uno perteneciente a la dicha cofradía en los llanos del Camino Real que va para Perote, con merced del agua que baja de la Sierra de Perote junto al hospital, por tiempo de 5 años comenzando desde el 1 de enero de 1724, por la cantidad de 50 pesos de renta anual.
Don Francisco Jerónimo, Gobernador actual de la República de naturales del pueblo de Jalancingo; don Manuel Salvador y don Manuel Martín, alcaldes; don Baltazar Melchor, don Diego de la Cruz, don Antonio José y don Francisco Martín, regidores; y don Miguel Antonio, Escribano de Cabildo; otorgan poder a don Domingo Manuel Cortés, para que en nombre de los otorgantes, los defienda en todos los pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Manuel Martín, mercader viandante, manifestó 200 pesos de mercaderías que trae para vender, asimismo el Corregidor le notificó acuda a pagar la alcabala de lo que vendiese.
Manuel Martín, vecino de este pueblo, manifestó 500 pesos de mercaderías, que trajo de la Puebla para vender en este mismo pueblo, en una tienda que tiene en compañía con el Capitán Juan Cardozo, en los géneros siguientes: jabón, listones, jícaras, azúcar, y otras mercerías de la tierra.\n
Manuel Martín, vecino de este pueblo, manifestó 400 pesos de mercaderías, para vender en su tienda.\n
Manuel Martín, vecino de este pueblo, manifestó 5 botijas de vino, para vender en su tienda, y de ello pagar la alcabala.\n
Manuel Martín, vecino de este pueblo, manifestó 4 botijas de vino, para vender en una tienda que tiene a cargo Antonio Trigo, y de lo que vendiese pagará la alcabala.\n
El Capitán don Gaspar Rendón, Alcalde Ordinario de esta villa de Córdoba por Su Majestad y mayordomo de la cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio sita en la santa iglesia parroquial de esta villa, otorga vende a Alonso Bueno, vecino de esta villa, un solar de 21 varas de frente y 54 de fondo en la calle que va del pueblo de San Juan de las Casillas para la ermita [que fue del Señor] San Sebastián; que linda por la parte del oriente con casa y solar de Pascual de Carvajal; por el norte con casa de Isabel Álvarez, viuda de Manuel Martín; y hace frente, [calle] en medio, con casa y esquina de doña María de Pedraza, viuda de Pedro Trillo de Figueroa, y por el otro lado, calle en medio, con casa del Capitán Lope Antonio de Iribas. Dicho solar quedó por bienes de Isidro Sánchez de la Llama, difunto, siendo su voluntad que de los réditos de su valor se dijesen misas por las Ánimas Benditas del Purgatorio de la santa iglesia parroquial de esta villa. Lo vende en precio de 200 pesos de oro común en reales, de los cuales 160 pesos que tenía de [roto] y valor dicho solar y los 40 pesos restantes que Rendón le dio al dicho Alonso para que hicieran los 200 pesos, que han de quedar impuestos a censo redimible sobre dicho solar a razón de 5 por ciento anual, pagando 10 peso de réditos anuales a la cofradía de las Benditas Ánimas para convertirse en misas por las ánimas.
Untitled